Mostrando entradas con la etiqueta libros v/s películas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libros v/s películas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de febrero de 2016

Libros versus Pilículas: Er Shainin

Cumpliendo con mi propósito de leer clásicos y neo-clásicos, me puse las pilas con "El Resplandor", novela de 1977 escrita por Stephen King. Aunque eso ya todos lo sabemos, pues es parte de la cultura pop, aunque más por la adaptación cinematográfica de Stanley Kubric.


El libro llegó a mí de chiripa, pues llevé a la feria del trueke un ajedrez inca-español que tenía hace tiempo arrumbado en un cajón que le interesó a harta gente. Entre ellos, un chico me ofreció cambiárselo por un libro (él se dedica a venderlos en la costanera de Valdivia), lo que acepté de inmediato. Me llevó a su auto, cual traficante, para mostrarme tres sendas cajas llenas de libros mal-llamados "alternativos". Vi El Resplandor y me dije: es momento de saldar esta deuda pendiente conmigo mismo, cumplir con mi código de honor que me obliga a leer todo lo que considero interesante o supuestamente lo es porque se habla mucho de ello. Así que hicimos el cambio y lo empecé al otro día, devorándolo en una semana.

La novela se lee rápido, muy rápido, pues es acción pura, hechos encadenados uno tras otro, convirtiéndola en una lectura ágil, emocionante y trepidante. No hay ningún cuestionamiento a la forma novela ni juegos del lenguaje, por eso es fácil de leer. Y ojo que no digo esto para desmerecerla, soy de la opinión que hay que leer de todo (o casi todo, porque a la literatura juvenil de hoy en día no le encuentro brillo alguno) y este libro francamente vale la pena. No soy fan del terror (aunque he intentado escribirlo), pero la lectura de la novela me hizo pensar en adentrarme en ese mundo, cuestión que sólo había hecho con Frankenstein, Entrevista con el Vampiro y uno que otro cuento de Poe o de la antología de Caillois. 

Reconozco que El resplandor me erizó los pelos en algunos momentos, con situaciones como el ataque de los animales-arbusto en la zona de juegos o el viaje de Hallorann contra el tiempo... incluso con el reloj y su manifestación de "la muerte roja", lo más cercano a la sangrienta escena de la película de Kubric. Me molestó eso sí que en la novela traduzcan el título como "resplandor" siendo que en el libro el poder de Danny y Hallorann es llamado el "esplendor", o sea, ¡decídanse!

Y el poder no exige poner cara de "laji", pero el cine ya se sabe...
En fin, lo que nos convoca es señalar algunas de las diferencias entre el libro y la película de Kubric, que todos hemos visto, me imagino (y si no hágalo, que lo/la van a juzgar en la calle y en las reuniones sociales de entendidos de los flims). La más notoria es sin duda el protagonismo de Danny Torrance, ese cabrito tan ensimismado que habla con su dedo en la película y que en el libro es un chico inteligente bastante observador de la depresión de su madre y el alcoholismo de su padre. Tony, su amiguito dedo no es tal en la novela, sino mas bien una presencia borrosa capaz de mostrarle situaciones peliagudas e incluso del futuro en momento de trance  (y Tony es clave al final, no se crea que no). 

Claro, convertir a Tony en un dedo fue una solución bastante económica, fílmicamente hablando.

Por otro lado, Jack Torrance es un hombre mucho más atormentado y alcohólico que en la película, lo que lo hace bastante más interesante, puesto que no se vuelve loco sin más, sino que se ve progresivamente poseído por el espíritu del hotel Overlook, el verdadero malo de la novela y cuyo propósito es hacerse con Danny, detentador de un gran poder latente. En todo caso -y dentro de mi ñoñismo recalcitrante- me molestó que en la película Jack utilizara un hacha para atacar a su familia, siendo que en el libro se trata de un mazo de roqué (una especie de croquet que se jugaba en el hotel en tiempos más mafiosos).

Acá Biffno captó algo del Jack novelesco.
Por su parte Hallorann, el negro buena onda que también posee el esplendor, tiene un papel más importante en la novela, tanto en el entendimiento de Danny con sus poderes como en la batalla final contra el hotel Overlook. En todo caso, a pesar de que sueno criticón, me parece que la película de Kubric es notable y captura realmente el espíritu de la novela, a pesar de las licencias que se tomó para lograrlo (y que son muy entendibles cuando se piensa que no podemos entrar en la cabeza de los personajes como en un libro). Tampoco podía pedirle al cabro chico que hizo de Danny actuar las situaciones límite que se viven en la novela, por lo que incluso el tema del dedito-mágico tiene sentido desde una perspectiva cinematográfica.

