Vuelvo a la escritura con un objetivo definitivo: enamorarte diariamente.
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martes, 12 de julio de 2016
jueves, 31 de diciembre de 2015
propósitos para el 2016
-Leerme todos estos libros que están a medias
-Escribir mi primera novela
-Ganarme una beca para irme de este nido de ratas
-Tomar clases de dibujo
-Encontrar un deporte que me agrade y practicarlo
-[Espacio por llenar con nuevas ideas]
lunes, 28 de diciembre de 2015
hoy, en tragedias de la vida pública: los urinales
Los urinales me provocan un terror mítico. Buscando fotos para acompañar este texto (que ni siquiera está escrito mientras explico esto) descubrí que me refiero a los urinales y no a los orinales, pues estos últimos hacen referencia a los artefactos que en nuestro país conocemos como "pelelas", "bacinicas" o las hospitalarias "chatas".
| En múltiples variedades y formas, como usted, como yo. |
El orinal es individual, singular, personalizado, amable. En cambio el malévolo urinal es público, múltiple, plural, lo que trae diversos problemas, tales como la proliferación de las más aborrecibles infecciones, gérmenes maliciosos y bacterias insidiosas, por no mencionar los aromas más infectos y emponzoñados que toque oler en un día normal. Así es, cuando menos se la espera, el ansia por miccionar nos domina y debemos utilizar un baño corrompido por usuarios previos, sumido en una impureza de la cual no nos podrá salvar ni el más aguerrido pato purific.
| Muy gallarda postura pero te espera una triste y progresiva desintegración. |
Ahora, lectores y lectoras, imaginen vuestro externo genital (lectoras, les pido algo más de imaginación aquí) ingresando en una caverna desconocida, sarrosa, desteñida y desvencijada, con la finalidad de expulsar vuestra orina, una transacción que podría ser tan simple e higiénica, pero se ve entorpecida por un diseño ignominioso, una arquitectura infame que sumerge al pene en un abismo, en un vórtice de suciedad, sucumbiendo a la inmundicia, a una polución colectiva de la cual todos somos cómplices.
| Permiso, voy al bañ... oh no, ¡the horror! |
Y por si todo esto no fuera poco, luego de darlo todo, de aguantar el asco más absoluto, viene el cuestionamiento moral de tirar o no la cadena. Dependiendo del tipo de sistema, algunos privilegiados flexibles larguiruchos como yo podemos tirarla con nuestro pie, flexionando nuestra pierna a alturas y posiciones ridículas. Pero a veces ello no es suficiente y luego de despedirnos de nuestros desperdicios nos lavamos las manos con brío, friccionando enérgicamente e, incluso, evitando el secador automático, otra cuna de malevolencia bacterial, solo para encontrarnos frente a frente ante una manilla que nos cierra el paso, un pomo que ha sido manoseado por dedos y palmas que, al contrario de maniáticos como uno, no se han lavado las manos. Y el drama continúa, pues en la mayoría de los casos el diseño de las manillas imposibilita el uso de nuestros pies para llevar a cabo la maniobra de apertura. Desesperado busco un trozo de papel higiénico que me auxilie a modo de guante, pero la búsqueda es infructuosa, por lo general éste ha sido robado o, simplemente, nunca existió. Luego de minutos de inquietud, el ingreso de otro usuario otorga la oportunidad de salir sin tocar manillas ni puertas, alcanzando así la ansiada libertad, aunque el miedo a la enfermedad persiste hasta llegar a casa y darse un baño benefactor.
| Con amigos que lo entienden a uno, que no lo juzgan. |
lunes, 21 de diciembre de 2015
dónde está la calmeichon
La ansiedad me genera ansiedad. Intelectualmente tengo clara la pilícula, y ni siquiera estoy estresado, pero las sensaciones corpóreas de la ansiedad se siguen avalanzando sobre mi pecho. Creo que la ansiedad me da ansiedad, el temor de experimentarla me pone ansioso, así como la mala actitud de pensar es-será eterna. Círculo extraño, difuso. Dónde venderán nervo-calm, dónde hallar a un maestro-a budista que me enseñe a soltar. Tengo miedo de morir, de caer, de no poder respirar con calma otra vez.
