lunes, 31 de agosto de 2015

Un poema de autoayuda

Cuando las pestañas en el navegador 
se acumulan peligrosamente
es señal inequívoca de que 
no estoy haciendo las cosas que debería:
o terminándolas
o nada.

Esa debería ser mi máxima
pero la hallo agresiva.
Reprendiéndome
nunca ha salido lo mejor de mí
(la escritura menos que todo).

Hay tanto ideado
y tan poco planificado.
Es tan grande el imaginario
y tan corta la organización.

Pero no me debo castigar
sino activar.
Hacer por hacer, mover el engranaje
-disculpad una imagen tan modernista-,
regar mis raíces
-ahora me puse hippie-,
en fin, cumplir
con mi jefe
Don Migo Mismo.

miércoles, 5 de agosto de 2015

A doña Elvira le sacaron los choros del canasto los poetas de pacotilla

Hola, ejem, permiso. ¿Alguien del público podría avisarle a los poetas que hace rato dejaron de ser la vanguardia político-artística de su tiempo? Digo yo, porque parece que hay varios que no se han dado cuenta. Se juntan a chupar y a arreglar el mundo, pero mucho cambio no se ha visto en este barrio oiga. Hace tiempo de ese curagüilla que escribía de los trenes, más todavía desde que nos visitó ese chascón en su cama de hospital con rueditas. Ni hablar de los lateros con delirios de persecución dictatorial que al final en las tapas de sus libros (y en todas sus páginas, ¡válgame dios!) ponen fotos de ellos mismos con lentes de sol e implorando al viento por un cambio frente al pehuén de sus supuestos antepasados. Cabros sin respeto, ¡qué se han imaginado!

No nos vengan con cuestiones por favor. Acá nos gustan la payas, nos gusta el rap. Acá lo que la está llevando es rayar murallas y darle un pedazo de pan al loquito del pueblo, que a las finales es el único que siempre dijo, dice y dirá la verdad. Lo demás: pura farándula.

Necesitamos nuevos locos Moncadas, necesitamos escucharlos...

martes, 4 de agosto de 2015

Arte y Vida 8

5 de Marzo
Me quedé a vivir con Dana, al menos por un tiempo. Ella me empuja a terminar la tesis, dice que es buena cerrar ciclos y todo, para comenzar de nuevo. Por su lado Faisán se exilió en casa de sus padres, volviendo a la venta de libros anónima. Con Dana estamos bien, exprimiendo el último mes de mi beca. Comenzamos como amigos, pero la cercanía, las risas y la complicidad llevaron a otras cosas. Anoche nos besamos y acabamos follando en su cama. Debo decir que fue una de las experiencias más bellas de mi vida. ¿Cómo podía hablar de poesía antes de conocer esta magia?

9 de Marzo

Mi tesis va viento en popa, no sé trata de esto ni de aquello, sino de todo lo contrario. Posthumanismo al más puro estilo académico: sus pocas páginas de teoría queer, su poca de literatura subalterna, sus alegatos poscoloniales y ¡voilá! Justo lo que querían los viejos culiaos de la U que nunca se han creído nada de lo que transmiten. Al menos yo intento vivir bajos mis parámetros libertarios, y cuando me dan ganas de agarrar a patadas la tesis llega Dana y me calma diciendo: sal del cacho nomás, y quién sabe, tal vez te sirve a futuro para encontrar alguna peguita, o para engrupirte a alguien más que sea, jaja. 
De Faisán he sabido poco, no contesta mis llamadas y me tiene muy preocupado. Según supe en la tele el cabro del piedrazo murió, así que mi amigo debe sentirse como una plasta humana. Voy a ir a verlo pronto.

13 de Marzo

Faisán está hecho polvo. Le repito hasta el cansancio que no es su culpa, que las cosas se dieron como se dieron, pero se lamenta y llora toda el día. Pobre, cuando no se cree en Dios uno se siente bastante perdido, no sabe a quién imprecar, a quién culpar, a quién acudir por ayuda y tranquilidad. El secreto lo carcome, incluso piensa entregarse a las autoridades. Le insisto en la calma y prometo averiguar sobre la vida del chico, para que nos informemos bien antes de tomar cualquier decisión.