En definitiva, un excelente diálogo entre novela y película. Si Stephen King quedó insatisfecho (y quedó insatisfecho) es porque es un mañoso ridículo, puesto que la miniserie de 1997 realizada por él de modo mucho más fiel al libro es un bodrio de primera. Y es que simplemente una película nunca va a ser igual a un libro, lo interesante es cómo se las arreglará para transmitir su espíritu, su "aura", diría Benjamin (diría un académico siútico). Pero para terminar con un aura menos cuática va este tema de Lennon cuya letra inspiró un poco a King con su coro "Well we all shine on!" (la otra inspiración fue "La máscara de la muerte roja" de Poe).

lunes, 23 de febrero de 2015

Contacto, de Carl Sagan

Finalmente leí este libro de 1985, escrito por el famoso divulgador científico Carl Sagan. Si bien no soy conocedor ni fan de la ciencia ficción dura (aunque he leído uno que otro Arthur C. Clarke o Robert Heinlein), este libro me hizo gozar más que la película basada en él, que vi a mis pendex 11 años. La primera sorpresa fue el carácter feminista del relato, evidenciado nada más comenzar la lectura, mediante su protagonista, Eleanor Arroway, quien desde niña mostraba fantásticas aptitudes para la ciencia y el escepticismo.

Plaza & Janés 1991
442 páginas
Traducción de Raquel Albornoz
Marcada por la temprana muerte de su padre, Ellie se erige como una joven inteligente e idealista, con tendencias políticas contra la guerra y doctorándose en radioastronomía con una tesis sobre el máser de rubí, que permitió a los radiotelescopios aumentar notablemente su sensibilidad. Luego, a pesar de recomendaciones contrarias, va a trabajar en el SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence) en lo que para algunos fue un suicidio profesional en tan promisoria científica. Sin embargo, luego de un largo tiempo de búsqueda y ad portas del cierre de la investigación llega una señal desde la estrella Vega. Se trata de números primos (inencontrables en la naturaleza) que traían un mensaje.

Después de un tiempo se logra decodificar el mensaje y los científicos del mundo (ahora el proyecto se ha vuelto transnacional, pues era imposible recibir la señal proveniente de Vega desde un solo país) descubren que se trata de instrucciones para construir una máquina, aunque no se sabe con qué finalidad ¿una nave, un dispositivo de comunicación, un caballo de troya, el arma del juicio final?

Las implicancias políticas de construir la máquina son importantes, y los países más poderosos quieren formar parte del proceso (recordemos que el libro fue publicado cuando aún estábamos en la guerra fría). Así, se decide construir dos máquinas, una en Estados Unidos y otra en Rusia, aunque no todo termina allí... A decir verdad, en la película todo es bastante gringo, omitiendo uno de los elementos más destacados de la novela, que es el diálogo cada vez mayor entre las naciones, primero mediante sus científicos y luego mediante toda su población a través  del maquiefecto. Precisamente, este concepto es clave, puesto que la revelación de una inteligencia extraterrestre cambia notablemente la vida en la tierra, propiciando incluso el desarme nuclear.

Otra diferencia importante es que en el libro viajan cinco tripulantes, representantes de Estados Unidos, la India, Nigeria, China y la Unión Soviética, mientras que en la película sólo viaja Ellie. Un cambio entendible para simplificar la trama, aunque una pérdida importante de los cuestionamientos morales y éticos de la novela. Acá va uno a modo de ejemplo (y sin spoiler):

El vuelo espacial  [...] es subversivo. La mayoría de los que tienen la suerte de encontrarse en la órbita de la tierra, al cabo de cierta meditación, comparte los mismos pensamientos. Los países que instituyeron el vuelo espacial, en gran medida lo hicieron por razones nacionalistas; sin embargo, se daba la ironía de que casi todos los que ingresaban en el espacio adquirían una sorprendente perspectiva transnacional de la Tierra como un único mundo (pág 286).

Lo que ocurre luego es fascinante y me lo guardaré para comentar con quienes lean la novela (no quiero aguarle la fiesta de leer a nadie), que está llena de sorpresas y una promoción evidente hacia el entendimiento mundial. Sin duda, este es otro caso de superioridad del libro frente a su adaptación cinematográfica (que no es mala, pero se echan de menos muchas cosas, como que haya una presidenta de los Estados Unidos, lo que no era ningún chiste para Sagan, feminista según he leído por allí y según creo luego de leer su novela).

A modo de bonus track, les dejo un video con una especie de mesa redonda entre Stephen Hawking, Carl Sagan y Arthur C. Clarke, en la cual hablan de varios temas científicos interesantes -al menos para los neófitos como uno- y aparece la famosa declaración de Hawking sobre su rechazo a un contacto con extraterrestres (que volvió a ser novedad hace un par de años, no recuerdo por qué) en el minuto 27:51.

domingo, 1 de junio de 2014

Nausicaä del Valle del Viento (Hayao Miyazaki)

Mi cómic favorito, ¿qué más podría decir?