Entonces me digo que me faltan sueños, me falta creer y crecer. Me cansé del estancamiento, quiero liberarme, cantar, dibujar, contar historias. Enamorarme diariamente, sorprenderme, callar, entregar, llorar, reír. Queda tanto por hacer, me quiero sacudir el polvo, desnudarme, abandonar mis viejos ropajes. Emborracharme de visiones, ser en el mundo otra vez, creer en mí. Puedo ser más que este malestar, ya lo soy... no se me tiene que olvidar.
domingo, 13 de diciembre de 2015
Nadie se quiere
Lo que no quiere decir que todos se odien, pero puchas que se tiran mierda. Por ejemplo el otro día fui a registrar unas jornadas sobre patrimonio y tuve que grabar la discusión de pequeños grupos en torno a medidas y propuestas sobre patrimonio rural (ultra fome, pero en fin). Cuando estaba haciendo la pega de transcribir (no se la deseo a nadie) en cada grupo apareció de repente una crítica a quien moderó el encuentro, señalando que no lo sabía hacer bien, que no dejaba a hablar a la gente, que no tenía experiencia, que forzaba las respuestas, etc.
Lo divertido (y triste) es que la moderadora, antes de los trabajos grupales, en un pequeño break, me comentó lo pencas que le parecían los invitados, lo poco colaborativos a pesar de que se les paga, lo negativos respecto a las políticas públicas, lo monopolizantes que eran algunos para hablar, etc.
Y me parece que así es la gente en general, como por estas comarcas no somos buenos para decir de frente cosas que no nos parecen o causan molestia optamos por el cuchicheo penca, pelador, maletero. Una lata, pero ¿qué se puede hacer más que tratar de no ser así uno mismo?
lunes, 7 de diciembre de 2015
adiós juana maría
Es difícil pero debo despedirme. Qué tontera darle tantas vueltas, cuestionarse lo evidente.
Tuvimos buenos momentos, sí, alegrías, risas, críticas y pensares de alto vuelo que ya no volverán, al menos en su forma clásica, pendeja tal vez, pero funcional por varios años, hasta ahora.
En el último tiempo te dejé de disfrutar y, aunque me costó aceptarlo, todo parece evidenciar que nos debemos separar. Espero lograr por mi cuenta todo lo que me ayudaste a alcanzar, seguir creciendo a pesar de no tenerte dentro mío.
Te saludaré de lejos y no hablaré mal de ti, porque el problema en esta relación siempre fui yo. Mi hipersensibilidad pasó la cuenta y ya no disfruto los estremecimientos que me provocas. Y claro que tengo miedo de enfrentarme solo a este mundo vacuo y absurdo, pero debo hacerlo, es mi destino.
Adiós querida Juana María.
Actualización 13-12-15: Volví a caer en tu flagelo. Y a pesar que tienes momentos de lucidez y diversión, los tremores a los que me induces son de lo pior. Un grado de adicción hacia ti habrá, sin duda, para seguir tropezándome en la misma piedra. Tu lado sativo es muy saltón, supongo que podría esperar a que te pongas más indica, que es tu faceta harto más tranqui y nunca me ha fallado. Sí, eso haré, por mientras piola, sin ti, tranquilito, sin ansiedad, no, sí, no.

martes, 10 de noviembre de 2015
Todo es como algo
Últimamente todo es como algo. Por ejemplo, conversamos de la música glam y se da el siguiente diálogo:
-La pinta de los Twisted Sisters oye.
-Sí, son como minas.
-Esa era la idea, como cuestionar el status quo, incomodar.
-Qué genial. Y el video es como en un colegio, en una volada como escolar.
-Sí, y como que se pitean al profesor, lo dejan como chaleco de mono.
-Como que se vengaron de la repre, como que hubo una rebelión.
-Como que se fueron como en volada.
-Como que como como y como como que como.
-Como.