20 de Marzo

Hoy entregué mi borrador de tesis, hecho a la rápida, con faltas de ortografía y errores gramaticales, para salir luego del cacho. Tuve que entrar a la universidad nuevamente, a pesar de haberme prometido no volver a pisar ese antro de máscaras y ficciones. Me pillé con mi profe guía; Sancho Timbales, estaba feliz, le echó una mirada rápida al texto y le pareció excelente, el título, el formato, las conclusiones (más no creo que lea). Quedamos en poner fecha de examen para principios de abril.

22 de Marzo

Un domingo aburrido, excepto por las noticias: resulta que un grupo de locos-ñoños descubrió una serie de inscripciones en muchos árboles de Santiago y aseguran se trata de una forma de comunicación que si no correspondiera a duendes sería extraterrestre. Parece que con Faisán, a pesar de nuestra desaparición, seguimos haciendo de las nuestras. Incluso se dio a conocer un video que probaría la existencia de estos seres.



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23 de Marzo

Hoy recibí novedades impactantes sobre Faisán. Fui a verlo donde sus padres y ellos me dijeron que pensaban estaba conmigo. Es decir, está oficialmente desaparecido. Ahora que entregué mi tesis y me encuentro buscando pega por todo santiago en bicicleta (prestada, rosada y con flores)aprovecharé de escudriñar las calles por si lo encuentro. Ojalá que mi amigo no haya cometido una locura. Estoy preocupado, muy preocupado.


26 de Marzo

Estoy cansado de los pedaleos diarios. ¿A quién engaño? Me las doy de artista, pero paso los días viendo series en Netflix. Dana vive tirándole mierda al servicio, aduciendo una máxima bastante talibana: ¿para qué pagar por Netflix si está lleno de sitios gratuitos donde encontrar las series y películas? Demás, amiga querida, pero yo no tranzo en cuanto a ver mis series favoritas en un detestable español coño, ¡aguante el idioma original! Por otro lado, el sitio es bastante estable, incluso para el ordinario internet de 1 mega que hay en tu casa. Aparte es re barato. Para qué tan llorona, si lo tuyo es una opción ideológica asúmelo de frentón. Igual, para qué ser tan consecuente en todo, digo, si fuéramos realmente coherentes con nuestros ideales probablemente viviríamos en el campo de un modo autosustentable y, por todos los cielos, no tendríamos facebook, twitter o blogs.

Pero ya me estoy yendo por las ramas. Lo que vengo a decir es que estoy sufriendo una regresión a mi infancia. La tele me crió, la abandoné al irme de casa, pero vuelvo a sus brazos con la cola entre las patas. Claro, por último viera documentales, pero no, estoy obsesionado con sitcoms. Si vamos a chatarrear chatarreemos con tutti.

Creo que la poesía se está yendo de mi vida. Faisán... te necesito.

lunes, 3 de agosto de 2015

chao por mientras

Algo cantaré, pero todavía no, todavía no.

sábado, 1 de agosto de 2015

estai vivo

Tanto que me reía, que me lamentaba, que empatizaba, que prestaba el hombro. Hasta que yo también enloquecí, también me histericé, también rayé la papa, también me bloqueé, también creí que era el fin.

Los aliados me recogieron, limpiaron y rehicieron. Hoy las aguas se calman otra vez, la ola se fue y dejó toda esta basura en la orilla, despojos que he comenzado a recolectar, pues debo hacer algo con ellos: ¿un monumento conmemorativo?, ¿un dispositivo para eliminar a mis enemigos?, ¿un juego de mesa en el cual el dolor se enfrente a la alegría?

Este saco de huesos se levanta y algo haremos con él. Como dijo A, el dolor en el pecho es señal de que estai vivo. Sin embargo, detesto al pájaro de mal agüero que me terminó empepando, contra todas mis convicciones.

martes, 21 de julio de 2015

Estirar el chicle

Un arte notable, extraordinario, sólo para mentes agudas, para pechos a los cuales no entran balas, a pesar de escuchar una detonación tras otra, a pesar de temblar y estar al borde de un ataque de nervios. Llevo años en este circo y mi talento no ha claudicado, sigo estirando el chicle y éste no se rompe, sus cualidades son notables, la savia desde la cual nació ha de haber sido sagrada.

¿Es mi técnica, depurada en una y mil estiradas previas, la razón de este poder, o tal vez la calidad admirable de mi chicle?

Un día que temí se rompiera lo llevé hasta los límites más absurdos, para probar, para terminar esta supuesta farsa, pero el mundo se comprimió para evitarlo. ¿Qué fuerzas superiores, qué sincronía, qué concatenación de acontecimientos me ha permitido llegar hasta acá?