En realidad un montón de cosas. El manga comenzó el año 82 y terminó el 94, es decir, 12 años de trabajo. Y con razón la historia es así de compleja.

El 84 sacaron la película, que abarca tan sólo un, emm, digamos, quinto de la obra completa. Un fragmento bien simplificado para que funcionara como producto audiovisual. Supongo que varixs la habrán visto ya, con la fama de la cual goza Miyazaki hoy en día no es raro, puesto que gracias a ella y su éxito se creó el estudio Ghibli.

La influencia de Duna parece evidente (y no sólo por los gusanos Ohmu, sino también por el ecologismo y el mesianismo que impregnan a Nausicaä)
Curiosamente, para salir al mercado gringo la película fue brutalmente cortada (alrededor de 22 minutos) y la trama fue alterada a través del doblaje, cosa de hacerla más "accesible" a los cabros chicos cabezas huecas. La portada del VHS es decidora, pues relega a la protagonista al fondo, dejando en el centro al dios de la guerra, montado por un, ejem, cof, dios de la guerra, junto a dos personajes que no salen en la película (aunque uno de ellos puede ser Asbel, príncipe de Pejitei). A la izquierda hay una especie de paco gringo sobre un pegaso, otro absurdo. Nausicaä, la protagonista, a lo lejos, pues ¿quién querría ver una película con una niña como protagonista? No los ejecutivos gringos de los ochenta, se los aseguro.

Luego de esta falta de respeto el estudio Ghibli fue muy severo en su política de no permitir cortar sus películas en los lanzamientos internacionales de las mismas. 
Pero vamos a lo que nos interesa en esta ocasión: el brutal manga de más de 1000 páginas que nos cuenta sobre una humanidad futura, "castigada" por su orgullo y violencia a vivir junto al mar de la corrupción, un bosque colosal y tóxico. Han pasado más de mil años desde los siete días de fuego, un evento que exterminó a gran parte de la vida terrestre, dejando poquísimas tierras fértiles y humanos capaces de trabajarlas. Asimismo, se ha perdido gran parte de la tecnología y el conocimiento capaz de producirla, por lo que la gente cuida y repara la que posee, ante todo, aviones y armas. 

La historia empieza presentando a Nausicaä, una joven que tiene una relación especial con el bosque tóxico, respetando todas las formas de vida de un modo algo incomprensible para el resto de la gente, que teme y reacciona violentamente ante los insectos y ohmus que salen el mar de la corrupción por un motivo u otro. Nausicaä es princesa del Valle del Viento, uno de los pequeños reinos ubicados al norte de la tierra conocida, en lo que antes fue Eftal, un reino mayor que fue engullido por el bosque en un daikaisho (una especie de crecimiento explosivo del mar de la corrupción).

Uno de los mapitas que trae la pulenta edición gringa que salió el 2012.

Lo que antes fue Eftal, ahora son diversos reinos entre el óceano de sal y el bosque tóxico, estableciendo todos ellos una relación de vasallaje con Torumekia, reino mayor enfrascado recientemente en una guerra con el imperio Dorok (constituido de tribus regidas por un emperador sagrado), ubicado al sur. Así, por compromiso político, Nausicaä debe partir a la guerra en nombre de su pueblo, acompañando a la princesa Kushana, hija menor del emperador de Torumekia. Kushana y su ejército vienen de haber destruido completamente Pejitei, pues allí se encontró un dios de la guerra en fase de crecimiento, arma perfecta para aplastar al imperio Dorok, aunque se perdió el artefacto necesario para despertar al monstruo (Asbel, príncipe de Pejitei, huyó con él).

Pronto empieza a quedar la patá, porque los monjes guerreros de Dorok, mediante el conocimiento científico que les otorga la Cripta de Shuwa -un lugar en donde los antiguos humanos dejaron guardado todo el conocimiento antiguo- crean un ohmu artificial que utilizan como carnada, cosa de enfurecer al resto de los gusanos y aplastar con ellos al ejército de Torumekia. Aquí comienza el periplo mesiánico de Nausicaä, dispuesta a sacrificarse por el ohmu logra calmar las aguas, comunicándose con ellos y ganando el respeto tanto de gente de Torumekia (el ejército de Kushana) como de Dorok (la tribu Mani).

El monje de Mani relaciona los hechos con la profecía de un ángel vestido de azul que vendría a purificar la tierra.
Aquí termina la película, pero en el manga vamos recién en la página 200 aproximadamente. Aunque en la película Kushana intentó usar al dios de la guerra, en el manga no lo logra, pues el emperador sagrado de Dorok logra hacerse con él, aunque falta para eso. Vale la pena explicar que el imperio Dorok se compone de múltiples tribus, regidas por monjes guerreros, aunque conquistadas hace unos 200 años por el padre del emperador actual, quien barrió con todo el conocimiento religioso anterior (dentro del cual está la profecía sobre Nausicaä).

