martes, 21 de julio de 2015

Estirar el chicle

Un arte notable, extraordinario, sólo para mentes agudas, para pechos a los cuales no entran balas, a pesar de escuchar una detonación tras otra, a pesar de temblar y estar al borde de un ataque de nervios. Llevo años en este circo y mi talento no ha claudicado, sigo estirando el chicle y éste no se rompe, sus cualidades son notables, la savia desde la cual nació ha de haber sido sagrada.

¿Es mi técnica, depurada en una y mil estiradas previas, la razón de este poder, o tal vez la calidad admirable de mi chicle?

Un día que temí se rompiera lo llevé hasta los límites más absurdos, para probar, para terminar esta supuesta farsa, pero el mundo se comprimió para evitarlo. ¿Qué fuerzas superiores, qué sincronía, qué concatenación de acontecimientos me ha permitido llegar hasta acá?

El chicle se debió haber roto hace años pero heme aquí aún, masticando, rumiando, preparado para la siguiente prueba de estiramiento... ¿será la última? Si algún dios existiera no me permitiría ser tan desaprensivo y oportunista. Según la moral que enseñan y promueven en mi comarca seré prontamente castigado, no me saldré con la mía una vez más. ¿Pero si lo logro?

Probablemente haya dioses para todos los gustos.

viernes, 5 de junio de 2015

Godzuki, un referente olvidado de la revolución sexual de lagartos y dinosaurios

Desde 1978 -año en que la co-producción japonesa-estadounidense estrenó el dibujo animado de Godzilla amparado por Hanna-Barbera- que este lagarto mutante vive en la ignominia. Sucede que esa serie dio a conocer, sin mucho detalle, por cierto, a su hijo Godzuki. Decimos hijo a falta de un término mejor, aunque en todo caso, si fuera su clon o simplemente otro miembro de la especie, ello no haría diferencia (conociendo la ley de los dibujos animados, probablemente sea su sobrino, en fin). Podemos ver que Godzuki tiene algunas capacidades diferentes a las de su padre, como volar, aunque no muy grácilmente, como nos deja claro la intro del programa:


Y como es de esperarse, muchos dirán que Godzuki surge como el clásico sidekick humorístico del protagonista, y no se equivocan, pues acompaña al étnicamente diverso equipo de científicos y cabros chicos que protagonizan la serie. 

¡una mujer! ¡un negro! ¡qué serie más innovadora!
El rol de Godzuki no es menor, porque además de implicar una cercanía entre la humanidad y la monstruosa especie de lagartos de la cual él y Godzilla forman parte, también es capaz de invocar a su padre en los momentos críticos. Pero, hey, su padre no está particularmente orgulloso de él.

"¡Godzuki, sólo traes deshonor a la familia!" (Y ya sabemos cómo son los japoneses con eso del honor)
Salta a la vista que Godzuki tiene una personalidad totalmente distinta a Godzilla: es tierno, empático, gracioso y no teme expresar sus sentimientos, cuestionando el rol histórico de su raza como criaturas salvajes y destructivas. A consecuencia de ello Godzilla no está satisfecho, su enojo sólo traerá más violencia y devastación, tanto así como para convertir en cenizas su propio nombre.
Hay antecedentes de Godzuki en la versión cinematográfica de la franquicia, aunque allí era conocido como Minilla. Nótese su cercanía con la humanidad (en este caso, bajo la forma de un niño chino)
Desde una perspectiva psicotrópica, nos atrevemos a afirmar que Godzuki es todo lo que su padre odia y más aún, echándolo de la isla de los monstruos hasta que adquiera algo de masculinidad en el mundo real. Triste destino para un tierno personaje, pero Godzilla no aceptará jamás a un hijo incapaz de concebir la violencia como su móvil primario.

De este modo, nuestro héroe Godzuki reniega de su familia y se va a vivir a California en los años ochenta, donde fue contratado para una serie infanto-juvenil sobre un dinosaurio aventurero y rockero, que lamentalemente no tuvo demasiado éxito.

