lunes, 31 de marzo de 2014

me carga el lollapalooza

I

Pero no por las mismas razones que a los ejércitos de la consciencia. No porque deteste a las bandas, no porque sea la meca de los hipsters chilensis, no porque esté lleno de cuicos ni porque esté lleno de flaites. Precisamente, lo odio porque llama a estas calificaciones, promoviendo el odio y los alegatos de clase más deschavetados desde ambos lados.

Nunca he ido al lollapalooza, nunca creo que vaya. Claro que me molesta que le griten nana a la Ana Tijoux, pero que se transforme en una excusa para millones de alegatos resentidos de cabrxs que de seguro, si los invitaran, no dudarían un segundo en ir, también. Nada más fácil que tirar mierda a los cuicos, pero a mí me consta que no son el único público allí. Caleta de amigos van al súper show, ahorran y se gastan sus chauchas en esa tontera (a mí me lo parece) y lo pasan la raja viendo a grupos de moda (o revival de los 90), pero no son de plata. Algunos sí, algunos no.

Insisto, no me interesa el lollapalooza, pero la mierda que le tiran me obliga a defenderlo. ¿Es una moda ir? demás que sí. ¿Es carísimo? de seguro lo es, no he mirado los precios. ¿Esta lleno de gente estúpida? seguramente, igual que en todos lados. ¿Es una moda estar en contra? también supongo que sí. ¿Por qué no están en contra de Mc Cartney cobrando desde 40 a 500 lucas? Eso es igual o más "cuico", pero claro, es una leyenda viviente, déjenlo.

Cada semana habrá una nueva excusa para desenvolver el resentimiento personal, hoy lollapalooza, mañana las entradas a fantasilandia, pasado mañana la fiesta de año nuevo del club hípico. Nada de eso me interesa, pero si voy a defender la dignidad humana y la justicia social, lo haré de forma seria y donde valga la pena, no comentando una noticia en el feibu.

Mejor me voy al Homerpalooza.




II

A propósito de lo que le gritaron a la Ana Tijoux. El otro día caminaba por la u y de chiripa escuché retazos de una conversación entre dos chicas:

-Nooo, si yo respeto a las nanas.
-Yo igual.
-De hecho mi nana es peruana y no tengo problema...

Pensé en dos cosas. Primero, ¿debería tener algún problema? No lo creo, entonces su posición no es tan revolucionaria como piensa, todo lo contrario, es bastante reaccionaria, disfrazada de progre. Segundo ¿el tema es la nanidad o la peruanidad? Supongo que para ella tener una nana peruana es lo más open-minded del mundo, casi un aporte a la diversidad. Pienso que si no le importara, si realmente le diera lo mismo el origen de su nana, pues no sería tema, no tendría que demostrarle nada a nadie.

Yo tuve nanas cuando chico, porque mis papás trabajaban caleta y pasábamos solos con mi hermana. Hubo unas buenas y otras malas, como en cualquier trabajo, supongo. Incluso una, la más mala de todas, denunció a mis papás por supuestos malos tratos y exprimió un poco el ya escuálido presupuesto familiar. Fue una mala temporada esa.

Pero hubo una, la más especial de todas, mi segunda madre: la Mila. Milagros es su nombre completo, y no la veo hace años, aunque de vez en cuando la visito en Santiago. Creo que ya le debo una nueva visita, ha pasado tiempo más que suficiente.

La Mila se sacó la cresta para darle el sustento a sus hijas. Se fue de su país, Perú, para enviarles platita, así como también a su madre. Pienso en lo valiente que fue, que es, alejándose de su familia en pos de un mejor pasar para todos. Prácticamente crió a otros niños (mi hermana y yo), pero logró sus objetivos. Incluso le otorgó educación superior a sus hijas, y según supe ahora es abuela.

Personas como la Mila son francamente admirables, y nunca, nunca jamás decirle nana a alguien va a ser un insulto para mí, sino todo lo contrario, porque ella, que fue mi nana, es una de las mujeres más increíbles que he conocido en la vida, un modelo a seguir. Salud por ti, Mila querida.

2 comentarios:

Nomade dijo...

Que bonito lo de tu nana, :)

Sobre lollapelooza, una vez con un amigo me traté de pasar por un muro para entrar, pero justo pasaron los pacos y nos gritaron: "No lo hagan",
y nos bajamos apuraos, luego llegaron otros pacos y nos hicieron control de identidad.

Aunque ahora no recuerdo si fue el lolapeluza o el maquinaria. D:

cesar andre dijo...

Sobre lo del lolapalooza, concuerdo contigo: estar en contra de la moda está de moda (¿meta-moda?). ¿Pero acaso es malo que algo sea moda? Quizá la gente anhela un mundo fijo, no pasajero, que antes todo era mejor, etc etc. No sé, tal vez sea un poco relativista pero no necesariamente todo lo duradero es bueno ni todo lo pasajero es malo.

Sobre lo de los prejuicios, el otro día con el Fabián y mi hermana estuvimos compartiendo bebidas espirituosas con unos mechones de ingeniería, y había uno que era "comunista" y homofóbico. Lo que quiero decir es que, quizá es bueno que uno verbalice los procesos de cambio mental, él se reconocía que no le gustaban los gays pero a la vez era de tendencia "progre" (o izquierda? ahí ya me pierdo con los nombres). Igual es cuático cambiar de mentalidad, es todo un parto espiritual, es desapegarte de la cultura que has disfrutado toda tu vida, el hacer bromas sobre maricones, sobre peruanos, etc, así que trato de entender y soportar cuando escucho gente así, porque, cuando uno le habla con cierto respeto sobre lo absurdo y arbitrario de su postura, a veces lo entienden. Pero el prejuicio no solo es cognitivo, tb es afectivo, y ahí es donde se pega como lapa a uno.

Salud por la sra. Mila y por mi vieja, que tb es nana.