El hermano del emperador y el emperador, aunque el primero es quien realmente gobierna, a causa de sus poderes telepáticos, los cuales le dan supremacía en el ámbito religioso-político.
Nausicaä nunca pierde su independencia, moviéndose de un lado a otro de la guerra, conociendo y dándose a conocer entre gente de Torumekia y Dorok, así como entre otras tribus, como la gente del bosque. Este grupo aprendió a vivir en el bosque tóxico, desarrollando una relación de entendimiento y respeto con él y sus criaturas.

La gente del bosque parece ser la más civilizada, espiritual y ecológica de la historia.
Sin afán de contar mucho más de la historia, para no caer en el spoiler gratuito (como en mi publicación anterior), hay que mencionar que en Nausicaä del Valle del Viento hacen aparición todos los grandes temas y elementos de la obra de Miyazaki, que tanto nos maravillan en sus películas. Personajes femeninos fuertes, algo que prácticamente es su sello, se congenian con una historia de gran profundidad ecológica y espiritual, en una alegoría sobre el mundo actual y su industrialización y despersonificación salvaje. Asimismo, elementos mágicos hacen una aparición sutil, en ningún caso simplificando una historia de gran complejidad política y argumental (el verdadero origen del mar de corrupción, por ejemplo, es francamente estremecedor).

Doppelgänger telepático del hermano del emperador, una especie de prefiguración gráfica de la maldición que aparecerá unos años más tarde en la princesa Mononoke. 
Como fanático acérrimo del señor Miyazaki, debo decir que es mi obra favorita (¿ya lo había dicho? pues nunca está de más repetirlo, nunca está de más repetirlo, nunca está de más...), sus mil y pico páginas me destaparon el cráneo y me llevaron a volar por un futuro incierto y extremadamente imaginativo, a través de una historia profunda y con sorprendentes giros argumentales. Vale la pena leerla, sin duda.

El otro día vi una entrevista a Miyazaki en la cual contaba que Hideaki Anno (creador de Evangelion y animador de la película de Nausicaä) le pedía hacer la segunda parte de la historia. Miyazaki le respondió que no lo veía factible, porque ello implicaría mucho trabajo y ya está viejo para esas cosas, por lo cual le dio su beneplácito para hacerlo. ¿Querrá esto decir que tendremos una segunda parte animada de Nausicaä? Sería realmente hermoso, tomando en cuenta todos los derroteros que toma la historia desde donde la dejó la primera película. Además, Anno no es ningún gato loco, pues como dije trabajó en la primera adaptación, y además un live-action sobre los siete días de fuego se estrenó junto a la última película de Evangelion. ¡Brindo por la posibilidad!

Dios de la guerra en live-action... ¿se viene Nausicaä 2?

martes, 13 de mayo de 2014

Enemigo Mío

Enemigo mío es la primera de tres novelas que abordan la relación entre la humanidad y los Dracs. Publicada por primera vez en su versión corta el año 1979, en la revista Asimov’s Science Fiction, es continuada por The Tomorrow Testament (1983) y The Last Enemy (1997), actualmente publicadas en conjunto en The Enemy Papers (1998), que incluye una versión más larga de la primera. La que yo leí es la primera versión de la historia, es decir, la novela corta publicada el año 79 y traducida el 81 por César Terrón en la revista española Nueva Dimensión, número 139. Al igual que la novela corta de Varley, ésta también fue ganadora de los premios Hugo y Nebula, de 1980. 

Barry B. Longyear, nace en 1942, en Pennsylvania, E.E.U.U. Luego de cursar sus estudios secundarios va por dos años a la Escuela de Arte Comercial de Pittsburg, para luego retirarse en 1962 y enlistarse en el ejército. Según cuenta en su página web, sirvió en la 30° Brigada de Artillería, en Okinawa, como técnico de misiles y lanzamientos, y luego con el 6° Batallón de Misiles, en Florida. Fue dado de alta en 1965, yendo luego a la Universidad del Estado de Wayne. Luego de algunos trabajos esporádicos publica su primer cuento en Asimov’s Science Fiction Magazine, en 1978, decidiendo dedicarse de lleno a la escritura de ciencia ficción y fantasía. Luego de alcanzar el éxito con la novela corta Enemigo Mío, que incluso tuvo adaptación cinematográfica (1985) dirigida por Wolfgang Petersen, es internado en un hospital para rehabilitarse de su adicción al alcohol y drogas. Sigue publicando hasta hoy en día.


