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martes, 4 de agosto de 2015

Arte y Vida 8

5 de Marzo
Me quedé a vivir con Dana, al menos por un tiempo. Ella me empuja a terminar la tesis, dice que es buena cerrar ciclos y todo, para comenzar de nuevo. Por su lado Faisán se exilió en casa de sus padres, volviendo a la venta de libros anónima. Con Dana estamos bien, exprimiendo el último mes de mi beca. Comenzamos como amigos, pero la cercanía, las risas y la complicidad llevaron a otras cosas. Anoche nos besamos y acabamos follando en su cama. Debo decir que fue una de las experiencias más bellas de mi vida. ¿Cómo podía hablar de poesía antes de conocer esta magia?

9 de Marzo

Mi tesis va viento en popa, no sé trata de esto ni de aquello, sino de todo lo contrario. Posthumanismo al más puro estilo académico: sus pocas páginas de teoría queer, su poca de literatura subalterna, sus alegatos poscoloniales y ¡voilá! Justo lo que querían los viejos culiaos de la U que nunca se han creído nada de lo que transmiten. Al menos yo intento vivir bajos mis parámetros libertarios, y cuando me dan ganas de agarrar a patadas la tesis llega Dana y me calma diciendo: sal del cacho nomás, y quién sabe, tal vez te sirve a futuro para encontrar alguna peguita, o para engrupirte a alguien más que sea, jaja. 
De Faisán he sabido poco, no contesta mis llamadas y me tiene muy preocupado. Según supe en la tele el cabro del piedrazo murió, así que mi amigo debe sentirse como una plasta humana. Voy a ir a verlo pronto.

13 de Marzo

Faisán está hecho polvo. Le repito hasta el cansancio que no es su culpa, que las cosas se dieron como se dieron, pero se lamenta y llora toda el día. Pobre, cuando no se cree en Dios uno se siente bastante perdido, no sabe a quién imprecar, a quién culpar, a quién acudir por ayuda y tranquilidad. El secreto lo carcome, incluso piensa entregarse a las autoridades. Le insisto en la calma y prometo averiguar sobre la vida del chico, para que nos informemos bien antes de tomar cualquier decisión.

20 de Marzo

Hoy entregué mi borrador de tesis, hecho a la rápida, con faltas de ortografía y errores gramaticales, para salir luego del cacho. Tuve que entrar a la universidad nuevamente, a pesar de haberme prometido no volver a pisar ese antro de máscaras y ficciones. Me pillé con mi profe guía; Sancho Timbales, estaba feliz, le echó una mirada rápida al texto y le pareció excelente, el título, el formato, las conclusiones (más no creo que lea). Quedamos en poner fecha de examen para principios de abril.

22 de Marzo

Un domingo aburrido, excepto por las noticias: resulta que un grupo de locos-ñoños descubrió una serie de inscripciones en muchos árboles de Santiago y aseguran se trata de una forma de comunicación que si no correspondiera a duendes sería extraterrestre. Parece que con Faisán, a pesar de nuestra desaparición, seguimos haciendo de las nuestras. Incluso se dio a conocer un video que probaría la existencia de estos seres.



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23 de Marzo

Hoy recibí novedades impactantes sobre Faisán. Fui a verlo donde sus padres y ellos me dijeron que pensaban estaba conmigo. Es decir, está oficialmente desaparecido. Ahora que entregué mi tesis y me encuentro buscando pega por todo santiago en bicicleta (prestada, rosada y con flores)aprovecharé de escudriñar las calles por si lo encuentro. Ojalá que mi amigo no haya cometido una locura. Estoy preocupado, muy preocupado.


26 de Marzo

Estoy cansado de los pedaleos diarios. ¿A quién engaño? Me las doy de artista, pero paso los días viendo series en Netflix. Dana vive tirándole mierda al servicio, aduciendo una máxima bastante talibana: ¿para qué pagar por Netflix si está lleno de sitios gratuitos donde encontrar las series y películas? Demás, amiga querida, pero yo no tranzo en cuanto a ver mis series favoritas en un detestable español coño, ¡aguante el idioma original! Por otro lado, el sitio es bastante estable, incluso para el ordinario internet de 1 mega que hay en tu casa. Aparte es re barato. Para qué tan llorona, si lo tuyo es una opción ideológica asúmelo de frentón. Igual, para qué ser tan consecuente en todo, digo, si fuéramos realmente coherentes con nuestros ideales probablemente viviríamos en el campo de un modo autosustentable y, por todos los cielos, no tendríamos facebook, twitter o blogs.