El chicle se debió haber roto hace años pero heme aquí aún, masticando, rumiando, preparado para la siguiente prueba de estiramiento... ¿será la última? Si algún dios existiera no me permitiría ser tan desaprensivo y oportunista. Según la moral que enseñan y promueven en mi comarca seré prontamente castigado, no me saldré con la mía una vez más. ¿Pero si lo logro?

Probablemente haya dioses para todos los gustos.

viernes, 5 de junio de 2015

Godzuki, un referente olvidado de la revolución sexual de lagartos y dinosaurios

Desde 1978 -año en que la co-producción japonesa-estadounidense estrenó el dibujo animado de Godzilla amparado por Hanna-Barbera- que este lagarto mutante vive en la ignominia. Sucede que esa serie dio a conocer, sin mucho detalle, por cierto, a su hijo Godzuki. Decimos hijo a falta de un término mejor, aunque en todo caso, si fuera su clon o simplemente otro miembro de la especie, ello no haría diferencia (conociendo la ley de los dibujos animados, probablemente sea su sobrino, en fin). Podemos ver que Godzuki tiene algunas capacidades diferentes a las de su padre, como volar, aunque no muy grácilmente, como nos deja claro la intro del programa:


Y como es de esperarse, muchos dirán que Godzuki surge como el clásico sidekick humorístico del protagonista, y no se equivocan, pues acompaña al étnicamente diverso equipo de científicos y cabros chicos que protagonizan la serie. 

¡una mujer! ¡un negro! ¡qué serie más innovadora!
El rol de Godzuki no es menor, porque además de implicar una cercanía entre la humanidad y la monstruosa especie de lagartos de la cual él y Godzilla forman parte, también es capaz de invocar a su padre en los momentos críticos. Pero, hey, su padre no está particularmente orgulloso de él.

"¡Godzuki, sólo traes deshonor a la familia!" (Y ya sabemos cómo son los japoneses con eso del honor)
Salta a la vista que Godzuki tiene una personalidad totalmente distinta a Godzilla: es tierno, empático, gracioso y no teme expresar sus sentimientos, cuestionando el rol histórico de su raza como criaturas salvajes y destructivas. A consecuencia de ello Godzilla no está satisfecho, su enojo sólo traerá más violencia y devastación, tanto así como para convertir en cenizas su propio nombre.
Hay antecedentes de Godzuki en la versión cinematográfica de la franquicia, aunque allí era conocido como Minilla. Nótese su cercanía con la humanidad (en este caso, bajo la forma de un niño chino)
Desde una perspectiva psicotrópica, nos atrevemos a afirmar que Godzuki es todo lo que su padre odia y más aún, echándolo de la isla de los monstruos hasta que adquiera algo de masculinidad en el mundo real. Triste destino para un tierno personaje, pero Godzilla no aceptará jamás a un hijo incapaz de concebir la violencia como su móvil primario.

De este modo, nuestro héroe Godzuki reniega de su familia y se va a vivir a California en los años ochenta, donde fue contratado para una serie infanto-juvenil sobre un dinosaurio aventurero y rockero, que lamentalemente no tuvo demasiado éxito.

En los ojos de Godzuki podemos ver que se esconde el dolor y la amargura de una cruel historia familiar.
Después de eso no supimos más de Godzuki, aunque dicen que hizo de extra en Pie Pequeño VIII y en Jurassic Park III. Por suerte los años 90 traerían libertad y relajo en las formas de vida, ampliando el espectro de dinosaurios y criaturas con diversas tendencias y orientaciones sexuales. Godzuki, dónde quiera que estés, el mundo ya está preparado para tu existencia, ¡te estamos esperando!

¿Quién lo diría? Barney es un revolucionaurio.

sábado, 23 de mayo de 2015

El sueño de los niños

El niño estaba solo. Frente a él, un camino largo y sinuoso, una carretera borrosa a causa del calor, un horizonte indefinido. Empezó a caminar, un pie tras el otro, una sed tremenda. La carretera no lo llevaba a ninguna parte, tampoco tenía a dónde ir. La angustia comienza a apoderarse de él, bañado en sudor se pone a correr. Despierta. Era sólo un sueño, su hermana duerme en la cama de abajo, se escucha su calma respiración. Sus padres deben estar en su pieza, así que va hacia allá: no están. La cama está hecha, nadie durmió aquí, vuelve la angustia. 