Enemigo Mío cuenta la historia de Willis E. Davidge y Jeriba Shigan dos pilotos de guerra –humano y Drac, respectivamente- que en medio de una batalla en el sistema de Fryrine IV, caen con sus naves de combate en la isla de un planeta aparentemente deshabitado. La novela trata de cómo aprenden a convivir, el absurdo de la guerra, y la profundidad de la amistad. La narración comienza con los dos personajes frente a frente, insultándose mientras esperan que el otro dé el primer golpe. Davidge lo agravia y provoca con una frase aprendida en su instrucción militar: “¡Kiz da youmeen, Shizumaat!” (p. 78), es decir, Shizumaat, el filósofo más venerado de Draco, come excrementos de Kiz. La rabia del dracón es tal que exclama: “¡Irkmaan, tú estúpido Mickey Mouse ser!”. Davies no puede contener su risa, pues había prestado juramento para luchar hasta la muerte por muchas cosas, pero aquel ratón no era una de ellas. Así, distraído, riendo a carcajadas, es sorprendido por una ola gigante que lo deja inconsciente, pero Jeriba Shigan lo salva de morir ahogado.

Tras un despertar complicado, Davidge estaba amarrado, los dos protagonistas dialogan cada vez más, aprendiendo el idioma del otro y comprendiendo que no serían capaces de sobrevivir por su cuenta con las duras condiciones del planeta en que cayeron. Por ello construyen un refugio que pronto es destruido por las olas. Así, Davidge presiona a Jerry (como llama al drac) para utilizar la cápsula e intentar alcanzar el continente, que sin duda ofrecería mayores posibilidades de sobrevivencia que la isla en la cual se encuentran. Jeriba se niega tajantemente, regalándole la cápsula al humano, lo que éste no comprende. Tampoco comprende la necesidad de ir con él, ahora que tiene la posibilidad: “-Debemos ir juntos, Jerry. -¿Por qué? Noté que me sonrojaba. Si los humanos tienen esta necesidad de compañía, ¿por qué también se avergüenzan de admitirlo?” (p. 88). A causa de este diálogo, Davidge explica la soledad al drac, quien empatiza con él y le revela porqué se niega al intento de llegar al continente: está embarazado de su segundo hijo, pues el primero lo perdió en la batalla espacial que los dejó varados en ese planeta hostil. Así, pues, nos enteramos del hermafroditismo drac.

Las inclemencias del tiempo obligan a los protagonistas a protegerse en la cápsula, acción que deja nuevamente inconsciente a Davidge, quien sueña con su instrucción militar, lo que ilumina su educación con respecto a su propia familia (humanos) y a los otros (dracs). En la instrucción se estudia superficialmente a los dracs, burlándose de características físicas como su color, olor, cantidad de dedos (tres). En el recuerdo, el teniente señala un pliegue en el vientre de la figura de un drac, indicando: “-Aquí es donde el drac tiene sus joyas familiares… todas. –Más risitas-. Sí, los dracones son hermafroditas, con los órganos reproductores, tanto masculinos como femeninos, contenidos en el mismo individuo” (p. 91), para luego preguntar: “Si ven una de estas cosas, ¿qué harán?”. La respuesta de los soldados es contundente: “-MATARLA…” (p. 92).

Al despertar, es grande la sorpresa de Davidge, pues está vivo, fue salvado nuevamente por el drac, pues éste empatizó con su soledad. Entonces encuentran una cueva, pasan los meses y se preparan para resistir un duro invierno. Todo ese tiempo compartido los lleva a dominar el idioma del otro, lo que trae consigo la posibilidad de alcanzar conversaciones profundas y de mayor comprensión mutua. Una de las más importantes nace a partir de la pregunta sobre el nombre que tendrá el hijo del drac. Jeriba Shigan explica que la línea Jeriba tiene cinco nombres: Shigan, Gothig, Haesni, Ty y Zammis, los cuales se van repitiendo en un ciclo interminable. Davidge se sorprende de que sólo tengan cinco nombres, mientras que los humanos pueden elegir entre infinitas posibilidades. Ante esa observación, Jerry dice: “Davidge, qué perdidos debéis sentiros. Los humanos… qué perdidos debéis sentiros” (p. 96). Luego se explica mejor, preguntando a Davidge por sus padres y los padres de sus padres. El conocimiento del humano acerca de su ascendencia sólo puede rastrearse hasta sus abuelos, a diferencia del drac, que es capaz de recitar la historia de su linaje hasta la colonización de su planeta por Jeriba Ty, hace ciento noventa y nueve años. Es más, en los archivos de su linaje, en Draco, puede seguirse la línea hasta el planeta natal, Sindie, otras setenta generaciones más atrás. Asimismo, Jerry explica que sólo los primogénitos conservan la línea, los productos de segundos, terceros o cuartos nacimientos deben encontrar sus líneas particulares. Con respecto al límite de cinco nombres, Jerry señala: “Los nombres son cosas a las que añadimos distinciones: son cinco nombres iguales, comunes, de modo que no oscurezcan los hechos que distinguieron a sus portadores” (p. 97). Así, el conocimiento del linaje y su recitación ante un público de sabios es requisito para ser admitido como adulto en la cultura drac. En respuesta a eso, Davidge reflexiona: “[…] empecé a comprender a qué se refería Jerry con la expresión ‘sentiros perdidos’. Un  dracón con varias docenas de generaciones en el estómago sabe quién es y a qué debe mantenerse fiel” (p. 97).