En los ojos de Godzuki podemos ver que se esconde el dolor y la amargura de una cruel historia familiar.
Después de eso no supimos más de Godzuki, aunque dicen que hizo de extra en Pie Pequeño VIII y en Jurassic Park III. Por suerte los años 90 traerían libertad y relajo en las formas de vida, ampliando el espectro de dinosaurios y criaturas con diversas tendencias y orientaciones sexuales. Godzuki, dónde quiera que estés, el mundo ya está preparado para tu existencia, ¡te estamos esperando!

¿Quién lo diría? Barney es un revolucionaurio.

sábado, 23 de mayo de 2015

El sueño de los niños

El niño estaba solo. Frente a él, un camino largo y sinuoso, una carretera borrosa a causa del calor, un horizonte indefinido. Empezó a caminar, un pie tras el otro, una sed tremenda. La carretera no lo llevaba a ninguna parte, tampoco tenía a dónde ir. La angustia comienza a apoderarse de él, bañado en sudor se pone a correr. Despierta. Era sólo un sueño, su hermana duerme en la cama de abajo, se escucha su calma respiración. Sus padres deben estar en su pieza, así que va hacia allá: no están. La cama está hecha, nadie durmió aquí, vuelve la angustia. 

–¿Papá? ¿Mamá? –pregunta a la oscuridad, no se le ocurrió prender alguna luz, la iluminación proveniente de la grúa del edificio de enfrente es suficiente, las siluetas de los muebles bastan para delimitar la ausencia. Comienza entonces una búsqueda desesperada, no estaban debajo de la cama ni en el clóset, tampoco en el baño, menos en el otro baño (que usan de bodega). Va al living: nada tampoco, debajo de la mesa, detrás del sillón, sólo pelusas y silencio. Perdiendo un poco su sentido de la realidad va a la cocina, abre todos los cajones y nada, abre el refrigerador y no hay más que comida (qué espeluznante pudo haber sido hallarlos ahí). Y es en ese momento en que, envuelto en la más absurda angustia, levanta el citófono y grita: ¡MAMAAAAAÁ!

Luego de su ardua pero infructuosa búsqueda, decidió despertar a su hermana y hacerla partícipe de sus miedos, del nuevo sino que ambos han de enfrentar juntos. 

–Mariela, despierta. –La hermana abre los ojos con sorpresa, la simple y diáfana expresión de sorpresa de cuando un hermano despierta a otro sin razón aparente en medio de la noche, sin siquiera sospechar la nueva vida que se avecinaba en el horizonte. Hernán puso a su hermana al tanto de los acontecimientos con una sólida frase: 

–Los papás nos abandonaron. –Ella abrió los ojos como platos, aunque no lloró. Probablemente no es capaz de darse cuenta de la magnitud de nuestro drama, pensó él–. Vamos a tener que ir a los pacos a dar aviso de que nos dejaron botados. Por suerte la comisaría queda cerca, como a dos cuadras nomás. Vamos mañana en la mañana. Seguramente tendremos que irnos a vivir donde la abuela. –Le decía Hernán para consolarla, dándoselas de líder ahora que estaban solos. Dependía de él mantener la tranquilidad–. Veamos tele mejor, mañana se va a arreglar todo.

Prendió el televisor de 14 pulgadas y al tiro apareció la cara de Droopy con su característica felicidad. Por suerte estaban colgados al cable, sino cómo habrían aguantado la larga espera hasta el amanecer, momento en que recién podrían hacer algo al respecto de su precaria nueva situación. Y tan bien que había comenzado el día, como cualquier otro en realidad, colegio en la mañana y luego, una tarde de tele y juegos. Un día viernes común y corriente, gritándole a los maestros que trabajaban en el edificio de enfrente las groserías que la Gina les soplaba.

