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sábado, 11 de octubre de 2014

la vida social del feivu

Eres chico y todo son pendejadas [videos graciosos, música punk rocker, joteo masivo]

Entras a la u y todo es carrete [fotos indecentes, más joteo masivo, politización inconsecuente]

Empiezas un trabajo y todo es trabajo [seriedad, chistes internos, plata plata plata]

Tienes un hijo y todo son guaguas [fotos desde el útero hasta los 99 años, apróximadamente]

Eres viejo(a) y todo tiempo pasado fue mejor [video antiguos de yutuv, mini crónicas del siglo XX, etcétera]

Te mueres y tu muro es una lápida virtual en la que presentar nuestros respetos

(Pero al final cada quien se mueve en su propio grupo, con sus códigos, con sus autoritarismos. Y la comunicación, con todas sus imperfecciones, que en paz descanse)

lunes, 7 de julio de 2014

amor en los tiempos del feisvuk

El niño que me gusta aceptó mi invitación de amistad en feisvuk. Qué emoción. Ahí está, conectado, ¿le hablo o no le hablo? Ay qué nervios. Ya van 2 días de amistad, vi todas sus fotos, pero no le puse like a ninguna, no quiero que piense soy una psicópata. Pucha, no me habla, tal vez yo debería iniciar una conversación, pero qué le digo. Uf, llevo 4 días de amistad y aún nada, aunque ahí está su lucecita verde siempre presente. La mía también, o sea, él me ve conectada todo el día ¿pensará que no tengo nada más que hacer? Mejor me salgo de esto, no vaya a pasarse el rollo de que soy una vaga y no hago nada de mi vida más que estar en feisvuk. Ahora me salí, pero vuelvo cada diez minutos, de incógnito, invisible, con el chat cortado, y no sé si él está ahí. Pero volver a prender mi luz es la muerte de las posibilidades, no creo que se interese por una enviciada a la red social. Necesito ocupaciones para gustarle, sí, pondré un par de videos combativos conscientes, uno que otro mensaje lúcido de vez en cuando, llamaré su atención, provocaré su interés. Los días pasan y no recibo ningún like, creo que no le gusto. Fue lindo mientras duró, pero mejor desengañarse, total, no podría estar con alguien que no fuese capaz de aceptarme como soy. Si le gusto tiene que ser con todas mis virtudes y defectos, y si le molesta que me la pase en el chat, cosa de él, total tan lindo no es tampoco. En realidad no sé por qué me gusta, sólo sube fotos de gatos y videos de grupos musicales pasados a mtv. Más encima le gusta García Márquez y El Túnel, apuesto que nunca leyó nada aparte de lo obligado por el colegio. Y esa cantidad desmesurada de selfies, qué egocéntrico, qué latoso. No como yo, que busco un equilibrio en mi muro, soy una esteta del feisvuk. No como yo, que escucho música singular, leo cosas importantes, comparto entrevistas y documentales de interés ciudadano. Cabro de miéchica, vendido al sistema, no como yo, yo, YO.

miércoles, 23 de abril de 2014

La mula

Muere un escritor y resulta que todos son conocedores de su obra, le llaman con diminutivo y dicen marcó sus vidas. Mula.

Es el día del libro y ahora todos apoyan la lectura y hacen proselitismo de ella. Mula.

Pura realidad virtual. Nos sobran héroes, y nada, para equilibrar me haré villano, total la amargura ya la tengo. 

En el fondo cada quien crea su personaje virtual, a mí me gusta ser un miserable, he aquí a mi maestro.


Y yo también soy mula. ¡Que siga el baile de máscaras!

miércoles, 16 de abril de 2014

día 23

Me pasé de los 21 días y no mucho cambió. Pero una luz se prendió. Creo que ahora entiendo por qué me fui, por qué volví, por qué es un problema. El maligno no es él, verdaderamente no tiene ninguna fuerza sobre mí. Feisvuk es la punta del iceberg de mi problema. Ahora, ¿cuál es mi problema: paja existencial, desgano crónico, miedo de futuro? Ante todo, incapacidad para llevar a cabo lo que debo llevar a cabo: mi vida, una vida.

La era del aburrimiento ataca de nuevo. Pero no puedo seguir culpando a un ánimo epocal. Hay cosas que deben cambiar en mi vida real, y no se trata sólo de apagar el feisvuk, para nada. Se trata de escribir mi tesis, escribir un artículo para el proyecto en el que trabajo... cosas que sinceramente no me apasionan tanto, pero son un trabajo, las tomo como un trabajo, me pagan por ellas, y por tanto son un medio para obtener otros fines. Aunque no tengo claros mis fines, porque estoy seguro que sólo son otros medios para otros medios, y así.