¿Ven? Como que no se puede hablar bien ya. Es como un drama actual del lenguaje, menguando y como que simplificándose, sin que la gente se dé cuenta, como que lo hace de reflejo nomás. Como que se desbarató la solidez de cualquier afirmación, como que quizás tiene que ver con nuestra identidad chilena, como de no mojarse el potito con nada, ni como chicha ni como limonada.
martes, 13 de octubre de 2015
La Farsa Continúa
De hace años ocupo como marcapáginas el flyer de un concierto de Fulano, que además es la portada de un DVD:
Me parece tan wena, con el payaso presidente gritando a todo trapo, el cóndor y el huemul estresados y dirigiendo la carroza transantiaguina y el chancho con gripe porcina. La farsa chilensis capitalina, gran imagen, triste y ácida.
Por mucho tiempo pensé que mi vida era una farsa también. Me iba bien en la u, encontraba fácil salir del paso, estiraba muchos chicles y tenía uno que otro éxito por aquí y por allá. Pero cuando te ignoran, cuando trapean el piso contigo, cuando cachai que la gente se comporta como una masa informe enardecida de no sé qué -porque tiene cero capacidad reflexiva y crítica-, piensas que quizás no eres tú el farsante, sino el contexto.
Uno creería que con las nuevas herramientas digitales la gente se pondría más busquilla pero no, la tontera se extiende como un virus, la imbecilidad se abre paso bajo nuevas formas y el prejuicio, la superioridad moral desde las apariencias y las ideologías de bolsillo se erigen como petulantes estandartes en este baile de máscaras que llamamos vida chilena.
Obvio que escribo desde la rabia y el rencor, pero eso no le quita verdad a mis palabras, es cosa de mirar alrededor, haga el ejercicio, fíjese en sus opiniones basadas en nada, note sus tambaleantes convicciones en virtud de la revolución de moda. En la vida académica y laboral la tónica del ninguneo es moneda corriente. La mediocridad institucionalizada se ha hecho con el territorio y por eso ahora, más que nunca antes, me viro. Quizás me demore (de hecho me he demorado, si hace años quiero partir de este basurero), pero me voy sí o sí. No sé, quiero un poco de transparencia, aunque sea amarga y solitaria.
Citaré a mis querido Dubi y Du en el minuto 1:05:
¡Chaooooo, chao pendejos hueoneeees!
lunes, 12 de octubre de 2015
¿es de ñoño?
Sería estiloso comenzar este texto planteando la pregunta de si soy o no soy ñoño, pero creo que en realidad no es esa exactamente la duda. Mi ñoñez es evidente, de acuerdo al personal que me rodea y a mi interiorización de sus comentarios acerca de mi gustos. También tiene que ver con una reivindicación de la palabra aparecida desde hace no tanto tiempo. Para hacer más didáctico el asunto comencemos con un video. Se trata de una escena de Parks and Recreation, una serie que les recomiendo absolutamente y en la cual sucede el siguiente diálogo:
Lo traduzco pa' los monolingües:
Ben: Realmente la estai rompiendo, eres como una ninja mezclada con una jedi o algo así
Tom: Y tu eres como un nerd mezclado con un menso (dork) o algo así...
Ben: ¡Tom, Star Wars no es tan ñoño (nerdy)!
Leslie: No, Star Wars no es tan ñoño (con voz de gila)
Ben: Todos la han visto.
Leslie: Todos la han visto, todos... (sigue con voz gila)
Mi lectura de lo ñoño tiene que ver con la forma en que traduje los conceptos relativos a la ñoñez. Ahora se ocupa harto la palabra ñoño de buena manera pero, tal como nerd, antes se trataba de un insulto (cuando era chico a los mateos del curso les decían nerds y/o ñoños, aunque este último concepto también se ocupaba cuando había alguien poco autosuficiente, hije de papá/mamá). Por lo que he cachado en gringolandia ahora diferencian entre geeks, nerd y dorks, haciendo distinciones tan burdas como la siguiente:
Geek: Inteligente pero no extraño
Nerd: Inteligente y extraño
Dork: Inteligente en áreas inútiles, extraño pero orgulloso de serlo
Súper penca definición, porque los términos son más permeables que eso, se solapan. Al menos esa impresión me ha dado siempre en la historia de mis relaciones con aquellas palabras. Todas tienen que ver con inteligencia y buena o mala vida social. En el diálogo de Parks and Rec traduje dork como menso porque Tom lo utiliza con ánimo ofensivo, como lelo, cretino. Acá un diagrama más claro sacado de otra página gringa:
Acá se pone jodido el asunto porque incluyen otro concepto: dweeb. Pero obviando aquello queda en evidencia que lo ñoño en general (y lo geek y nerd en particular) tienen que ver no sólo con inteligencia, sino con la vida social y, tatatatán, la obsesión. Yo, de acuerdo al diagrama de Venn soy más bien geek, pero aquel concepto no se utiliza por estos lados. Y precisamente, porque acá no existe lo geek, y lo que interesa en general es destacar la obsesión, en nuestro territorio lingüístico se ha recuperado lo ñoño.