–¡Pelao’ guata de sandía!, ¡No tenís poto!, ¡valís callampa! –gritaban muertos de risa Hernán y Mariela, mientras la nana disfrutaba de lo que en verdad era una cruzada personal para molestar al Johnny, su pololo. Se conocieron así, a grito limpio, piropos para acá, puteadas para allá, un odio que pronto derivó en atracción. Ese viernes habían estado pinchando a la entrada del edificio en construcción (que desde hace cuatro meses estaba monopolizando más y más la vista desde la terraza del departamento donde vivían los hermanos), mientras Hernán y Mariela jugaban pac-man 3D en los flippers que se instalaron en uno de los locales comerciales al lado de la obra.

Luego pasaron a la carnicería, por estricta orden de la mamá de los niños. 

–Hay poca plata, así que vas a tener que jugártela, Gina –le dijo a la nana. 
–Claro, aprovéchense de mi sex appeal –respondió ésta. No podía ser de otro modo, era una mujer grande y curvilínea, no tenía la cintura pequeña pero sus amplias caderas y busto le otorgaban un extraño poder sobre los hombres del barrio. Ir a la feria con ella era un espectáculo, nunca faltaba el casero baboso que le regalara la compra de frutas o verduras. La familia se aprovechaba de esto, haciendo rendir mucho mejor el presupuesto mensual. 

Pero todas estas cosas quedarían atrás, rastros de una vida pasada. Mariela se quedó dormida, Hernán no pegaría un ojo esa noche, su cabeza iba de un lugar a otro: nuevos hogares, nuevos colegios, nuevos barrios. No le gustaba el de su abuela, lo encontraba raro, una vez un niño amenazó con pegarle a pito de nada. Prefería quedarse acá, estaban al lado de la plaza, abajo había una librería y varios restoranes, el colegio estaba cerca. Era un buen lugar, ¿por qué todo tenía que ser tan injusto?

Lloraba en silencio, resignado al cambio, cuando sintió las llaves en la puerta. Se levantó rápidamente y se paró bajo el marco de la puerta de su pieza, frente a él el pasillo y la puerta de entrada. Sus padres ingresaron al departamento muertos de risa, cuchicheando abrazados y, claramente, pasados a trago. Prendieron la luz del living y se quedaron quietos, extrañados al ver a su hijo mayor despierto a las tres de la mañana.

–¿Hernán, qué haces levantado? –le preguntaron, algo divertidos de verlo ahí.
–Me desperté y no había nadie, pensé que nos habían abandonado, hasta grité por el citófono.
–¿En serio? Me pareció escuchar algo –mintió su madre, mientras se acercaba a él, mientras lo abrazaba y tranquilizaba–. Estábamos abajo, en el Café del Parque. Salimos un rato nomás.
–¿Pero cómo nos dejan solos a esta hora, no ven que es peligroso?
–¿Por qué habrá salido tan fatalista este cabro chico? –dijo el papá a la mamá, riéndose. Finalmente todos se acostaron en una apacible tranquilidad, las cosas seguirían igual. Esa noche el padre también soñó con una carretera solitaria, luego con sus deudas y después con el nuevo edificio del frente, que cubrió para siempre los atardeceres.

lunes, 4 de mayo de 2015

El Ferrocarril, por Lucinao Benetón Leivalef

La industrializada nación mapuche tiene supremacía económica sobre el otrora esplendoroso reyno de Chile. Vencidos por su primitivismo tecnológico, gran parte de los chilenos son empleados como mano de obra migrante en el proyecto de construir un tren que irá desde Antofagasta hasta Chiloé. La idea, proveniente de empresarios industriales de la federación indígena, genera cambios insospechados entre las masas de desplazados al sur del continente, en las postrimerías de un siglo XIX alternativo. Mediante una galería de pintorescos personajes como John Panguilef, Rosalía Catricheo, William Wheelwright III, Natascha Clastres y Felipe Ríos se nos narra polifónicamente la historia oculta del comienzo, desarrollo y declive del proyecto ingenieril más ambicioso jamás perpetrado por el pueblo mapuche.

