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lunes, 12 de octubre de 2015

¿es de ñoño?

Sería estiloso comenzar este texto planteando la pregunta de si soy o no soy ñoño, pero creo que en realidad no es esa exactamente la duda. Mi ñoñez es evidente, de acuerdo al personal que me rodea y a mi interiorización de sus comentarios acerca de mi gustos. También tiene que ver con una reivindicación de la palabra aparecida desde hace no tanto tiempo. Para hacer más didáctico el asunto comencemos con un video. Se trata de una escena de Parks and Recreation, una serie que les recomiendo absolutamente y en la cual sucede el siguiente diálogo:


Lo traduzco pa' los monolingües:

Ben: Realmente la estai rompiendo, eres como una ninja mezclada con una jedi o algo así
Tom: Y tu eres como un nerd mezclado con un menso (dork) o algo así...
Ben: ¡Tom, Star Wars no es tan ñoño (nerdy)!
Leslie: No, Star Wars no es tan ñoño (con voz de gila)
Ben: Todos la han visto.
Leslie: Todos la han visto, todos... (sigue con voz gila)

Mi lectura de lo ñoño tiene que ver con la forma en que traduje los conceptos relativos a la ñoñez. Ahora se ocupa harto la palabra ñoño de buena manera pero, tal como nerd, antes se trataba de un insulto (cuando era chico a los mateos del curso les decían nerds y/o ñoños, aunque este último concepto también se ocupaba cuando había alguien poco autosuficiente, hije de papá/mamá). Por lo que he cachado en gringolandia ahora diferencian entre geeks, nerd y dorks, haciendo distinciones tan burdas como la siguiente:

Geek: Inteligente pero no extraño
Nerd: Inteligente y extraño
Dork: Inteligente en áreas inútiles, extraño pero orgulloso de serlo

Súper penca definición, porque los términos son más permeables que eso, se solapan. Al menos esa impresión me ha dado siempre en la historia de mis relaciones con aquellas palabras. Todas tienen que ver con inteligencia y buena o mala vida social. En el diálogo de Parks and Rec traduje dork como menso porque Tom lo utiliza con ánimo ofensivo, como lelo, cretino. Acá un diagrama más claro sacado de otra página gringa:



Acá se pone jodido el asunto porque incluyen otro concepto: dweeb. Pero obviando aquello queda en evidencia que lo ñoño en general (y lo geek y nerd en particular) tienen que ver no sólo con inteligencia, sino con la vida social y, tatatatán, la obsesión. Yo, de acuerdo al diagrama de Venn soy más bien geek, pero aquel concepto no se utiliza por estos lados. Y precisamente, porque acá no existe lo geek, y lo que interesa en general es destacar la obsesión, en nuestro territorio lingüístico se ha recuperado lo ñoño. 

Este concepto esta abierto a la verbalización y permite "ñoñear" cuando es necesario, lo que apela al fanatismo y la pegadez con diversos temas en múltiples soportes: libros, series, películas, música e, incluso, un largo etcétera de cosas que se pueden ñoñear, desde confeccionar barcos en botellas hasta ver todos los capítulos de Steven Universe en una semana.

Sin embargo, desde hace un tiempo lo ñoño ha ingresado en la cultura popular, porque cosas que antes eran ñoñas y/o se asociaban a ámbitos de especialización, ahora son pan de cada día (como las películas de superhéroes basadas en cómics, de las cuales no soy fan en realidad pero que constituyen el mejor ejemplo chatarrín pop). Lo ñoño ya no es sinónimo de ineptitud social como en sus orígenes, ahora todos disfrutan una cuota de ñoñez de vez en cuando. Al menos mis amigos y conocidos. Qué diablos, hasta mis papás son pegados con las series y se desvelan con la reproducción automática de netflix (el peor invento desde seriepepito*).