Lo malo es que en este instante de mi vida procrastino como el que más, pero mi principal distractor no es feisvuk en sí, sino el chat de feisvuk. Si messenger existiera aún ni siquiera me conectaría tanto a la red social azul. Y claro, está el chat de gmail, pero no somos muchos por esos lares, y ni hablar de google+, que tiene lo peor de tuiter, lo peor de feisvuk, unidos en uno. Me gusta chatear, me gusta escribir, ser ocurrente... y obvio que sería mejor llevar esa escritura a algo serio, o no serio, pero más complejo, desde una entrada en un blog a un cuentito publicado por ahí, no sé. 

Soy un saboteador de mi propia inteligencia.

martes, 8 de abril de 2014

día 15

Estoy fracasando. Partí bien, sí, cumplía con la hora diaria permitida, pero de pronto me desordené y paf, volví al vicio constante. Hace unos 4 días que bajo y bajo por el inicio, esperando alguna entretención, alguna otra excusa para seguir perdiendo tiempo.

Sin embargo, he cumplido con otras cosas: organizarme, hacer reseñas, escribir... aunque sé que puedo perder la motivación en cualquier momento entregándome a la rueda de la inacción feisvukera.

Claro, declaran enfermedad el selfie, pero nada dicen de la red social, total manda el billete. El selfie es una manifestación individual de la cual cada quien se hace cargo, pero el feisvuc es una enfermedad social que corroe nuestra inteligencia, nuestra creatividad, nuestra acción política. Sin la red social y la fotografía digital no existiría el selfie, todos lo encontraríamos ridículo. Es tan absurdo como sacar fotos y mirarlas de inmediato desde la cámara, como mirar los conciertos o los fisgoneos de la calle a través de una pantalla para grabarlos, en lugar de utilizar nuestros ojos humanos. Hay una supuesta intención de registro, de no-olvido, pero con esa actitud mengua nuestra memoria, pues dependemos de la tecnología para asegurarla. 

No soy tan idiota como para proclamar un alejamiento de los computadores y un regreso a la fotografía análoga, ni tampoco para celebrar un regreso a las correrías por los campos, desnudos y transparentes, aunque sin duda esto último sería hermoso. Simplemente seguiré dando la pelea, de momento individualmente, por salir de este flagelo.

Y qué importa olvidar, mientras viva en la experiencia real.

lunes, 31 de marzo de 2014

me carga el lollapalooza

I

Pero no por las mismas razones que a los ejércitos de la consciencia. No porque deteste a las bandas, no porque sea la meca de los hipsters chilensis, no porque esté lleno de cuicos ni porque esté lleno de flaites. Precisamente, lo odio porque llama a estas calificaciones, promoviendo el odio y los alegatos de clase más deschavetados desde ambos lados.

Nunca he ido al lollapalooza, nunca creo que vaya. Claro que me molesta que le griten nana a la Ana Tijoux, pero que se transforme en una excusa para millones de alegatos resentidos de cabrxs que de seguro, si los invitaran, no dudarían un segundo en ir, también. Nada más fácil que tirar mierda a los cuicos, pero a mí me consta que no son el único público allí. Caleta de amigos van al súper show, ahorran y se gastan sus chauchas en esa tontera (a mí me lo parece) y lo pasan la raja viendo a grupos de moda (o revival de los 90), pero no son de plata. Algunos sí, algunos no.

Insisto, no me interesa el lollapalooza, pero la mierda que le tiran me obliga a defenderlo. ¿Es una moda ir? demás que sí. ¿Es carísimo? de seguro lo es, no he mirado los precios. ¿Esta lleno de gente estúpida? seguramente, igual que en todos lados. ¿Es una moda estar en contra? también supongo que sí. ¿Por qué no están en contra de Mc Cartney cobrando desde 40 a 500 lucas? Eso es igual o más "cuico", pero claro, es una leyenda viviente, déjenlo.

Cada semana habrá una nueva excusa para desenvolver el resentimiento personal, hoy lollapalooza, mañana las entradas a fantasilandia, pasado mañana la fiesta de año nuevo del club hípico. Nada de eso me interesa, pero si voy a defender la dignidad humana y la justicia social, lo haré de forma seria y donde valga la pena, no comentando una noticia en el feibu.

Mejor me voy al Homerpalooza.