"Primer tomo de la bella trilogía del Inkarrí cósmico, que plantea la reposición del Tahuantinsuyo a escala planetaria. Esta parte es la única que transcurre en sudamerica, de allí su importancia" (Neoduardo Galeanox-15, Revista Y¡? de Artes, Letras y #%/\*)

"Gracias a este libro entré en el género del tecno-rock-trova-sintética con una propuesta conceptual respetuosa de los pueblos originarios de Tierra-1" (Bíktor Jarra, músico uraniano)

domingo, 3 de mayo de 2015

Crónicas de Chuchunco, por L. B. Leyva

Una aventura fantástica en un escenario postpostindustrial. El abandono de Chuchunco, ciudad minera cuyo esplendor económico y cultural ha terminado estrepitosamente, obliga a sus antiguos habitantes -tanto seres humanos como criaturas fantásticas- a valerse por sí mismos en la hipermegalópolis Ikitas. En esta gran ciudad, capital global de un planeta tierra diezmado a causa de su economía salvaje, los chuchunqueños propondrán un tipo de resistencia simbólica de nuevo cuño, que hará temblar los cimientos discursivos del orden social imperante.


"L. B. Leyva ha creado el Cyber-Ultra-Hiper-Punk de corte primitivista con toques de Space Opera en sus orígenes pulp. Crónicas de Chuchunco es el evento literario del siglo XXII" (Wi11i4m Fau1kn3r III, The Moon Times)

"Un cruce entre Las Uvas de la Ira y Ghost in the Shell" (Ne0 1gn4c10 V4L3nt3, el Mercurio de Mercurio)

"Lo leí, no tiene lógica alguna. Sin embargo, es entrete"
(Multivac, amo y señor de estos parajes cósmicos)

lunes, 20 de abril de 2015

¡Buenos días Vecino! Una etnografía absurda de la humanidad

De casualité, buscando trabajos viejos para reciclar y terminar un encargo académico-mercenario, me pillé con esta obra del año 2010, escrita por el capitán Kurtz Anunaki [con un par de plagios entre medio]. Sin más preámbulos, hela aquí:



lunes, 13 de abril de 2015

idea

Debería haber una editorial o imprenta anarkista ñoña, que en lugar de publicar esos clásicos añejos del siglo XIX publicara los clásicos de la fantasía y ciencia ficción combativa del siglo XX y XXI. Pero claro, para la mayoría de los autoproclamados concientes ese tipo de literatura es lo más vendido al sistema que hay. Cuando me dicen eso me doy cuenta que en realidad no cachan nada, así como lanzan un juicio fácil de algo que no conocen, en este caso la literatura, tal vez lo hacen de cuántas cosas más. En fin, si algún día llego a tener un sistema de impresión y encuadernación publicaré ediciones baratas de títulos tales como "Los desposeídos", "El hombre-hembra", "Lengua nativa", "Las nieblas de Avalon", "Entrevista con el vampiro", "Tehanu" o "La pasión de la nueva Eva". ¡¡Y ya verán!!

miércoles, 25 de marzo de 2015

maldita química

Hoy desperté abatido, dudando de mi existencia en esta realidad tan charcha. La rabia invadía mi corazón cual Katie Kaboom.


Con dificultad me desenredé de las sábanas, tragué mi huevo a la copa y bebí un té francamente insalubre. Luchando por no sucumbir ante la desesperación, agarré mis zapatillas y partí al gimnasio, al cual no iba hace casi una semana. Luego de una rutina de ejercicios de hora y media me abrí como después de meses esperando dentro de una crisálida de tedio y desesperanza. Así es, yo que tanto pontifiqué sobre la mente, yo que apenas me podía mi cabeza y arrastraba mis pies por los fangosos caminos del intelecto, comencé a exudar endorfinas. Y acá estoy ahora, trabajando de lo más bien, con un futuro prometedor por delante y una mente relajada y lista para escribir, escribir, escribir lo que tengo que escribir.