Esto es sólo el principio de una novela que se erige como un canto de celebración a la diversidad y al entendimiento. Lo que sucede luego, sólo profundiza en las ideas antes expresadas, pues por azar Davidge tendrá que hacerse cargo de Zammis, el hijo de Jerry, con todo lo que ello implica. La película, por su parte, a pesar de ser bien interesante, se queda corta en cuanto al potencial emocional de la historia, con una gran simplificación de las cavilaciones de Davidge, el contexto en que todo sucede, y un final precipitado y demasiado heroico, muy distinto al de la novela, que es reposado aunque intenso. En esta última, la crítica a la cultura de la guerra gringa, a sus instituciones tanto militares como mentales y a la rancia xenofobia de la cultura de masas (con su paradójico culto al individuo), alcanza una gran magnitud, que en la película se reduce a la esclavitud capitalista del otro (que no es algo menor, pero sí demasiado simple).

lunes, 7 de abril de 2014

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Booket/Minotauro
2012 (original de 1968)
271 páginas
[y sí, le ponen Blade Runner al libro en esta edición para puro hacerlo más apetecible en el mercado]

Al fin me leí este famoso libraco. Librito más bien. No tenía idea, pero en realidad se trata de una novela corta, nouvelle que le llaman los siúticos. Obviamente me adentré en sus páginas con la película en la cabeza y, a pesar de que hay varias cuestiones que no aparecen en esta última, hay otras que sí y gracias al libro se me aclararon un poco. La acción está situada en 1992, años después de la guerra mundial terminus, que puso fin a casi toda la vida animal en el planeta tierra y tiene a gran parte de la humanidad apretando cachete a indecentes colonias espaciales, huyendo de la radiactividad. De hecho, los hombres deben usar una especie de calzoncillo-pantalón de hierro para proteger sus bolas y no quedar infértiles.

La narración nos invita a acompañar la vida de Rick Deckard, cazarrecompensas contratado por la policía de Los Ángeles para capturar a los androides cimarrones de las colonias espaciales, que escapan a la tierra en busca de su libertad. Porque los andys son esclavos en las colonias, servidumbre de la humanidad en su diáspora espacial. Precisamente, una propaganda que dan en la tele promoviendo la colonización dice: "¡Disfrute de la gloria en que vivían los estados sureños antes de la Guerra Civil! Ya sea como sirvientes o incansables peones, el robot humanoide se adapta a sus necesidades específicas, hecho a su medida y sólo a su medida, y se le entregará absolutamente gratis a su llegada, totalmente equipado, tal como se le detallará antes de que abandone la Tierra". Pero claro, también hay ovejas eléctricas, de hecho Deckard y su mujer tienen una. La posesión de animales reales es un gran signo de estatus social, entonces hartas personas adquieren animales eléctricos para guardar las apariencias.

Paralelamente, nos enteramos de la vida de J. R. Isidore, sujeto calificado como "especial", pues la radiactividad afectó su coeficiente intelectual, incapacitándolo para una vida social normal y funcional al sistema actual. Sin embargo, tiene trabajo en una tienda de animales eléctricos y vive en el único departamento habitado de un ruinoso edificio. Aunque todo es ruinoso en esta ciudad, el abandono es ley, y la basugre se apodera de los lugares olvidados. "La basugre son objetos inútiles, como el correo comercial o las cajas de cerillas cuando has prendido la última, los envoltorios de chicle o la prensa del día anterior. Cuando no hay nadie, la basugre se reproduce a sí misma", explica Isidore a Pris, la androide que se aloja en su edificio.

Las grandes diferencias entre la película (que todos hemos visto excepto Pájaro Verde, que vive en un mundo aparte) y la novela, son que en esta última hay dos elementos fundamentales que no se ven en la primera. Uno es el fanatismo religioso por Willbur Mercer, una especie de mesías del dolor y el aguante, con el cual puede vincularse quien posea una caja empática. Este dispositivo sirve tanto para conectarse grupalmente a Mercer, como para activar un ánimo en el usuario humano por el resto del día, onda: hoy voy a estar deprimido, marco el código 835 y la máquina me deja con ese ánimo hasta que me duerma. El segundo elemento es un líder de la cultura popular llamado el amigable Buster, que transmite por televisión y por radio un programa non-stop las 24 hrs. de lunes a domingo (por lo cual se sospecha es un androide). Este último elemento, si bien en la época de publicación original se cocinaba bien (era necesario, como ahora, hacer una crítica a los medios masivos y su intención de estupidizar a las masas), hoy en día la televisión y la radio han sido desplazadas por el omnipresente internec, del cual no se sospecha en la novela. Justamente, ese tipo de elementos aparecen con el cyberpunk, corriente de la cual formará parte la adaptación cinematográfica de esta novela, aunque más por la escenografía decadente y de desigualdad social que por el tema computacional-cibernético. Lo piola de la película es que fue el primer despliegue del cyberpunk en la pantalla grande, paralelo al de Neuromante en la literatura, el año 84.