Este concepto esta abierto a la verbalización y permite "ñoñear" cuando es necesario, lo que apela al fanatismo y la pegadez con diversos temas en múltiples soportes: libros, series, películas, música e, incluso, un largo etcétera de cosas que se pueden ñoñear, desde confeccionar barcos en botellas hasta ver todos los capítulos de Steven Universe en una semana.
Sin embargo, desde hace un tiempo lo ñoño ha ingresado en la cultura popular, porque cosas que antes eran ñoñas y/o se asociaban a ámbitos de especialización, ahora son pan de cada día (como las películas de superhéroes basadas en cómics, de las cuales no soy fan en realidad pero que constituyen el mejor ejemplo chatarrín pop). Lo ñoño ya no es sinónimo de ineptitud social como en sus orígenes, ahora todos disfrutan una cuota de ñoñez de vez en cuando. Al menos mis amigos y conocidos. Qué diablos, hasta mis papás son pegados con las series y se desvelan con la reproducción automática de netflix (el peor invento desde seriepepito*).
Aunque no discuto que hay un reforzamiento de lo ñoño cuando se tienen pretensiones de un saber enciclopédico absurdo, como en mi caso (por eso wikipedia es mi amiga), sí me molesta a veces que me traten como ñoño (en un ánimo burlesco) sólo por disfrutar cierto tipo de productos culturales no tan pop como novelas de ciencia ficción, por ejemplo. Porque claro, si fuera serie, si fuera película, claro que sabrían, claro que disfrutarían también. En fin, me encanta el conocimiento que otros puedan considerar inútil, las obras de esa autora, las películas de tal otro, las ilustraciones de fulano, las pinturas de mengana y así. Y si por eso me van a tratar de ñoño mejor abrazo el concepto y me apropio de él. Entonces, en lugar de preguntarme si soy realmente ñoño me preguntaré si lo que estoy haciendo en determinado momento es ñoño. No ser ñoño, sino que ñoñear, un devenir ñoño (Deleuze estaría orgulloso).
*Series pepito tiene todas las series pero en español coño. Prefiero mil veces visionar en el idioma original . Y sí, esa maña es de ñoño.
lunes, 7 de septiembre de 2015
ideas que escapen a la muerte
Las ideas se me disparan, voy a agarrar un lápiz y mientras lo busco se me escapan por las orejas. Eso me frustra mucho, así que dejo un lápiz al lado de mi cama, pero se me ocurren ideas caminando en la calle, en la micro e, incluso, mientras veo una película en el cine club. Para ganarle a estas escurridizas ideas decido andar siempre con un lápiz en el bolsillo, pero se me olvida que lo llevo y corro para alcanzar un colectivo, entonces revienta y mi pantalón queda con un mancha bastante sugerente a la altura de mi ingle. La vergüenza evita que vuelva a salir con un lápiz en el bolsillo, así que las ideas siguen naciendo y escapando, abriendo mi cráneo en busca de libertad. Por suerte algunas regresan, aunque debilitadas por viajes que no me cuentan, entonces cuando intento insuflarles vida en la escritura ya están desahuciadas y se instalan a morir en el papel o en la pantalla del computador. De todos modos, sigo planeando formas de atajarlas sin dañarlas: una red de cuerdas, tal vez un sistema de poleas que las atrape en el acto de escape y las baje hacia mi mano, que estará lista. Sí.