No todo era tan mental, no todo era tan terrible, sólo faltaba moverse. ¿La gente sabrá de esto? Mi premio esta noche será continuar con mi lectura de Ana Karenina y alguno que otro cómic. Esto es vida señores y señoras.


viernes, 20 de marzo de 2015

citas sobre la felicidad

[...] la felicidad no pertenece al campo restringido de los afectos, como el gozo o el sufrimiento, sino que es una apertura a la totalidad del psiquismo en su dimensión más profunda. En la felicidad, la conciencia se hace transparente al ser y refleja la vida auténtica, que brota vigorosa y espontánea desde lo más hondo de lo anímico.
[...] es el propio estado del psiquismo y su tono emocional lo que define el sentido de la experiencia y lo que, en definitiva, determina que se experimente la vida como feliz, conflictiva o desgraciada.
[...] si se quiere ser feliz hay que aprender a serlo aquí y ahora; con lo que se tiene y con lo que se es. No se trata entonces de obtener algún fin determinado, sino de alcanzar una actitud cuyo secreto radica, a nuestro juicio, en la aceptación de sí mismo y de la vida, con sus luces y sus sombras, con sus dones y sus límites. 
 (Sergio Peña y Lillo, El Temor y la Felicidad)

jueves, 19 de marzo de 2015

desmemorias de una pulga

Desperté con tremendo dolor de cabeza y no recuerdo absolutamente nada de mi vida hasta ahora. Igual se está bien aquí, este frondoso bosque me envuelve en su calidez. Al parecer se trata de una pierna peluda, ¡ahora recuerdo! hace semanas encontré este maravilloso lugar: reservas de sangre ilimitada, una protección natural de vellos contra las uñas depredadoras, un huésped a todo trapo.

Me siento bien, ya estaba cansada de las vulgaridades de Bella, su tío cochino y el padre Ambrose, que de religioso tiene muy poco. Igual me invadió la ira cuando, tras escribir con mucho esfuerzo aquel libro que me hizo famosa* (imagínense lo que fue transportar la tinta hasta las páginas vírgenes para poder expresarme, ¡era el siglo XIX , carajo!) pusieron "anónimo"... qué manera de robarme el crédito. Ese tal anónimo me las pagará. Por eso me vine a Valdivia, algo escuché de que por estos lados ha dejado su huella ese ser despreciable. Mientras lo encuentro usufructo de este joven peludo que me encontré. Me he vuelto gorda de tanto festinar, su sangre es tierna y me embriaga, debe ser por su afición a la marihuana. Celebro su miopía, porque cuando me busca no me encuentra. Quizás me olvide de anónimo y me quede viviendo aquí ¡qué rayos!

*Memorias de una Pulga, publicado por las más afamadas imprentas clandestinas (y legales) de los siglos XIX, XX y XXI. Acá algunos ejemplos de ediciones magistrales (Desde Tusquets a ediciones Olimpo, ¡eso es triunfar! gracias califas del mundo):




lunes, 16 de marzo de 2015

estos locos clásicos

Linda la custión. Tras años eludiendo la lectura de los clásicos decidí lanzarme con el ruso Tolstói, empezándome Ana Karenina. Todo iba bien hasta la página 50, en que me pregunté si la traducción sería decente, entonces googleé al respecto y puf. Resulta que la edición que tengo ¡es como las huifas!

Puto diario La Tercera y sus promociones-ediciones añejas

¿Que hago ahora? ¿Continuar con 600 páginas de ignominia o buscar otra traducción? Pero no tengo dónde, ya se venció mi matrícula en la universidad y me fueron cerradas las puertas de la biblioteca en la cara. Aunque en realidad si tengo otra opción: la biblioteca municipal, pero están locos si creen que me leeré ese mamotreto en una semana. Bueno, nada que hacerle, iré a echar una mirada por si hay una versión mejorcilla, y si me demoro en devolverla pues me demoro nomás, no sería la primera vez en todo caso. Ojalá haya alguna edición decente, de lo contrario seguiré cargando con mi cruz literaria. Sin embargo, hasta ahora, igual está entrete el libraco, entonces una traducción buena ha de ser algo brutal...