Aunque no discuto que hay un reforzamiento de lo ñoño cuando se tienen pretensiones de un saber enciclopédico absurdo, como en mi caso (por eso wikipedia es mi amiga), sí me molesta a veces que me traten como ñoño (en un ánimo burlesco) sólo por disfrutar cierto tipo de productos culturales no tan pop como novelas de ciencia ficción, por ejemplo. Porque claro, si fuera serie, si fuera película, claro que sabrían, claro que disfrutarían también. En fin, me encanta el conocimiento que otros puedan considerar inútil, las obras de esa autora, las películas de tal otro, las ilustraciones de fulano, las pinturas de mengana y así. Y si por eso me van a tratar de ñoño mejor abrazo el concepto y me apropio de él. Entonces, en lugar de preguntarme si soy realmente ñoño me preguntaré si lo que estoy haciendo en determinado momento es ñoño. No ser ñoño, sino que ñoñear, un devenir ñoño (Deleuze estaría orgulloso).

*Series pepito tiene todas las series pero en español coño. Prefiero mil veces visionar en el idioma original . Y sí, esa maña es de ñoño.

viernes, 5 de junio de 2015

Godzuki, un referente olvidado de la revolución sexual de lagartos y dinosaurios

Desde 1978 -año en que la co-producción japonesa-estadounidense estrenó el dibujo animado de Godzilla amparado por Hanna-Barbera- que este lagarto mutante vive en la ignominia. Sucede que esa serie dio a conocer, sin mucho detalle, por cierto, a su hijo Godzuki. Decimos hijo a falta de un término mejor, aunque en todo caso, si fuera su clon o simplemente otro miembro de la especie, ello no haría diferencia (conociendo la ley de los dibujos animados, probablemente sea su sobrino, en fin). Podemos ver que Godzuki tiene algunas capacidades diferentes a las de su padre, como volar, aunque no muy grácilmente, como nos deja claro la intro del programa:


Y como es de esperarse, muchos dirán que Godzuki surge como el clásico sidekick humorístico del protagonista, y no se equivocan, pues acompaña al étnicamente diverso equipo de científicos y cabros chicos que protagonizan la serie. 

¡una mujer! ¡un negro! ¡qué serie más innovadora!
El rol de Godzuki no es menor, porque además de implicar una cercanía entre la humanidad y la monstruosa especie de lagartos de la cual él y Godzilla forman parte, también es capaz de invocar a su padre en los momentos críticos. Pero, hey, su padre no está particularmente orgulloso de él.

"¡Godzuki, sólo traes deshonor a la familia!" (Y ya sabemos cómo son los japoneses con eso del honor)
Salta a la vista que Godzuki tiene una personalidad totalmente distinta a Godzilla: es tierno, empático, gracioso y no teme expresar sus sentimientos, cuestionando el rol histórico de su raza como criaturas salvajes y destructivas. A consecuencia de ello Godzilla no está satisfecho, su enojo sólo traerá más violencia y devastación, tanto así como para convertir en cenizas su propio nombre.
Hay antecedentes de Godzuki en la versión cinematográfica de la franquicia, aunque allí era conocido como Minilla. Nótese su cercanía con la humanidad (en este caso, bajo la forma de un niño chino)
Desde una perspectiva psicotrópica, nos atrevemos a afirmar que Godzuki es todo lo que su padre odia y más aún, echándolo de la isla de los monstruos hasta que adquiera algo de masculinidad en el mundo real. Triste destino para un tierno personaje, pero Godzilla no aceptará jamás a un hijo incapaz de concebir la violencia como su móvil primario.

De este modo, nuestro héroe Godzuki reniega de su familia y se va a vivir a California en los años ochenta, donde fue contratado para una serie infanto-juvenil sobre un dinosaurio aventurero y rockero, que lamentalemente no tuvo demasiado éxito.

En los ojos de Godzuki podemos ver que se esconde el dolor y la amargura de una cruel historia familiar.
Después de eso no supimos más de Godzuki, aunque dicen que hizo de extra en Pie Pequeño VIII y en Jurassic Park III. Por suerte los años 90 traerían libertad y relajo en las formas de vida, ampliando el espectro de dinosaurios y criaturas con diversas tendencias y orientaciones sexuales. Godzuki, dónde quiera que estés, el mundo ya está preparado para tu existencia, ¡te estamos esperando!