Pero ya me estoy yendo por las ramas. Lo que vengo a decir es que estoy sufriendo una regresión a mi infancia. La tele me crió, la abandoné al irme de casa, pero vuelvo a sus brazos con la cola entre las patas. Claro, por último viera documentales, pero no, estoy obsesionado con sitcoms. Si vamos a chatarrear chatarreemos con tutti.

Creo que la poesía se está yendo de mi vida. Faisán... te necesito.

lunes, 9 de marzo de 2015

Arte y Vida 7

28 de febrero
Hoy fue nuestro gran día. Entre el jueves y viernes arreglamos todo, Dana nos ayudó a conseguir algunos de los materiales necesarios, ¡se ha pasado! Desde que nos conocimos no ha dejado de venir al parque en las tardes, hemos conversado harto y nos ha empujado a efectuar nuestra primera gran obra de importancia: una performance en el anfiteatro del parque Juan XXIII. Lo alistamos todo para esta tarde, a las 19 hrs., momento en que cambió la historia del arte en Chile.

Resulta que en los dos días precedentes nos dedicamos a repartir panfletos invitando a una obra de teatro fantastma en el parque: "Mefistófeles el Miserable". Dana se encargó de promocionar el evento en las redes sociales. No creímos que nos darían tanta bola, pero daba igual, aunque fueran pocos los asistentes, presenciarían un evento de trascendencia capital. Cuando ya estaban todos ubicados en sus asientos de piedra (las abuelitas llevaron cojines, por suerte) comenzamos: Faisán salió a escena desnudo, sólo con una caja en la cabeza y una banda presidencial cruzando su pecho. Luego, Dana que nos ayudaba como tramoya lo roció desde arriba con pintura, roja, blanca y azul. Faisán gritaba como un condenado, declarando la muerte de Dios, su resurrección y su muerte otra vez, por todos los días hasta que el universo se contrajera. Entonces aparecí yo, con cabeza y alas de pájaro y me estrellé contra el escenario. Con las alas rotas, comencé a declamar:

Se acabó la esclavitud, somos libres, nadie tiene que pensar nunca más. Vengan, entren a mi red social [mientras tanto Faisán lanzaba mouses y pendrives de cartón al público], prediquen sus opiniones, ofrezcan sus verdades prístinas, miren, miren y miren las imágenes, ellas son sus nuevos padres, ellas son sus nuevos dioses [Entones Faisán gritó, mientras hacía girar su cabeza de caja, que en cada cara tenía dibujado un meme famoso:] Mírenme, soy un meme, soy la luz, soy la crítica social, soy el intelecto actual, soy el discurso de las mayorías, soy el ingenio y el amor, soy mamá y papá [Dana, convenientemente parapetada tras un biombo con forma de F, se dedicó a lanzar consignas tales como: ¡Me gusta!, ¡Toque!, ¡Tuit!, ¡Post!, ¡Compartir, compartir, compartir!, mientras yo, aún disfrazado de pájaro, me bañé con un balde de pintura azul y comencé a bailar desenfrenadamente, convulsivamente. Faisán continuaba:] Soy la libertad de expresión, soy el microfundamentalismo, soy el fascismo de la era digital, soy el rey y la reina del desfalco, soy yo, yo, YOOOOOOOOOOOOO.

A esas alturas el público ya estaba escandalizado. Muchos se habían retirado con sus hijos, asustados, otros nos miraban divertidos. De pronto una voz gritó: "¡Están locos, quémenlos!". Nos empezaron a lanzar latas de cerveza, chorreando el escenario y al poco público que quedaba. No nos importó demasiado, ya habíamos terminado, la gente tendría de qué hablar mañana. Más gritos sucedieron al primero: "¡Háganlos cagar, allá está el árbol!" En ese momento temí, porque reconocí la voz, era Vero. Poco después de la interrupción de les cerdepunks llegaron los pacos. Con Faisán y Dana corrimos al árbol, sólo para descubrir que estaba quemándose junto a todas nuestras posesiones. ¡NOOOOOO! gritó Faisán, al hallar su piedra, negra entre los restos de lo que fueran nuestras cosas. Nunca lo había visto tan rabioso, buscó con la mirada a algún cerdepunk y con una puntería asombrosa lo golpeó con la piedra -el cadáver de su querida mascota- en la cabeza, desmayando al niño-niña en el acto. Asustado por lo que hizo, nos impulsó a correr, lo que hicimos sin parar hasta encontrarnos en la plaza Ñuñoa. Allí tomamos agua, nos lavamos la cara y recuperamos el aliento ¿qué haríamos ahora? Dana ofreció su casa para que pasáramos la noche, así que acá estamos ahora, excitados y asustados por lo sucedido.