–¿Papá? ¿Mamá? –pregunta a la oscuridad, no se le ocurrió prender alguna luz, la iluminación proveniente de la grúa del edificio de enfrente es suficiente, las siluetas de los muebles bastan para delimitar la ausencia. Comienza entonces una búsqueda desesperada, no estaban debajo de la cama ni en el clóset, tampoco en el baño, menos en el otro baño (que usan de bodega). Va al living: nada tampoco, debajo de la mesa, detrás del sillón, sólo pelusas y silencio. Perdiendo un poco su sentido de la realidad va a la cocina, abre todos los cajones y nada, abre el refrigerador y no hay más que comida (qué espeluznante pudo haber sido hallarlos ahí). Y es en ese momento en que, envuelto en la más absurda angustia, levanta el citófono y grita: ¡MAMAAAAAÁ!

Luego de su ardua pero infructuosa búsqueda, decidió despertar a su hermana y hacerla partícipe de sus miedos, del nuevo sino que ambos han de enfrentar juntos. 

–Mariela, despierta. –La hermana abre los ojos con sorpresa, la simple y diáfana expresión de sorpresa de cuando un hermano despierta a otro sin razón aparente en medio de la noche, sin siquiera sospechar la nueva vida que se avecinaba en el horizonte. Hernán puso a su hermana al tanto de los acontecimientos con una sólida frase: 

–Los papás nos abandonaron. –Ella abrió los ojos como platos, aunque no lloró. Probablemente no es capaz de darse cuenta de la magnitud de nuestro drama, pensó él–. Vamos a tener que ir a los pacos a dar aviso de que nos dejaron botados. Por suerte la comisaría queda cerca, como a dos cuadras nomás. Vamos mañana en la mañana. Seguramente tendremos que irnos a vivir donde la abuela. –Le decía Hernán para consolarla, dándoselas de líder ahora que estaban solos. Dependía de él mantener la tranquilidad–. Veamos tele mejor, mañana se va a arreglar todo.

Prendió el televisor de 14 pulgadas y al tiro apareció la cara de Droopy con su característica felicidad. Por suerte estaban colgados al cable, sino cómo habrían aguantado la larga espera hasta el amanecer, momento en que recién podrían hacer algo al respecto de su precaria nueva situación. Y tan bien que había comenzado el día, como cualquier otro en realidad, colegio en la mañana y luego, una tarde de tele y juegos. Un día viernes común y corriente, gritándole a los maestros que trabajaban en el edificio de enfrente las groserías que la Gina les soplaba.

–¡Pelao’ guata de sandía!, ¡No tenís poto!, ¡valís callampa! –gritaban muertos de risa Hernán y Mariela, mientras la nana disfrutaba de lo que en verdad era una cruzada personal para molestar al Johnny, su pololo. Se conocieron así, a grito limpio, piropos para acá, puteadas para allá, un odio que pronto derivó en atracción. Ese viernes habían estado pinchando a la entrada del edificio en construcción (que desde hace cuatro meses estaba monopolizando más y más la vista desde la terraza del departamento donde vivían los hermanos), mientras Hernán y Mariela jugaban pac-man 3D en los flippers que se instalaron en uno de los locales comerciales al lado de la obra.

Luego pasaron a la carnicería, por estricta orden de la mamá de los niños. 

–Hay poca plata, así que vas a tener que jugártela, Gina –le dijo a la nana. 
–Claro, aprovéchense de mi sex appeal –respondió ésta. No podía ser de otro modo, era una mujer grande y curvilínea, no tenía la cintura pequeña pero sus amplias caderas y busto le otorgaban un extraño poder sobre los hombres del barrio. Ir a la feria con ella era un espectáculo, nunca faltaba el casero baboso que le regalara la compra de frutas o verduras. La familia se aprovechaba de esto, haciendo rendir mucho mejor el presupuesto mensual. 

Pero todas estas cosas quedarían atrás, rastros de una vida pasada. Mariela se quedó dormida, Hernán no pegaría un ojo esa noche, su cabeza iba de un lugar a otro: nuevos hogares, nuevos colegios, nuevos barrios. No le gustaba el de su abuela, lo encontraba raro, una vez un niño amenazó con pegarle a pito de nada. Prefería quedarse acá, estaban al lado de la plaza, abajo había una librería y varios restoranes, el colegio estaba cerca. Era un buen lugar, ¿por qué todo tenía que ser tan injusto?