II

A propósito de lo que le gritaron a la Ana Tijoux. El otro día caminaba por la u y de chiripa escuché retazos de una conversación entre dos chicas:

-Nooo, si yo respeto a las nanas.
-Yo igual.
-De hecho mi nana es peruana y no tengo problema...

Pensé en dos cosas. Primero, ¿debería tener algún problema? No lo creo, entonces su posición no es tan revolucionaria como piensa, todo lo contrario, es bastante reaccionaria, disfrazada de progre. Segundo ¿el tema es la nanidad o la peruanidad? Supongo que para ella tener una nana peruana es lo más open-minded del mundo, casi un aporte a la diversidad. Pienso que si no le importara, si realmente le diera lo mismo el origen de su nana, pues no sería tema, no tendría que demostrarle nada a nadie.

Yo tuve nanas cuando chico, porque mis papás trabajaban caleta y pasábamos solos con mi hermana. Hubo unas buenas y otras malas, como en cualquier trabajo, supongo. Incluso una, la más mala de todas, denunció a mis papás por supuestos malos tratos y exprimió un poco el ya escuálido presupuesto familiar. Fue una mala temporada esa.

Pero hubo una, la más especial de todas, mi segunda madre: la Mila. Milagros es su nombre completo, y no la veo hace años, aunque de vez en cuando la visito en Santiago. Creo que ya le debo una nueva visita, ha pasado tiempo más que suficiente.

La Mila se sacó la cresta para darle el sustento a sus hijas. Se fue de su país, Perú, para enviarles platita, así como también a su madre. Pienso en lo valiente que fue, que es, alejándose de su familia en pos de un mejor pasar para todos. Prácticamente crió a otros niños (mi hermana y yo), pero logró sus objetivos. Incluso le otorgó educación superior a sus hijas, y según supe ahora es abuela.

Personas como la Mila son francamente admirables, y nunca, nunca jamás decirle nana a alguien va a ser un insulto para mí, sino todo lo contrario, porque ella, que fue mi nana, es una de las mujeres más increíbles que he conocido en la vida, un modelo a seguir. Salud por ti, Mila querida.

lunes, 24 de marzo de 2014

día 5

Las ganas de entrar se han atenuado. He entrado en las mañanas y aburrido, en las noches y aburrido. Nada que perderse, nada que compartir. Ya no tengo muchas ganas de entrar, o tal vez ganas sí, pero no esa necesidad absurda. Ya no me pillo abriendo nuevas pestañas y deteniéndome. Es un avance saludable, pero he encontrado otros modos de perder el tiempo: he jugado "Zelda: a link to the past", aunque me pongo como límite destruir a un jefe por día.

La dificultad para levantarme en las mañanas sigue siendo lo más preocupante, y a quién culparé ahora que feisvuk está lejos... a la marihuana de dudosa procedencia, a la comodidad, al frío, al calor.

Me he fijado que tal vez estoy experimentando una pequeña regresión internetera. He vuelto a gmail como antes del flagelo feisvuc, es decir, al chat y eso... ojalá pronto a escribir cartas a mis amigos. Eso me molesta también, al usar la red social todos creen (yo creía) que están al corriente de las vidas de sus amigos. ¿Será necesario explicar que ello no es así? ¿Qué pensarán de mi propia vida, ya que comparto pura basura y raramente subo fotos personales?

Curioso: un amigo compartió mi reseña de Children of Men en feisvuc, lo que en principio me avergonzó notablemente, aunque luego pensé: en realidad da lo mismo, es improbable que alguien la lea, feisvuc se trata ante todo de la imagen y la autocomplacencia, no de andar leyendo weás. Allá en la red social nadie lee y, por lo tanto, cada quien habla de las cosas que le interesan nomás, cual caballo con anteojeras, de un modo bastante cerrado y direccionado. Tal vez si la entrada tuviera una foto de un gatito o de una modelo en bikini alguien hubiese abierto el link (no digo hubiese leído, porque eso es aspirar a demasiado).

