lunes, 9 de mayo de 2011

jóvenes señoras (en coautoría con Pajarística)

Las manufactureras de la tristeza virtual comienzan a proliferar en la red, figurando inocencias cristalinas mediante actos estéticos; protagonizando una película, se transparentan opacándose. La vitrina bloggera languidece con sus limpias artificialidades, bonitas niñas exponen los productos de una pena estática y errática. Es el deseo de permanecer en poéticas fotografías, soledad editada en photoshop. La construcción digital del temple arriva al otro plano, transgrede la cotidianeidad: las niñas ven entorpecida la comunicación.

Pastillas y lágrimas, soledad, sensibilidad y emoción, no poder decirle adiós al envoltorio de temblores que sofoca a diario, sin él se encontrarían frente a la desesperante mudez del desierto, todo porque no saben ver, no saben hablar, no saben escuchar...

1 comentario:

Nomade dijo...

Que lindo. :)