1 de marzo
Dormimos en el departamento de Dana. En las noticias mencionaron nuestra performance y la cagada que quedó después. Hubo entrevistas a visitantes del parque, unos celebraban y otros reprobaban la acción, algunos incluso dijeron conocernos, aunque luego se arrepintieron porque los pacos y los ratis nos andaban buscando para interrogarnos, así que se los llevaron a declarar. Nos enteramos de que le cerdepunk golpeado con la piedra estaba hospitalizado en el Calvo Mackenna, ¡era un pendeje de 13 años! Faisán se paseaba de un lado a otro de la habitación, arrepentido de su accionar, sumamente preocupado por el destino de ese ser despreciable. Lo tranquilizamos diciéndole que sin duda merecía el golpe, al fin y al cabo destruyeron nuestro hogar. "No creo que pase a mayores, dijeron que era tec cerrrado, lo tienen en observación nomás, luego lo quieren internar en el psiquiátrico eso sí", dijo Dana, que estaba más pendiente que nosotros de las noticias. 

Nos alegró que en la sección cultural del noticiario artistas como Papas Fritas y Diamela Eltit celebraron nuestra osadía. Intelectuales como Gastón Soublette declararon nuestra poética como un acontecer de aire fresco y agua clara en la árida escena cultural chilensis. Estábamos siendo ovacionados y admirados por artistas que respetamos, pero también estábamos siendo buscados por la policía ¿qué nos deparará el mañana?

jueves, 26 de febrero de 2015

Arte y Vida 6

23 de febrero
Mi compadre Faisán decidió tener una mascota, por lo que adoptó una piedra que encontró en su Cerrillos natal, cuando fue a visitar a sus padres. "No hay que alimentarla, vacunarla ni limpiar sus suciedades: es la mejor mascota. Sin embargo, me gusta acariciarla", me dijo. No sé si estará medio loco o el arte y la performance ya corren de modo irreversible en sus venas. Es simpática la piedra en todo caso, a veces me quedo con ella en el árbol y en realidad es buena oyente, eso no se puede negar.

Luego del chasco con les cerdepunks me aboqué totalmente a la creación espontánea con Faisán (salimos de repente en las noches a rayar muros cercanos con frases tales como: "Creer para ver"; "No haremos el amor, Elmer lo hará"; "¿Quién necesita huiros si tiene alas para volar?"; o mi favorita "el trabajo dignifica, pero el echarse es trascendencia segura"). Nuestras marcas ya se están repartiendo por la ciudad, eso me alegra, pero no deja de preocuparme la promisoria obra maestra ¿qué será, qué será? ¡inspiración, ven a nosotros!

25 de febrero
Hoy conocí a una chica en el parque. Se hace llamar Dana, porque es fanática de los X-Files. Me cayó bien -yo también preferí siempre a Scully en desmedro del impetuoso y exaltado Mulder-. Apareció de repente, me retó cuando estaba haciendo una inscripción en un árbol del primer sector del parque, luego nos pusimos a conversar y me contó que era bióloga molecular y trabajaba dando clases en la universidad de chile. Eso me llamó la atención debido a su juventud ¿habrá tenido que luchar contra los apernados perros rabiosos que pueblan todas las universidades de este país? 

Le expliqué a Dana un poco de qué iba el asunto de marcar los árboles (no sé en realidad qué dije, porque todavía está por verse la finalidad de eso) y no la convencí demasiado. Sin embargo nos reímos un rato y quedamos de vernos en el futuro. Me pidió el feisvuk para contactarnos. Se sorprendió cuando le dije que no tengo, pero le di el blog y prometió visitarlo. Igual me da vergüenza que lea mis estrafalarias tribulaciones, e incluso me da más vergüenza que lea que me da vergüenza, pero lo hecho hecho está, ya tiene mi dirección. No me creyó que viviera en el parque, eso me divirtió, a veces cuesta imaginar que la gente tome opciones de vida como esta, supongo. Nos despedimos con un beso en la mejilla. La vi alejarse mientras sostenía su número telefónico en mi mano. 