Lloraba en silencio, resignado al cambio, cuando sintió las llaves en la puerta. Se levantó rápidamente y se paró bajo el marco de la puerta de su pieza, frente a él el pasillo y la puerta de entrada. Sus padres ingresaron al departamento muertos de risa, cuchicheando abrazados y, claramente, pasados a trago. Prendieron la luz del living y se quedaron quietos, extrañados al ver a su hijo mayor despierto a las tres de la mañana.

–¿Hernán, qué haces levantado? –le preguntaron, algo divertidos de verlo ahí.
–Me desperté y no había nadie, pensé que nos habían abandonado, hasta grité por el citófono.
–¿En serio? Me pareció escuchar algo –mintió su madre, mientras se acercaba a él, mientras lo abrazaba y tranquilizaba–. Estábamos abajo, en el Café del Parque. Salimos un rato nomás.
–¿Pero cómo nos dejan solos a esta hora, no ven que es peligroso?
–¿Por qué habrá salido tan fatalista este cabro chico? –dijo el papá a la mamá, riéndose. Finalmente todos se acostaron en una apacible tranquilidad, las cosas seguirían igual. Esa noche el padre también soñó con una carretera solitaria, luego con sus deudas y después con el nuevo edificio del frente, que cubrió para siempre los atardeceres.

lunes, 4 de mayo de 2015

El Ferrocarril, por Lucinao Benetón Leivalef

La industrializada nación mapuche tiene supremacía económica sobre el otrora esplendoroso reyno de Chile. Vencidos por su primitivismo tecnológico, gran parte de los chilenos son empleados como mano de obra migrante en el proyecto de construir un tren que irá desde Antofagasta hasta Chiloé. La idea, proveniente de empresarios industriales de la federación indígena, genera cambios insospechados entre las masas de desplazados al sur del continente, en las postrimerías de un siglo XIX alternativo. Mediante una galería de pintorescos personajes como John Panguilef, Rosalía Catricheo, William Wheelwright III, Natascha Clastres y Felipe Ríos se nos narra polifónicamente la historia oculta del comienzo, desarrollo y declive del proyecto ingenieril más ambicioso jamás perpetrado por el pueblo mapuche.

"Primer tomo de la bella trilogía del Inkarrí cósmico, que plantea la reposición del Tahuantinsuyo a escala planetaria. Esta parte es la única que transcurre en sudamerica, de allí su importancia" (Neoduardo Galeanox-15, Revista Y¡? de Artes, Letras y #%/\*)

"Gracias a este libro entré en el género del tecno-rock-trova-sintética con una propuesta conceptual respetuosa de los pueblos originarios de Tierra-1" (Bíktor Jarra, músico uraniano)

domingo, 3 de mayo de 2015

Crónicas de Chuchunco, por L. B. Leyva

Una aventura fantástica en un escenario postpostindustrial. El abandono de Chuchunco, ciudad minera cuyo esplendor económico y cultural ha terminado estrepitosamente, obliga a sus antiguos habitantes -tanto seres humanos como criaturas fantásticas- a valerse por sí mismos en la hipermegalópolis Ikitas. En esta gran ciudad, capital global de un planeta tierra diezmado a causa de su economía salvaje, los chuchunqueños propondrán un tipo de resistencia simbólica de nuevo cuño, que hará temblar los cimientos discursivos del orden social imperante.


"L. B. Leyva ha creado el Cyber-Ultra-Hiper-Punk de corte primitivista con toques de Space Opera en sus orígenes pulp. Crónicas de Chuchunco es el evento literario del siglo XXII" (Wi11i4m Fau1kn3r III, The Moon Times)

"Un cruce entre Las Uvas de la Ira y Ghost in the Shell" (Ne0 1gn4c10 V4L3nt3, el Mercurio de Mercurio)

"Lo leí, no tiene lógica alguna. Sin embargo, es entrete"
(Multivac, amo y señor de estos parajes cósmicos)

lunes, 20 de abril de 2015

¡Buenos días Vecino! Una etnografía absurda de la humanidad

De casualité, buscando trabajos viejos para reciclar y terminar un encargo académico-mercenario, me pillé con esta obra del año 2010, escrita por el capitán Kurtz Anunaki [con un par de plagios entre medio]. Sin más preámbulos, hela aquí:



lunes, 13 de abril de 2015

idea

Debería haber una editorial o imprenta anarkista ñoña, que en lugar de publicar esos clásicos añejos del siglo XIX publicara los clásicos de la fantasía y ciencia ficción combativa del siglo XX y XXI. Pero claro, para la mayoría de los autoproclamados concientes ese tipo de literatura es lo más vendido al sistema que hay. Cuando me dicen eso me doy cuenta que en realidad no cachan nada, así como lanzan un juicio fácil de algo que no conocen, en este caso la literatura, tal vez lo hacen de cuántas cosas más. En fin, si algún día llego a tener un sistema de impresión y encuadernación publicaré ediciones baratas de títulos tales como "Los desposeídos", "El hombre-hembra", "Lengua nativa", "Las nieblas de Avalon", "Entrevista con el vampiro", "Tehanu" o "La pasión de la nueva Eva". ¡¡Y ya verán!!