Una confesión final: me he pillado ansioso en blogger y gmail, esperando comentarios a algunas de mis entradas. De pronto caí en la cuenta de que estaba jugando el mismo juego del que huyo, un juego que no pertenece a este reino, sino al de feisvuc. Subir cosas, comentarlas, aplaudirnos mutuamente... ¿para eso escribo en este lugar? Quizás en algún momento sí, ahora no, ahora es para mí. Si se asoma alguien y conversamos, bien, pero sino, bien también. Hoy por hoy, este lugar existe para no olvidar escribir, escribir, escribir. Me gusta cómo se ve, con esos pajarracos y el verde que lo envuelve, quizás un diseño algo pendejo, pero siento que calza perfecto conmigo. Silogismos aparte, me siento bien aquí, donde las ideas pueden desarrollarse un poco más, y no es sólo por el lugar, yo mismo estoy permitiéndomelo cada vez más, con menos temores, y menos pendiente de la inmediatez con la que el azulado reino presiona... presionaba... espero.

jueves, 20 de marzo de 2014

día 1

Con mi amigo Nómade echamos a andar un desafío: alejarse de la enviciante red social que se come nuestros días y noches. Ninguno de los dos entiende muy bien esa intensa necesidad de conexión constante. ¿Voyeurismo, apatía, soledad? Debe ser un poco de todo, y más incluso. La cosa es que hay nuevas reglas: sólo se podrá usar 2 veces al día, 30 minutos cada una.

Antes de eso era difícil cuando quería alejarme, volvía cada 10 minutos más o menos, incluso menos, siempre menos. Y tengo tanto qué hacer y no avanzo, de hecho eso es lo que más me sorprende: esa negación del trabajo productivo. A veces creo que la red social azul es como esas drogas oscuras con las que la tele me asustaba cuando chico. El otro día dije que la tele me había dejado huérfano, pero la verdad es que yo la abandoné, me fui a vivir con su primo computador, y todo empezó a irse al carajo cuando conecté mi cabeza vía módems a la red.

Nómade dice que igual le pasa con yutub. "Denante llegué a un video de Pancho Melo y pensé: ¡esto no me interesa!". Y es que nada de yutub o de feisvuk interesa realmente. Entonces este vicio, ¿nace a pito de qué? ¿del sapeo constante? eso me daría pena, tal vez me doy un poco de pena.

Hace unas semanas leía una de esas investigaciones chantas que la gente comparte, precisamente, en feisvuk, la cual decía: la creación de un nuevo hábito toma aproximadamente 21 días. Obviamente la investigación se hacía creando hábitos inútiles como tomar un vaso de agua después de comer, ir al baño a lavarse las manos a tal hora del día, y puras cuestiones que no le cambian la vida a nadie. Cuando empecé la lectura de ese "artículo" pensé que intentarían crear hábitos como dibujar, pintar, leer, escribir, y nada. Ahora, intentaré crearme un hábito de no estar en feisvuk. Y argumento lo paradojal de utilizar un método extraído del mismo lugar del cual quiero huir, mediante dos puntos. En primer lugar, creo que guiarme por un artículo chanta leído allí mismo es una hermosa y coherente ironía y, en segundo lugar, porque no espero un cambio de vida trascendental, ya que eso implicaría aceptar que la red social me la cambió y banalizó previamente.

E insistiré con que feisvuk es una estupidez que, en el fondo, le interesa a nadie. ¿Qué son esas discusiones tan acaloradas, donde la letra capital representa el alzamiento de la voz? ¿Acaso alguien cree que va a convencer a alguien con un video concientizador? ¿Por qué tantas fotos de sus comidas, de sus rostros, de sus paseos, de sus amigxs, de sus mascotas? Imperio del ego, del desencanto, del desahogo chanta, de la masturbación intelectual, de las zalamerías y de la vanidad. Y oh, también del aburrimiento, tal vez lo más representativo epocalmente que tiene feisvuk.

Ni siquiera entraré en la discusión acerca de la contradicción entre lo compartido allí y las vidas reales de nosotros los usuarios. Me parece que todo está tan claro, y aún así estoy empantanado por feisvuk. Por eso el cambio será gradual. No me apetece cortar este mal de raíz, porque también permite comunicarme con gente entretenida, además que me acuerdo de estos borrachines que se hacen evangélicos y luego apestan con su proselitismo trasnochado, por dar un ejemplo común de jardinería moral extrema.

Yo quiero recuperar la capacidad de organizar mi tiempo, pues creo firmemente en que hay mil y un cosas entretenidas, apasionantes e interesantes por hacer.

Mis metas para 20 días más (aunque si es antes mejor):

-reducir el uso de feisvuk a 30 minutos diarios.
-escribir diariamente, aunque sea cualquier tontera como ésta.
-dibujar al menos una vez a la semana.
-organizar mi horario, intentando dejar el fin de semana libre siempre.
-hacer más listas como ésta.
-hacer reseñas de todos los libros que me vaya leyendo.
-[espacio para agregar más metas en el camino o al final de éste]

Salud!