He vuelto a enamorarme en menos de una semana, le dije a Faisán, que algo había visto desde la privilegiada perspectiva de nuestra casa en el árbol. Me dijo que lo tomara con calma -¡como todo para él!-, pero se alegraba de que conociera y planeara juntarme con una chica más normal y no con esas pestes (sic) de les cerdepunks. No sabía que le caían tan mal, comenzó a narrarme un montón de situaciones en que se había encontrado con elles, cual más incómoda y asquerosa. Ahora entiendo lo enojoso que fue para él que realizaran su performance en el parque. Los recuerdos activaron viejos odios, así que para calmarlo saqué las dos cervezas artesanales que tenía guardadas para sorprenderlo, y entre brindis de amistad le prometí que esta semana haríamos algo único en algún punto clave de la capital, cosa de ganar un espacio olvidado y comenzar a granjearnos un nombre entre la chusma.

martes, 24 de febrero de 2015

Arte y Vida 5

17 de febrero
El día de ayer no fue productivo. Intenté declamar algunos poemas en la esquina de Andrés Bello con La Concepción, en el puente, pero me fue bastante mal. Sin duda Faisán tiene un don que yo no poseo, bien por él, mal por mí. Pensar en eso me amargó un poco la tarde, sumándose la sensación a mi malestar de la mañana anterior, al recordar ese turbador sueño. No puedo creer que mi mente esté haciendo esto. Se suponía que huir del destino social familiarmente predeterminado me liberaría, pero no hago más que atribularme con mi nueva realidad y las extrañas emociones que la acompañan. Mi cuerpo es un amasijo de deseos y contradicciones.

Salí a comprar algunos alimentos porque Faisán me alegó no ponerme con algo a pesar de tener beca. Le dije que no hueviara, que guardaramos esa plata para la obra, pero como no me fue bien en el semáforo le tuve que terminar haciendo caso. Lo que me preocupa es que sólo me queda un mes de beca, puesto que será cancelada apenas noten que abandoné mis estudios... ¿o debería terminarlos? en realidad me queda sólo entregar mi tesis, que ya está bien avanzada, pero no sé qué me ocurre, no me motiva el tema. En fin, le daré una vuelta al asunto, quizás me precipité un poco al pensar en abandonar, al fin y al cabo por algo llegué a donde estoy ahora, no puede haber sido todo una farsa académica ¿o sí?


A la vuelta de mi compra me crucé con Vero y un par de sus amigues, que venían medios acalorados parece (y hediondos a poto, eso me consta). Echamos la talla un rato y entonces les cerdepunks me invitaron a su casa okupa, en el paradero 5 de Vicuña Mackenna. Me interesó conocer cómo viven y cachar un poco más su mote, así que iré pasado mañana. 


19 de febrero

Fui a la casa de les cerdepunks. La verdad es que viven en un ambiente bastante denso, ya que en la casa aceptan a cualquier gato loco con ínfulas de libertario y no todos son tan evolucionados parece, hay claros problemas de convivencia. Les cerdepunks me parecen los más ordenaditos, aunque eso de dormir todos juntos (se trata de un colectivo de 6 personas) en las misma cama me parece un poco excesivo. La privacidad es nuestra enemiga, hay que abrir la vida, dijo Vero, pero no me convenció tanto. Yo encuentro buena la soledad, por eso me entiendo tan bien con Faisán. De todas formas el resto salió un rato a efectuar no sé qué actividad, dejándonos solos con Vero en el patio de la casa okupa. Nos fumamos un prensado que sacó debajo de una maceta con una esquelética y reseca planta de menta. Entre risas y compañerismo, Vero acarició mi cabeza y me besó. Respondí a su beso y terminamos en la pieza, aunque al apoyarnos en la cama toqué un condón usado que estaba oculto entre las frazadas. Dominando mi asco le dije que mejor me iba porque iban a cerrar el metro y quería aprovechar de intentar ganar un par de pesos en el trayecto. Vero quedó de ir a verme al parque un día de estos, la verdad es que yo no tengo apuro.