miércoles, 25 de marzo de 2015

maldita química

Hoy desperté abatido, dudando de mi existencia en esta realidad tan charcha. La rabia invadía mi corazón cual Katie Kaboom.


Con dificultad me desenredé de las sábanas, tragué mi huevo a la copa y bebí un té francamente insalubre. Luchando por no sucumbir ante la desesperación, agarré mis zapatillas y partí al gimnasio, al cual no iba hace casi una semana. Luego de una rutina de ejercicios de hora y media me abrí como después de meses esperando dentro de una crisálida de tedio y desesperanza. Así es, yo que tanto pontifiqué sobre la mente, yo que apenas me podía mi cabeza y arrastraba mis pies por los fangosos caminos del intelecto, comencé a exudar endorfinas. Y acá estoy ahora, trabajando de lo más bien, con un futuro prometedor por delante y una mente relajada y lista para escribir, escribir, escribir lo que tengo que escribir.

No todo era tan mental, no todo era tan terrible, sólo faltaba moverse. ¿La gente sabrá de esto? Mi premio esta noche será continuar con mi lectura de Ana Karenina y alguno que otro cómic. Esto es vida señores y señoras.


viernes, 20 de marzo de 2015

citas sobre la felicidad

[...] la felicidad no pertenece al campo restringido de los afectos, como el gozo o el sufrimiento, sino que es una apertura a la totalidad del psiquismo en su dimensión más profunda. En la felicidad, la conciencia se hace transparente al ser y refleja la vida auténtica, que brota vigorosa y espontánea desde lo más hondo de lo anímico.
[...] es el propio estado del psiquismo y su tono emocional lo que define el sentido de la experiencia y lo que, en definitiva, determina que se experimente la vida como feliz, conflictiva o desgraciada.
[...] si se quiere ser feliz hay que aprender a serlo aquí y ahora; con lo que se tiene y con lo que se es. No se trata entonces de obtener algún fin determinado, sino de alcanzar una actitud cuyo secreto radica, a nuestro juicio, en la aceptación de sí mismo y de la vida, con sus luces y sus sombras, con sus dones y sus límites. 
 (Sergio Peña y Lillo, El Temor y la Felicidad)

jueves, 19 de marzo de 2015

desmemorias de una pulga

Desperté con tremendo dolor de cabeza y no recuerdo absolutamente nada de mi vida hasta ahora. Igual se está bien aquí, este frondoso bosque me envuelve en su calidez. Al parecer se trata de una pierna peluda, ¡ahora recuerdo! hace semanas encontré este maravilloso lugar: reservas de sangre ilimitada, una protección natural de vellos contra las uñas depredadoras, un huésped a todo trapo.

Me siento bien, ya estaba cansada de las vulgaridades de Bella, su tío cochino y el padre Ambrose, que de religioso tiene muy poco. Igual me invadió la ira cuando, tras escribir con mucho esfuerzo aquel libro que me hizo famosa* (imagínense lo que fue transportar la tinta hasta las páginas vírgenes para poder expresarme, ¡era el siglo XIX , carajo!) pusieron "anónimo"... qué manera de robarme el crédito. Ese tal anónimo me las pagará. Por eso me vine a Valdivia, algo escuché de que por estos lados ha dejado su huella ese ser despreciable. Mientras lo encuentro usufructo de este joven peludo que me encontré. Me he vuelto gorda de tanto festinar, su sangre es tierna y me embriaga, debe ser por su afición a la marihuana. Celebro su miopía, porque cuando me busca no me encuentra. Quizás me olvide de anónimo y me quede viviendo aquí ¡qué rayos!

*Memorias de una Pulga, publicado por las más afamadas imprentas clandestinas (y legales) de los siglos XIX, XX y XXI. Acá algunos ejemplos de ediciones magistrales (Desde Tusquets a ediciones Olimpo, ¡eso es triunfar! gracias califas del mundo):