Algunas personas dicen que debería tener un celular de última generación para escribir en él, pero con ese artilugio mi creatividad menguaría, lo sé, me entretendría jugando o sapeando a la gente, discutiendo necesades y no escribiría, que es la razón para tenerlo en primer lugar. Esa es una mala idea y la escribo aquí y ahora. Preferiría escribir buenas ideas, por eso sigo craneando un sistema para cogerlas, pero siempre con cuidado, con amor de hecho, respetuoso de su libertad. Si las quiero instalar en papeles y pantallas es precisamente para que vuelen mejor e, incluso, puedan ingresar en otras cabezas, lo que las nutriría mucho, a mi parecer. A las ideas, digo, de la gente no me hago cargo.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
qué sería de mí sin los remedios...
Llevaba seis meses sin trabajo, con el
estrés diario de pagar las deudas y conseguir alimento para mi hijo, de 2 años.
De repente mi cabeza hizo crac y me llevaron a la psiquiatra. Esta me dijo que
para mejorarme debía consumir ciertos medicamentos apropiados para mi estado
actual. Lamentablemente, ya me endeudé yendo a su consulta, pensar en adquirir
los medicamentos son palabras mayores, así que me puse las pilas y encontré
trabajo. Pasó un mes y recibí mi primer sueldo, que no era mucho pero estaba
bueno para ir tirando, con mayor tranquilidad, aunque la receta médica se había
vencido. En todo caso ya me sentía mejor, tenía trabajo y mi vida emocional
estaba en armonía, pero de todas formas volví a la consulta y todo mal, al parecer estoy
negando mi enfermedad, he bloqueado mi malestar, de repente voy a explotar y mi
cabeza va a hacer paf, que es mucho más grave que crac. Entonces me dio otra
receta y fui a la farmacia, rapidito, asustado de que me venga el paf justo ahora que todo pinta tan bien. Allí me dieron el mentado medicamento que tanta
falta me hace, en palabras de la doctora. Fueron pasando los días y me puse un poco
lerdo, primero boté algunos vasos, luego pasé de largo tres semáforos en rojo,
arriesgando a mi familia, que quedó muy asustada y preocupada por mí. No se preocupen, que me estoy medicando, todo va a estar bien, eso dijo la doctora. La semana siguiente me quedé dormido y no llegué al trabajo
hasta las doce del día, entonces mi jefe amenazó con echarme si aquello se repitiera. Pasaron un par de meses y noté que estaba gordo, había
subido 15 kilos en muy poco tiempo, cómo es que nadie me avisó. También algo sucedía con mis estados de ánimo, sin explicación estaba iracundo, reaccionando
exageradamente ante cualquier broma de mi mujer e hijo, llegando incluso a la
violencia física. A los tres meses ya estaba solo, mi familia me abandonó y además
perdí mi empleo, pero mi nuevo peso me parece saludable (siempre me acusaron de flacura crónica, ahora soy un gordo normal) y todavía me quedan pastillas, así que por lo menos de la
cabeza estoy bien, eso sí, gracias doctora.
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miércoles, 5 de agosto de 2015
A doña Elvira le sacaron los choros del canasto los poetas de pacotilla
Hola, ejem, permiso. ¿Alguien del público podría avisarle a los poetas que hace rato dejaron de ser la vanguardia político-artística de su tiempo? Digo yo, porque parece que hay varios que no se han dado cuenta. Se juntan a chupar y a arreglar el mundo, pero mucho cambio no se ha visto en este barrio oiga. Hace tiempo de ese curagüilla que escribía de los trenes, más todavía desde que nos visitó ese chascón en su cama de hospital con rueditas. Ni hablar de los lateros con delirios de persecución dictatorial que al final en las tapas de sus libros (y en todas sus páginas, ¡válgame dios!) ponen fotos de ellos mismos con lentes de sol e implorando al viento por un cambio frente al pehuén de sus supuestos antepasados. Cabros sin respeto, ¡qué se han imaginado!