20 de febrero

Quizás fui muy severo rechazando a Vero, pero su forma de vida es demasiado antihigiénica. Pienso que les cerdepunks deben estar llenos de enfermedades de transmisión sexual y su supuesta libertad para este mundo postcapitalista ya no me parece tan atractiva. Por suerte con Faisán comenzamos un período de creación que me distrae de pensar en lo sucedido. Estamos tallando algunos símbolos producto de nuestro ingenio en los arboles del parque. Ya hemos escuchado algunos comentarios de visitantes maravillados con ellos e intentando descifrarlos. Ya llegará el momento de revelar su significado, mientras tanto debemos seguir marcando todos los árboles de la comuna. No nació con este sentido, pero tal vez esto pueda convertirse en la primera fase de nuestra gran obra.

22 de febrero

Son las siete de la mañana. Desperté a eso de las 3 y en una inspiración sin precedentes prendí el notebook y avancé en mi tesis como nunca antes. Creo que podría llegar a terminarla antes de la fecha de muerte estipulada por la beca. Voy a tener que ir esta semana a la universidad para coordinar eso. Temo volver a cruzarme con esos desgraciados, pero Faisán me convenció: debo terminar lo que empecé para poder entregarme en plenitud a esta nueva etapa. Necesito encontrar dos profesores que guíen mi tesis, pero ¿quienes estarán tan locos como para aceptar?

martes, 17 de febrero de 2015

Arte y Vida 4

15 de febrero
Mientras Faisán fue en su bicicleta a recorrer las ferias de la capital en busca de algún libro para luego revender a incautos compradores, yo me concentré en nuestro proyecto. Echado sobre el árbol, con una hamaca hábilmente instalada, pensé y anoté algunas de las cuestiones que serían clave para llevar a cabo el plan artístico. Nuestra idea es remover al espectador y por ello tenemos ciertos objetivos en la construcción de la obra:
  • Debe tener impacto, sorprender e incomodar.
  • Debe ser inclusiva y accesible.
  • No debe ser pretenciosa.
  • Debe ser entendible para todo público, con capas de sentido tal vez.
Queremos remecer el status quo del arte criollo, queremos ser los vagabundos de la escena chilena, los locos del tarot urbano más rompe-esquemas que se hayan visto por estas lindes tercermundistas. El problema es que aún no tenemos mínima idea de qué cresta hacer.

Mientras cavilaba sobre estas cosas, un grito sumamente agudo me despertó del ensueño. Algo sucedía abajo, así que descendí para ver de qué se trataba. Cinco figuras punketas, que en principio pensé eran mujeres, estaban abriendo un lienzo enorme por todo el parque. Estaba lleno de textos y dibujos que me parecieron absurdos, aunque luego entendí un poco de qué iba todo gracias a nuevos gritos, amplificados mediante el megáfono que una de las chicas sostenía:

"Somos les Cerdepunks. Venimos a destruir el binarismo, a acabar con heteropatriarcado capitalista. Esta es nuestra carta de presentación: el rigor de la ciencia, la cartografía suprema del deseo. Este mapa del parque, de tamaño del parque, es una mínima parte de nuestras pretensiones, queremos remecerlo todo, queremos destruir la vida tal y como la conocemos. Y deseamos, oh, cómo deseamos, vivir en manadas, cantarle a la luna, correr desnudes por las praderas urbanas, amarnos en libertad, romper las ataduras de la cultura, matar a dios de una vez por todas..."

Si bien me gustó la idea borgeana del mapa total, no pude evitar sentirme algo incómodo con su propuesta, no sé porqué. Bajé del árbol y me acerqué a la chica del megáfono y noté que en realidad era un chico ¿o no? Me presenté como Marciano, y él/ella como Vero. Le felicité por su osadía, contándole que yo también esperaba remecer las conciencias, aunque francamente no había pensado mucho en el tema sexual, mucho menos el vivir en manadas (tengo ciertas manifestaciones misántropas que creo no me lo permitirían, ¡necesito de mi espacio propio!). Vero me contestó que la barrera sexual es la que más entorpece las pretensiones de una comunicación total, que si quiero evolucionar debería intentarlo sin miedo. Entonces llegaron los guardias del parque con sus macanas, espantando a les Cerdepunks, que desaparecieron al instante. Subí al árbol, algo melancólico de no haber podido despedirme de Vero. Me quedé pensando en sus ojos y no pude avanzar más en nuestro proyecto hasta que llegó Faisán, cansado y con la cena de esta noche: almendras, nueces y un par de maruchans. No me parece muy saludable, pero a falta de pan la sopa china es buena. Le conté lo ocurrido y se enojó porque les Cerdepunks nos habían ganado el parque con su intervención. De nada sirvió argumentarle que no se trataba de una competencia, la rabia cerró su garganta y no hablamos más. Yo me siento extraño en este silencio, pues la ira y la competencia sin duda son elementos del heteropatriarcado capitalista... algo de razón tienen estos sujetos queer ¿Vero, te volveré a ver?