Es buena la novela, aunque no le va bien resistiendo el paso del tiempo. Lo que sí, la discusión/distinción entre qué es natural y qué es artificial está muy bien trabajada, así como la horrible jerarquización social que deja a los humanos en la punta de la pirámide, seguido de los especiales y luego los andys. En ese último aspecto, el papel de Isidore es notable, pues los acepta sin problemas, ya que es un rechazado como ellos. También Luba Luft, la segunda androide "retirada" por Deckard, ofrece un cuestionamiento interesante, puesto que se estaba desempeñando como cantante de ópera en la tierra, poniendo en duda la ausencia de sensibilidad y empatía de los androides. Una lástima que en la película la hayan convertido en bailarina cabaretera nomás.

De todas formas, al igual como me ocurrió con Children of Men, creo que la película es mejor, pues se independiza de cuestiones del libro para crear una obra nueva y compleja. Además, la sugerencia final es exquisita y le da mucha fuerza a la duda sobre lo que diferencia a los humanos y a los androides.

¡oh-oh!

viernes, 21 de marzo de 2014

Children of Men

Tremenda película, desde que la vi el año 2008 se convirtió en una de mis favoritas. El año pasado, de chiripa, pillé el libro en una liquidadora santiaguina y me lo compré, pero como me estaba quedando en casa del amigo que me presentó la película, se lo presté para que lo leyera. La semana pasada estuve en su casa y el libro estaba allí, lleno de polvo, aún sin leer. Obviamente, tuve que quitárselo, su tiempo había pasado, y esta semana me lo leí.

Ediciones B. Zeta Bolsillo.
Año 2006 (originalmente publicado en 1992)
340 páginas.
Entre nos, la edición del libro es una mierda. Fea la portada, emulando a la película chulamente, y por dentro un incontable número de errores de tipeo -palabras juntas, letras desaparecidas, tildes incoherentes-. Sin embargo, lo disfruté.

La película es del 2006 y el libro de 1992. Obviamente el tema es el mismo, con algunos cambios de personajes y trama, pero esencialmente iguales: la humanidad ha quedado estéril, no han nacido niños desde hace 25 años y, por ende, la existencia humana se dirige hacia su inexorable fin. El protagonista en ambos soportes es Theo Faron, hombre de 54 años, cínico y desencantado empleado público en la película, cínico y desencantado profesor universitario experto en la época victoriana en el libro.

Es un buen libro, cercano me parece a la novela policial (la especialidad de P.D. James). Se divide en dos grandes partes: Omega y Alfa. La primera hace referencia al nombre con que se llama al fatídico año en que todo el mundo quedó estéril y dejaron de nacer niños en el planeta. Se intercalan capítulos que corresponden al diario de vida de Theo, correspondientes al mes de marzo de 2021, con un relato más alejado, de un narrador omnisciente, aunque ni tanto. Así, nos enteramos de la aburrida vida de Theo, hombre separado que, al parecer, nunca ha sentido amor verdadero (suena mamón, pero no es el ánimo del libro). Un grupo de sujetos revolucionarios se contactan con él, puesto que Theo es primo de El Guardián, dictador de Inglaterra, para que intente convencerlo de cambiar su política respecto a los vejatorios exámenes médicos (se buscan mujeres y hombres fértiles mediante pruebas semestrales), los Quietus (forma de suicidio grupal y asistida por el gobierno), los temporeros (migrantes sanos recibidos para hacer la pega que nadie quiere hacer y posteriormente expulsados del país), el uso de la isla de Man (colonia penal abandonada en la cual funciona la ley del más fuerte) y, obviamente, convocar a elecciones democráticas.

Los Cinco Peces, como se hace llamar el grupo revolucionario, no tiene ninguna experiencia en cuanto a lucha política y, de hecho, 2 de sus miembros son sumamente cristianos y espirituales. La conversación con el Guardián no da frutos y Theo decide irse de viaje por unos meses, abandonando esa pequeña chispa revolucionaria que iluminó su frente por algunos segundos. Vuelve en octubre de 2021, mes en que transcurre la segunda parte del libro: Alfa (¿sospechoso título? es bastante obvia la referencia). Vuelve a contactarse con los Cinco Peces, esta vez por decisión propia, y los ayuda en una situación bastante peliaguda: poner a salvo a Julian, una de las mujeres del grupo que, sorprendentemente, está embarazada.