Actualización: Fui a la biblioteca municipal y no tenían el libro, estaba prestado (qué se creen estos ordinarios, ¡andar leyendo mis libros!). Le conté mi predicamento a la bibliotecaria: "pucha, es que me lo empecé, pero la traducción es mala. ¿Se acuerda cuál edición tienen aquí?". Me miró con cara de "chuta el cabro mañoso" y respondió: "no tengo idea, mijito". Por lo menos me traje un par de cómics, para que el pique no haya sido en vano.

viernes, 13 de marzo de 2015

Secretos de una investigación

En un afán por dar a conocer aspectos generalmente omitidos, ignorados o, incluso, ocultados del trabajo investigativo, nos proponemos compartir con la alegre multitud que nos sigue (3 gatos locos) los secretos del desarrollo de una tesis:

Estación de Trabajo 

Caos Teórico-Metodológico

Ejercicios de Meditación efectuados por el tesista

esta historia continuará
(al menos hasta entregar el borrador final)

jueves, 12 de marzo de 2015

dilema del talibán hipersensible

El otro día me encontré con un amigo y entre conversación y puestas al día le conté que iba a ir a un concierto de Magma, lo que me emocionaba sobremanera. ¿Magmamix?, preguntó él. Luego de aclararle que no se trataba de unos locutores jugosos dándoselas de músicos, sino de una de las bandas más importantes de la escena rockera-jazzística-progresiva, nos quedamos hablando un rato de música. Entonces, como me dijo que le gustaba Congreso, le dije que Fulano también era re bueno. ¿Fulanito?, me preguntó. Luego de estos equívocos me resigné a comentar "qué loco está el clima" y me despedí precipitadamente dando cualquier excusa. A la vuelta de la esquina me senté en un pórtico y lloré desconsoladamente. A ustedes también les habría pasado si otra persona confundiera esto:


con esto:


Chucha, en realidad los lentes se parecen. Entonces digamos, esto:


con esto:


Mmm, el diseño de las letras de las dos bandas es rosado. Ya oh, tal vez exagero, porque el tema de Fulanito no está nada mal, jeje.
Adiós mundo cruel.

martes, 10 de marzo de 2015

auto propaganda



[Haga click en el texto o en la foto para ir a la reseña]

lunes, 9 de marzo de 2015

Arte y Vida 7

28 de febrero
Hoy fue nuestro gran día. Entre el jueves y viernes arreglamos todo, Dana nos ayudó a conseguir algunos de los materiales necesarios, ¡se ha pasado! Desde que nos conocimos no ha dejado de venir al parque en las tardes, hemos conversado harto y nos ha empujado a efectuar nuestra primera gran obra de importancia: una performance en el anfiteatro del parque Juan XXIII. Lo alistamos todo para esta tarde, a las 19 hrs., momento en que cambió la historia del arte en Chile.

Resulta que en los dos días precedentes nos dedicamos a repartir panfletos invitando a una obra de teatro fantastma en el parque: "Mefistófeles el Miserable". Dana se encargó de promocionar el evento en las redes sociales. No creímos que nos darían tanta bola, pero daba igual, aunque fueran pocos los asistentes, presenciarían un evento de trascendencia capital. Cuando ya estaban todos ubicados en sus asientos de piedra (las abuelitas llevaron cojines, por suerte) comenzamos: Faisán salió a escena desnudo, sólo con una caja en la cabeza y una banda presidencial cruzando su pecho. Luego, Dana que nos ayudaba como tramoya lo roció desde arriba con pintura, roja, blanca y azul. Faisán gritaba como un condenado, declarando la muerte de Dios, su resurrección y su muerte otra vez, por todos los días hasta que el universo se contrajera. Entonces aparecí yo, con cabeza y alas de pájaro y me estrellé contra el escenario. Con las alas rotas, comencé a declamar:

Se acabó la esclavitud, somos libres, nadie tiene que pensar nunca más. Vengan, entren a mi red social [mientras tanto Faisán lanzaba mouses y pendrives de cartón al público], prediquen sus opiniones, ofrezcan sus verdades prístinas, miren, miren y miren las imágenes, ellas son sus nuevos padres, ellas son sus nuevos dioses [Entones Faisán gritó, mientras hacía girar su cabeza de caja, que en cada cara tenía dibujado un meme famoso:] Mírenme, soy un meme, soy la luz, soy la crítica social, soy el intelecto actual, soy el discurso de las mayorías, soy el ingenio y el amor, soy mamá y papá [Dana, convenientemente parapetada tras un biombo con forma de F, se dedicó a lanzar consignas tales como: ¡Me gusta!, ¡Toque!, ¡Tuit!, ¡Post!, ¡Compartir, compartir, compartir!, mientras yo, aún disfrazado de pájaro, me bañé con un balde de pintura azul y comencé a bailar desenfrenadamente, convulsivamente. Faisán continuaba:] Soy la libertad de expresión, soy el microfundamentalismo, soy el fascismo de la era digital, soy el rey y la reina del desfalco, soy yo, yo, YOOOOOOOOOOOOO.

A esas alturas el público ya estaba escandalizado. Muchos se habían retirado con sus hijos, asustados, otros nos miraban divertidos. De pronto una voz gritó: "¡Están locos, quémenlos!". Nos empezaron a lanzar latas de cerveza, chorreando el escenario y al poco público que quedaba. No nos importó demasiado, ya habíamos terminado, la gente tendría de qué hablar mañana. Más gritos sucedieron al primero: "¡Háganlos cagar, allá está el árbol!" En ese momento temí, porque reconocí la voz, era Vero. Poco después de la interrupción de les cerdepunks llegaron los pacos. Con Faisán y Dana corrimos al árbol, sólo para descubrir que estaba quemándose junto a todas nuestras posesiones. ¡NOOOOOO! gritó Faisán, al hallar su piedra, negra entre los restos de lo que fueran nuestras cosas. Nunca lo había visto tan rabioso, buscó con la mirada a algún cerdepunk y con una puntería asombrosa lo golpeó con la piedra -el cadáver de su querida mascota- en la cabeza, desmayando al niño-niña en el acto. Asustado por lo que hizo, nos impulsó a correr, lo que hicimos sin parar hasta encontrarnos en la plaza Ñuñoa. Allí tomamos agua, nos lavamos la cara y recuperamos el aliento ¿qué haríamos ahora? Dana ofreció su casa para que pasáramos la noche, así que acá estamos ahora, excitados y asustados por lo sucedido.

1 de marzo
Dormimos en el departamento de Dana. En las noticias mencionaron nuestra performance y la cagada que quedó después. Hubo entrevistas a visitantes del parque, unos celebraban y otros reprobaban la acción, algunos incluso dijeron conocernos, aunque luego se arrepintieron porque los pacos y los ratis nos andaban buscando para interrogarnos, así que se los llevaron a declarar. Nos enteramos de que le cerdepunk golpeado con la piedra estaba hospitalizado en el Calvo Mackenna, ¡era un pendeje de 13 años! Faisán se paseaba de un lado a otro de la habitación, arrepentido de su accionar, sumamente preocupado por el destino de ese ser despreciable. Lo tranquilizamos diciéndole que sin duda merecía el golpe, al fin y al cabo destruyeron nuestro hogar. "No creo que pase a mayores, dijeron que era tec cerrrado, lo tienen en observación nomás, luego lo quieren internar en el psiquiátrico eso sí", dijo Dana, que estaba más pendiente que nosotros de las noticias. 

Nos alegró que en la sección cultural del noticiario artistas como Papas Fritas y Diamela Eltit celebraron nuestra osadía. Intelectuales como Gastón Soublette declararon nuestra poética como un acontecer de aire fresco y agua clara en la árida escena cultural chilensis. Estábamos siendo ovacionados y admirados por artistas que respetamos, pero también estábamos siendo buscados por la policía ¿qué nos deparará el mañana?