miércoles, 29 de octubre de 2014

Day Tripper

14:15: Hace media hora me tomé el último trip que quedaba en el refri. Ya siento mis manos algo tiritonas y cierto malestar en la guata que creo no me permitirá almorzar. De hecho, el olor del almuerzo de la Dani me asquea un poco. Ahora, mientras ella come veremos los expedientes X.

14:35: Estoy re loco ya, caminando por Aníbal Pinto con destino al jardín botánico, en la isla Teja. Compraré algo de fruta en la gran feria.

14:45: Paré un rato en el torreón de Yerbas Buenas. Se me ha hecho muy largo el camino. Me he incomodado un poco conmigo y con la gente, quiero llegar y estar solo.

15:00: Estoy en el puente Pedro de Valdivia, cansado creo, pero de mi mente. Vivir solo esta experiencia sin alguien con quien conversar solo exacerbó mi naturaleza mental, de la cual me debería relajar. Por lo mismo, intento ver fríamente esta experiencia, despojándome de las ideas jipis al respecto.

15:20: Estoy sentado en una banca del jardín botánico. Olvidaba que esta experiencia puede ser oxigenante pero también atrapante. La sensibilidad es cuática, me siento vulnerable, quisiera estar solo, alejado del nido pero no tanto, le temo a la soledad... Acá ya me puse mental de nuevo, intentaré describir lo físico entonces: La humedad es intensa, veo muchos mandalas, al principio me asusté un poco, porque el piso comenzó a moverse y ciertas partes de él a flotar, pero es increíble. Creo que iré al borde del río.

15:30: Estoy excitado, muy sensible a todos los estímulos a mi alrededor. Mientras escribo las letras se mueven, incluso soy capaz de ver cómo la tinta que sale del lápiz es absorbida en el papel. La humedad, eso sí, me tiene loco.

15:45: Hay que estar en movimiento para no atraparse, y quizás fue un error venir tan cargado, con bolso botellas de agua y frutas, no he bebido ni comido nada, no me dan ganas. Estoy sentado en una calle y es donde me siento más apacible... hasta que aparecieron los autos. Si hasta puedo ver en detalle lo que emana de sus tubos de escape... Pero otra vez me estoy poniendo filosófico (aunque aquí no se note tanto, mi cabeza parece una locomotora de los rollo que me paso), es la sensibilidad que me domina pero mi mente trata de darle sentido.

16:00: Decidí volver a mi casa, necesito su paz. Vuelvo así a la soledad... aunque me cuesta lidiar con ella. Estuve mirando a quién llamar para que me acompañe y proteja de esta locura. ¿No soy también así cotidianamente, en ciertos aspectos? ¿No huyo diariamente de mí mismo acaso?

16:15: Llamé a Ricardo, viene al rato.

16:20: Ya estoy en mi casa y no está funcionando esto de escribir, pasé a la grabadora mejor.

16:30: Duró poco la batería, diez minutos y se descargó. Prendí el computador para cargar la grabadora, pensé que tal vez podría usarla mientras se cargaba pero no fue así. Me senté en la mesa a escribir, fui a subir el volumen del equipo, suena el lago de los cisnes.

16:35: Me fui a recostar a la pieza chica porque es más cómoda y silenciosa. Me puse los lentes, me los saqué. Estuvo bueno tener la grabadora ese rato, creo que diez minutos, a lo más. Ahora escribo en voz alta porque eso me ayuda a estar tranquilo y no atraparme tanto, que a fin de cuentas es el asunto con el ácido. 

16:40: Es raro, pensé que me estaba relajando pero paso de un estado a otro sin previo aviso. Voy a poner otro disco, el que acaba de sonar duró poco porque lo puse desde el lado dos. Ahora comenzó a sonar el primer disco de Almendra. Me doy cuenta de que estoy muy tenso. Me duele el hombro izquierdo y el cuello, tengo toda esa zona contracturada. Tengo miedo de que cuando llegue Ricardo piense que me volví loco, yo mismo tengo miedo de ello en estos momentos. Ha sido un trip intenso, de eso no cabe duda ahora.

Creo que entiendo mejor este tema ahora.

16:50: Intenté conversar con la gata de abajo. Guata al sol, le dije. Me miró y siguió en lo suyo, relajada. Qué envidia en realidad. Me acordé de algo que sentí cuando venía en la micro. Intentaba relajarme, calmarme, y justo sonó "easy" en la radio, entró algo de viento por la puerta abierta y pensé: necesito de esta magia, de estas sincronías, ¿por qué las niego?... es como lo que decía la carta del tarot que la otra noche me leyó ese hombre, la fortuna. Se supone que me la negaba a mi mismo, porque iba en contra de mis convicciones o algo así. Ahora estoy de guata en la cama de la pieza chica y son casi las cinco.

17:01: De pronto sentí gases en mi interior y después de ellos una nueva oleada de "volada" que se manifestó visualmente, Con el disco de Almendra me he sentido mucho mejor, todavía hiper volado pero tranquilo, sin miedo. Eso es lo rico, ya se fue el miedo, y aunque Ricardo se demore ya no importa.

17:18: Y pensar que los jipis hacían esto solos, día y noche, sin bitácoras. Con razón tantos se volvieron locos. Yo me sentí bien loco en un momento, pero ya me calmé. Se está terminando el disco, veremos qué ocurre con el siguiente.

17:25: Estoy relajadísimo comiendo mandarinas mientras suena Vengo de Ana Tijoux.

17:40: Mucho placer, he seguido en lo mismo, mandarinas, Ana Tijoux, sol (que salió firme de su timidez). Lo único que todavía me enloquece es escuchar el citófono-teléfono, me imagino el sonido todo el tiempo. Puede que ande muy pendiente pero no sé de qué. No sé. Ahora mismo me siento muy bien solo, a diferencia de un rato atrás.

18:00: Ricardo llegó hace 15 minutos. Lo recibí en calzoncillos, polera y calcetines. Me vio y se cagó de la risa cuando le dije "no estoy loco". 

18:20: Le propuse a Ricardo ir al puente Cruces, que fue mi objetivo del día desde el principio.

19:45: Estuvimos un buen rato disfrutando de la vista en el puente. Luego Ricardo me invitó a comer al Haussmann de la teja, nos mandamos un chacarero y un shop cada uno, el bienestar es supremo. Solo queda la realidad, ya sin figurar...

2 comentarios:

Fabian Cocq dijo...

Nada mejor que el bajón del final. :)

Pájaro Verde dijo...

viva el pollo Ricardo!