No nos vengan con cuestiones por favor. Acá nos gustan la payas, nos gusta el rap. Acá lo que la está llevando es rayar murallas y darle un pedazo de pan al loquito del pueblo, que a las finales es el único que siempre dijo, dice y dirá la verdad. Lo demás: pura farándula.
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| Necesitamos nuevos locos Moncadas, necesitamos escucharlos... |
lunes, 3 de agosto de 2015
sábado, 1 de agosto de 2015
estai vivo
Tanto que me reía, que me lamentaba, que empatizaba, que prestaba el hombro. Hasta que yo también enloquecí, también me histericé, también rayé la papa, también me bloqueé, también creí que era el fin.
Los aliados me recogieron, limpiaron y rehicieron. Hoy las aguas se calman otra vez, la ola se fue y dejó toda esta basura en la orilla, despojos que he comenzado a recolectar, pues debo hacer algo con ellos: ¿un monumento conmemorativo?, ¿un dispositivo para eliminar a mis enemigos?, ¿un juego de mesa en el cual el dolor se enfrente a la alegría?
Este saco de huesos se levanta y algo haremos con él. Como dijo A, el dolor en el pecho es señal de que estai vivo. Sin embargo, detesto al pájaro de mal agüero que me terminó empepando, contra todas mis convicciones.
martes, 21 de julio de 2015
Estirar el chicle
Un arte notable, extraordinario, sólo para mentes agudas, para pechos a los cuales no entran balas, a pesar de escuchar una detonación tras otra, a pesar de temblar y estar al borde de un ataque de nervios. Llevo años en este circo y mi talento no ha claudicado, sigo estirando el chicle y éste no se rompe, sus cualidades son notables, la savia desde la cual nació ha de haber sido sagrada.
¿Es mi técnica, depurada en una y mil estiradas previas, la razón de este poder, o tal vez la calidad admirable de mi chicle?
Un día que temí se rompiera lo llevé hasta los límites más absurdos, para probar, para terminar esta supuesta farsa, pero el mundo se comprimió para evitarlo. ¿Qué fuerzas superiores, qué sincronía, qué concatenación de acontecimientos me ha permitido llegar hasta acá?
El chicle se debió haber roto hace años pero heme aquí aún, masticando, rumiando, preparado para la siguiente prueba de estiramiento... ¿será la última? Si algún dios existiera no me permitiría ser tan desaprensivo y oportunista. Según la moral que enseñan y promueven en mi comarca seré prontamente castigado, no me saldré con la mía una vez más. ¿Pero si lo logro?
Probablemente haya dioses para todos los gustos.
lunes, 13 de abril de 2015
idea
Debería haber una editorial o imprenta anarkista ñoña, que en lugar de publicar esos clásicos añejos del siglo XIX publicara los clásicos de la fantasía y ciencia ficción combativa del siglo XX y XXI. Pero claro, para la mayoría de los autoproclamados concientes ese tipo de literatura es lo más vendido al sistema que hay. Cuando me dicen eso me doy cuenta que en realidad no cachan nada, así como lanzan un juicio fácil de algo que no conocen, en este caso la literatura, tal vez lo hacen de cuántas cosas más. En fin, si algún día llego a tener un sistema de impresión y encuadernación publicaré ediciones baratas de títulos tales como "Los desposeídos", "El hombre-hembra", "Lengua nativa", "Las nieblas de Avalon", "Entrevista con el vampiro", "Tehanu" o "La pasión de la nueva Eva". ¡¡Y ya verán!!
jueves, 26 de febrero de 2015
contra mi propio desaliento
A veces mi escritura se desanima porque creo que todo ya fue escrito o dicho de forma mejor. Es algo negativo, pero inevitable, supongo, luego de leer tanto texto literario o académico. Por ejemplo, esta cita me dejó meditabundo:
¡razón!, ¡autoconservación!, ¡pesimismo del intelecto, optimismo de la voluntad! (Susan Sontag)
Es de un cuento nomás (como si eso le quitara mérito, nada que ver), pero me llegó profundamente. También me motivó a seguir intentándolo en todo ámbito, pese a la tristeza y el desaliento que me atrapan en sus cochinas y pantanosas redes.