¿Quién lo diría? Barney es un revolucionaurio.

lunes, 6 de octubre de 2014

el flagelo de los memes: la guinda de la torta

Oh, cruel ironía. Un meme es capaz de expresar mejor que yo mi punto:


¿Será este el meme único? 

"Un meme para gobernarlos a todos, un meme para encontrarlos / Un meme para atraerlos a todos y en las tinieblas atarlos"

lunes, 22 de septiembre de 2014

el flagelo del meme (postdata)

A raíz de vuestros comentarios, queridos y escuálidos lectores/as, vamos con una pequeña "coda" al estudio publicado recientemente.

Sí, el meme tuvo un potencial minimalista, incluso poético, pero se abortó a sí mismo en breve, como bien indica el amigo nómade. Acá un ejemplo del principio del fin (aunque destaco el carácter autorreflexivo del meme):

No deja de tener gracia que eso lo diga Neil deGrasse Tyson, uno de los científicos más reputados hoy en día en la tele. Y sí, la mayoría de estos memes son de fotos virales modificadas para representar una actitud o situación, diferenciándose de los memes prístinos, como estos (aunque hay un par de colados como Jackie Chan y el mismo negro de arriba): 



Estas caras también representan una actitud, pero fueron creados con ese fin particular, viralizándose rápidamente y siendo apropiados por los usuarios. En realidad, ese es uno de los aspectos más interesantes de los memes, su capacidad de adecuación a contextos particulares, su rápida difusión y su condición anónima. Precisamente, cuando el meme ridiculiza a políticos o personajes destacados del mundo del espectáculo hay una suerte de respuesta social a dichos o situaciones, pero como bien dice el amigo Igor, es sólo un ejercicio de desahogo sin incidencia en las prácticas cotidianas, mucho menos en las políticas.
Yo insisto en que el meme es nocivo, o sea, cabrxs que se la pasan metidos creando estas tonteras (muy divertidas gran parte de las veces, lo reconozco) y aquellos que las comparten no hacen mucho por la real-realidad. Y claro, también es cierto que en el mundo actual el discurso es clave, pero esta proliferación icónica parece perderse en las marismas de las redes sociales, hundiéndose en la página de inicio y quedando como lo que siempre fue: un grito al viento, un par de kilobytes sin resonancia en las carreteras virtuales del saber.

Según una amiga, aunque los memes sean charchas, al menos permiten conocer otras cosas, como Frida Kahlo o qué sé yo. No estoy de acuerdo, me parece un pobre consuelo. El ícono, la caricatura y el mensaje entregado por los memes viene y se va, dejando un par de risitas (con suerte una carcajada), pero poca o ninguna crítica al estado real del mundo. O quizás sí, hay una crítica, pero estandarizada, aprobada por la mayoría, y que permite al usuario parecer, aparentar conciencia y actitud, pero no ser más que otro pulsador de grasosos teclados perdido en el tráfago cotidiano de las redes sociales, donde nunca pasará nada verdaderamente relevante.

jueves, 11 de septiembre de 2014

otra investigación de 10 minutos: el flagelo de los memes

Yo creo que si te gusta Cortázar, por ejemplo, vas y lo lees, pero no te las das de sabihondo/a compartiendo un meme de él. ¿Cuál es la idea? ¿que todo el mundo sepa que eres fan de algo que en realidad no conoces? Los famosos memes, además de mutilar grandes obras, promueven una lectura superflua de las mismas y sus autores. Y ni hablar de filosofías o ideologías, que circulan por doquier, alivianándose cada vez más y ahorrando horas de lectura de todos los usuarios de las redes sociales. Pero nadie va a convencer a nadie con un meme, ¿o sí? En todo caso, hay memes para todos los gustos, veamos algunos de ellos.