La acción no es tan trepidante como en la película. Aunque, ahora me doy cuenta, Cuarón mantuvo mucho del espíritu del libro, con excelentes resultados. La novela tiene más elementos cristianos, y de hecho el título proviene de un salmo exclamado a causa de la muerte de uno de los personajes: "Señor, Tú has sido nuestro refugio, de una generación a otra. Antes de que existieran las montañas, o fueran creados la tierra y el mundo: Tú eres Dios de lo perdurable y mundo sin fin. Tú vuelves el hombre a la destrucción; de nuevo dices: Venid de nuevo a mí, hijos de hombres. Pues un millar de años a tus ojos son como ayer, pues ves lo pasado como un vigía en la noche". En la película, a pesar de no hacer referencias directas a la doctrina cristiana, hay ciertas escenas con reminiscencias mesiánicas, como la salida del edificio en el campo de refugiados. Asimismo, el ánimo de Theo, muy claro en el libro a través de sus propias opiniones respecto a diversas situaciones (diario mediante), también está muy logrado en la película, con pequeñas menciones a su historia personal por parte de otros personajes y su actitud frente a algunas situaciones. 

En definitiva, uno de esos raros casos en que, a pesar de que la novela no es nada mala, la adaptación cinematográfica supera al libro. Alfonso Cuarón supo dotar de mayor complejidad a la decadente sociedad inglesa, así como a sus creencias religiosas y también en cuanto a la crítica de la cultura de masas, algo que P. D. James recrea en un ambiente más íntimo, más doméstico, podríamos decir, pues no hay mucho detalle sobre el mundo exterior (excepto ese gran pasaje en que describe a las mujeres desquiciadas que pasean a sus muñecas) y los embrollos políticos son bastante simples (el final es algo irreal en ese sentido, aunque coherente con todo lo que se venía fraguando en el texto). De todas formas lo recomiendo, y si alguien se anima, se lo presto.

Comparto dos fragmentos, uno el de las señoras chaladas, y otro el del resentimiento hacia Dios (que otorga más sentido al salmo que da titulo a la novela):

"Theo, más deprimido y ofendido por esta farsa de lo que tan inofensiva comedia justificaba, empezaba a alejarse cuando sucedió. La segunda mujer cogió de pronto la muñeca, la arrancó de entre los cobertores y, sin decir palabra, la hizo girar dos veces sujetándola por las piernas y le aplastó la cabeza contra el muro de piedra con una fuerza tremenda. El rostro destrozado y los fragmentos de porcelana cayeron tintineando a la acera. La dueña quedó absolutamente muda durante un par de segundos, y luego gritó: fue un sonido horripilante, el grito de los torturados, de los afligidos, un alarido agudo y aterrorizado, inhumano pero demasiado humano, incontenible. [...] Dos ojos relucientes, horriblemente reales, rodaron hacia Theo unidos por un muelle. Por un instante sintió el impulso de recogerlos, de ayudar, de pronunciar al menos unas palabras de consuelo. Hubiera podido hacerle notar que siempre podía comprarse otro bebé. Era un consuelo que no había estado en su mano ofrecer a su esposa. Pero su vacilación fue sólo momentánea: reanudó su camino con paso enérgico. Nadie más se acercó a ella. Las mujeres de mediana edad, las que habían llegado a la madurez en el año de Omega, eran notoriamente inestables" (56).

"Bordeando por el interior la verja del parque, caminando en fila sobre el césped, pasó una compañía de flagelantes. Llevaban el torso al descubierto, e incluso bajo el frío de febrero vestían únicamente taparrabos amarillos y sandalias para sus pies desnudos. Mientras andaban, iban blandiendo pesadas correas anudadas que laceraban sus ya ensangrentadas espaldas.
[...]
-¿Le parece ofensivo este espectáculo? -pregunté-. A la gente le disgusta ver sangre.
-Me parece ridículo, señor. Si Dios existe y ha decidido que ya está harto de nosotros, no va a cambiar de idea porque una banda de desesperados se vista de amarillo y vaya gimoteando por el parque.
-¿Cree usted en Él? ¿Cree que Dios existe?
Nos habíamos detenido ante la puerta del antiguo Foreign Office. Antes de bajar a abrirme la portezuela, el chófer volvió la cabeza y me miró a la cara.
-Quizá su experimento ha sido un espectacular fracaso, señor. Quizá sólo esté desconcertado. Se da cuenta del caos, pero no sabe cómo arreglarlo. Quizá no desee arreglarlo. Quizá sólo le quedaba el poder suficiente para una intervención final. Así que la hizo. Sea Él quien sea, esté dónde esté, espero que arda en su propio infierno" (132).