Pero no todo es tan negativo, es parte de mi personaje interno y social. La verdad me cuesta entender mis sentimientos en general, creo que no sé leerme a mí mismo. Sufro por los plazos que se acercan al límite, pero tampoco tanto. Tengo facilidad para ignorar mis obligaciones, sin embargo pienso cumplirlas -y hasta ahora siempre lo he hecho-. Tal es mi pseudo-responsabilidad. No puedo huir de ella, invade distintas esferas de mi ser y hacer. Y si he logrado atreverme con la escritura ficticia - que es improducente-, por qué no hacerlo con la académica, que al menos me otorgará una credencial para moverme en el despiadado mundo social de la adultez (¡otra ficción!).
Maturity is a bitter disappointment for which no remedy exists, unless laughter can be said to remedy anything (Kurt Vonnegut)
Alla voy, pues, listo para entrar al laberinto y cantar.
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| El otro día, con las cartas de un juego (llamado Dixit), nos tiramos la suerte. Esto me salió cuando pregunté por mi relación con la escritura. |
sábado, 11 de octubre de 2014
la vida social del feivu
Eres chico y todo son pendejadas [videos graciosos, música punk rocker, joteo masivo]
Entras a la u y todo es carrete [fotos indecentes, más joteo masivo, politización inconsecuente]
Empiezas un trabajo y todo es trabajo [seriedad, chistes internos, plata plata plata]
Tienes un hijo y todo son guaguas [fotos desde el útero hasta los 99 años, apróximadamente]
Eres viejo(a) y todo tiempo pasado fue mejor [video antiguos de yutuv, mini crónicas del siglo XX, etcétera]
Te mueres y tu muro es una lápida virtual en la que presentar nuestros respetos
(Pero al final cada quien se mueve en su propio grupo, con sus códigos, con sus autoritarismos. Y la comunicación, con todas sus imperfecciones, que en paz descanse)
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lunes, 21 de julio de 2014
la lógica del borrador
Habimos gente incapaz de terminar la mayoría de nuestras ideas. Vamos a medio camino y aparecen otras, entonces nos desviamos, damos vueltas de carnero, caemos parados o de poto, y empieza un nuevo proyecto, dejando inconcluso el anterior. Quizás (probablemente) es una mala costumbre provocada porque nunca solté el lápiz mina, o si ocupé tinta el cuaderno se llenó de tachaduras, na' de corrector guataesapo. Y acá, en digital, todo es un borrar cortar pegar agregar.
Nunca terminé mis cómics, nunca los entinté, nunca cerró historia alguna. Mis cuentos para qué decir, los pocos que escribí o que me atreví a escribir ahí quedaron, empolvándose en cuadernos abandonados. Y eso es lo que tiene el blog: sirve para esta interminable fiebre de ideas inconclusas. La soledad del blog, donde apenas tres amigxs leen las ocurrencias de un sujeto que se declara incapaz de crear un producto completo.
Este mismo texto, que era una idea decente según yo, ahora cae y recae. Pensé que tenía algo que decir y quizás ese fue mi error. Uno siempre dice, aunque sea mediante fragmentos. Algo bueno debe tener seguir la lógica del borrador permanente, una cierta libertad. Pero no se vaya a confundir con libertinaje, diría mi abuelita.
Este mismo texto, que era una idea decente según yo, ahora cae y recae. Pensé que tenía algo que decir y quizás ese fue mi error. Uno siempre dice, aunque sea mediante fragmentos. Algo bueno debe tener seguir la lógica del borrador permanente, una cierta libertad. Pero no se vaya a confundir con libertinaje, diría mi abuelita.
miércoles, 23 de abril de 2014
La mula
Muere un escritor y resulta que todos son conocedores de su obra, le llaman con diminutivo y dicen marcó sus vidas. Mula.
Es el día del libro y ahora todos apoyan la lectura y hacen proselitismo de ella. Mula.
Pura realidad virtual. Nos sobran héroes, y nada, para equilibrar me haré villano, total la amargura ya la tengo.
En el fondo cada quien crea su personaje virtual, a mí me gusta ser un miserable, he aquí a mi maestro.
Y yo también soy mula. ¡Que siga el baile de máscaras!
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