1. El meme llomántico:
Me hace daño estético subir una foto así a mi blog, pero todo sea por la ciencia.
Generalmente con un paisaje digital de fondo, promueve el amor, la hermandad, el entendimiento y la amistad de la forma más cursi imaginable. Es el heredero directo de esa especie de "papiros" que antes se veían tanto en las ferias artesanales, aquellos que traían "bellas poesías" en su interior.

No encontré foto de alguno, pero eran algo así (el análisis del discurso en este caso va por cuenta propia).

2. El meme de autor:

Este es el meme que cita indiscriminadamente a diverso tipo de autores, tanto de literatura como de teoría, filosofía, guiones de televisión, entrevistas, canciones y más. En general la gente los lee y cree saber de qué se trata, es decir, supone que entiende mejor a los autores y su postura política, la que obviamente comparten (sino, ¿para que lo comparten?). Lamentablemente están equivocados, puesto que muchas veces las frases citadas están totalmente fuera de contexto.


En este ejemplo se presenta la frase de Lennon como si perteneciera a su filosofía, cuando en realidad es un fragmento de la canción "Beautiful Boy" del disco Double Fantasy de 1980 (bueno, puede ser parte de su filosofía, pero ¿por qué no compartir la canción mejor?). Revolucionarios críticos del sistema y también reaccionarios amantes del capitalismo salvaje utilizan este tipo de memes para justificar sus ideologías, muchas veces como base de las mismas. Curiosamente el meme de autor también tiene un parentesco con un artículo popular de las ferias artesanales: el cuadrito de cobre.

Igual son tiernas las casas donde hay de estos, junto a las fotos de cuarto medio y el diploma de kinder.
3. El meme humorístico:

Quizás el más amable de la familia, puesto que no pretende ser más que lo que es: una tontera. Se agradece la sinceridad, aunque finalmente también se ha convertido en un elemento de estupidización social. Todos hemos oído de cabrxs chicxs, e incluso a gente de nuestra edad, expresiones tales como "like a sir", "challenge accepted" o "(concepto), (concepto) everywhere". La mayoría de estos memes tienen un personaje que puede ser adaptado a diversos contextos o situaciones.

Sin embargo, es algo digno de celebrarse cada mes con un meme de Gardel.

En conclusión, los memes le hacen daño a la mentalidad humana, porque, en primer lugar, invitan a una reflexión mínima en torno a temas realmente importantes (política, hechos históricos, sucesos contemporáneos, filosofía e ideología) y en segundo lugar porque, así como los garabatos, han aportado a la economización verbal (y por ende cerebral) de nuestro hablar cotidiano, menguando la capacidad crítica y reflexiva del usuario. O quizás no es para tanto, pero son apestosos, yo los suprimiría.

sábado, 14 de junio de 2014

Estrechez de Corazón, una lectura alejada del canon

[Recuperando una antigua sección de mi antiguo blog, Investigaciones Truchas, me lanzo nuevamente a inventar teorías conspirativas, explicativas y absurdas, inviables, impensables, absolutamente refutables, pero divertidas y, ojalá, desafiantes, aperturantes...]

El disco Corazones fue el más exitoso comercialmente de Los Prisioneros, a la vez que el más diferente, temática y sonoramente. Dicen las malas lenguas (la mayoría de las lenguas que se baten en torno al tema) que gran parte de las letras del disco están basadas en el tormentoso amor de Jorge González con la mujer de su ex-amigo Claudio Narea. Recapitulemos un poco lo que se conoce vox populi.

Los Prisioneros estaban en una ola ascendente de éxito hasta que decidieron apoyar la campaña del NO el año 87 (en que además salió su tercer disco, La Cultura de la Basura). Ampliamente censurados a lo largo del país, imposibilitando la realización de la gira programada para promocionar el nuevo álbum, comienza una temporada un poco escabrosa para la banda, pues se cae el casete y Narea se entera de las andanzas de su otrora mejor amigo. Dice Claudio Narea en su biografía Mi Vida como Prisionero:

Descubrí en un cajón de nuestro dormitorio, en febrero de 1989, unas cartas con la inconfundible letra de Jorge. Nunca tuve sospechas de que ellos anduvieran juntos. No puedo precisar la fecha en que empezó todo, pero puedo suponer que llevaban solo un par de meses.
¡Auch!

Así, Narea queda loco y finalmente decide salirse de la banda. Luego, Claudia Carvajal, su esposa, abandona a González aduciendo que todo había sido un error y vuelven a estar juntos. Meses después aparece el disco Corazones, más electrónico y bailable que los anteriores y, sobre todo, menos político. De hecho, cero político, extremadamente personal, una especie de diario de vida de Jorge González, quizás su primer disco solista.

Veamos algunas letras del disco:

No te pares frente a mí / con esa mirada tan hiriente / puedo entender estrechez de mente / soportar la falta de experiencia / pero no voy a aguantar / estrechez de corazón [...] No destruyas porque si / no quieras borrar cada momento / la felicidad no tienes porqué incinerarla / junto al sufrimiento. / No te pido nada mas / que valores este amor / que lo guardes en un libro / y lo atesores cerca de tu corazón (Estrechez de Corazón).

Amarte es mi estupidez, es mi suicidio / yo debo haber estado bastante loco. / Amarte es el peor error, inevitable, / si al menos yo estuviera hecho de piedra [...] Todo es tan tonto, todo es tan triste, / amarte es dar cabezazos en la pared. / Todo es tan tonto, todo es tan triste, / amarte es un cielo disfrazado de infierno (Por Amarte).


¡Es que te amo, cachai! 
Luego de leer con atención estas letras he llegado a la novedosa conclusión de que no están dedicadas a la esposa de Narea, como todo el mundo piensa, sino al propio Claudio. Otra cita de la biografía del guitarrista puede otorgar luces sobre mi teoría:

Después de tres semanas de volver con Claudia, Jorge apareció en la puerta de mi casa, se veía tranquilo. Golpeó la puerta y por una ventana me hizo señas para que la abriera. Me dijo que aceptaba que nosotros nos quedásemos juntos, pero me dijo: “Quiero pedirles algo”. “¿Qué quieres?”, le contesté. Me dijo: “Yo acepto que ustedes se queden juntos, pero quiero pedirles que nos acostemos los tres. No me contesten todavía, piénsenlo y después me contestan”. Quedé perplejo. Al poco rato volvió a la carga con lo mismo: “Bueno, ¿y qué han pensado?”. Le contesté que no. Al oír mi respuesta negativa se puso furioso, me gritó como si yo lo hubiera ofendido gravemente, lanzándome un montón de garabatos y desapareció dando un portazo.

¿Ven? Cotejar las letras de algunas canciones del disco con el testimonio de Narea resulta revelador y la teoría ya no parece algo tan descabellado. Acá hay otra cita del mismo libro:

Otra conversación de hotel, fue una noche que estábamos solos y me dijo: 'Tú sabes que con Miguel somos amigos'. Yo asentí con la cabeza pensando que me iba a decir algo respecto de Miguel. Luego agregó: 'Pero tú sabes que contigo es distinto'.

Nada de esto es demasiado raro ni escandaloso si atendemos al testimonio de Tahía Gómez, amiga de González y una de las Cleopatras (ese cuarteto de mujeres al cual González escribió la canción Corazones Rojos), quien señala, refiriéndose a Jorge en esos tiempos de experimentación y apertura frente al feminismo, a fines de los ochenta: 

Había en él un deseo de libertad, de exploración y de liberación total.

Deseo confirmado por Enrique Symns en su libro El Señor de los Venenos, como sutilmente lo señala esta nota de La Cuarta.

¿Ven? ¿Ven? Esto tiene cada vez más sentido. Y explica mejor el rechazo de Narea al grupo (aunque pa qué tan conservador el loco, y traumado, por lo que se ve en la nueva edición de su libro), así como el posterior silencio y misterio que envolvió el término de la banda de rock más bacanosa que nos ha dado chilito. Y ni que hubiese sido pa' tanto.

¡Y dale con el Narea, weón oh!