16 de febrero
Estoy consternado, tuve un sueño húmedo con Faisán. No puedo escribir más por hoy, flaquean mis fuerzas.

lunes, 16 de febrero de 2015

Arte y Vida 3

13 de febrero
Hoy nos instalamos en el Juan XXIII. Llevamos pocas cosas, una mochila de campamento chica cada uno, sacos de dormir, varios libros, calzoncillos y algunas ollas, sartenes, tazas de metal, e incluso un par de copas para dárnoslas de elegantes en momentos de celebración. Para pasar piola hicimos dos viajes, de una mochila cada uno. Fui a la caseta de Faisán y la desmantelamos, todo cupo perfecto en una mochila, excepto sus textos y dibujos, que colocó en un maletín. Tampoco nos llevamos el puf, pero de seguro será la alegría de algún mendigo o vagabunda que se haga con él. Faisán se fue en su bicicleta desarmable llevando su maletín en la parrilla, mientras que yo me llevé la mochila en una micro (no tengo bicicleta). Faisán desaprobó al principio mi uso de la micro, por contaminante y alienado, pero no alegó mucho más después de que me ofrecí a llevar su mochila. Pienso en todas nuestras diferencias y en si vivir juntos será una buena idea... el tiempo lo dirá, la decisión está tomada.

Llegamos al parque, caminamos como distraídos un rato, y mientras no pasaba nadie por nuestro sector escogido subimos al árbol y dejamos asegurada -firme y oculta- la primera mochila. Entonces nos dirigimos a la pieza que yo arrendaba hasta hoy en la tarde, en Ñuñoa. Era un cuartucho nada más, al cual había llegado hace tres años desde Valparaíso, para estudiar un magíster de literatura en la Universidad de Chile. Los estudios me desmotivaron rápidamente: las palmaditas en la espalda y el mecanismo bisagra (agacharse frente al poder), así como el bajo nivel intelectual de alumnos y profesores me aburrieron casi nada más al llegar, por lo que descuidé mis obligaciones, alargando mi estadía más de lo esperado. Ya no tengo intenciones de terminar los estudios, a pesar de la beca que me "obliga" a hacerlo (sino debería pagar una multa monstruosa, pero escaparé de la sociedad y sus números, nunca me encontrarán). Por ello, sólo metí en la mochila mis libros y libretas, un tablero de ajedrez y mi notebook, dejando cuadernos y apuntes académicos tirados en la pieza. Caminamos con Faisán hacia el parque y subimos mi mochila, ya estamos casi listos. Ahora nos pondremos a ordenar, así que mañana volveré a este diario.


14 de febrero
No le conté a Faisán que, finalmente, no cerré mi blog. No estoy seguro de que lo entendería (ni yo lo entiendo realmente), supongo que me interesa dejar algún tipo de registro público por si algo sale mal. Precisamente, la primera noche fue un infierno, los loros no nos dejaron dormir. Al llegar notamos que tenían parte del árbol colonizado, así que en la mañana decidimos echarlos, aunque no logramos ponernos de acuerdo en la forma de hacerlo. Faisán apelaba a un método no-violento, pero yo, que habiendo vivido en la comuna conozco algo de la naturaleza de esas criaturas malévolas, era de la idea de matarlos. Finalmente, él espantó a un grupo con gritos y aleteo de libros, aprovechando el momento en que se alejaran para tomar sus nidos y depositarlos en un árbol vecino. Mi técnica fue más simple y rápida. Bajé del árbol para recoger un buen montón de piedras, volví a subir, saqué mi honda de la mochila y comencé a darles duro a los pajarracos. Rompí cabezas, lastimé cuellos y estómagos, quebré un par de alas y, buena cosa, boté todos los nidos que quedaban en nuestro árbol y también en los vecinos. Faisán se escandalizó un poco, pero le expliqué que un radio de protección era aconsejable en este caso. Tomé su silencio como señal de aprobación, aunque en realidad era complicación, pues mi amigo estaba que se cagaba. Como no pudimos decidirnos por un lugar para convertir en "baño", acordamos hacer detrás de cualquier arbusto y luego botar nuestras deposiciones en los basureros que el parque tiene destinados para ello (para los perros, sí, ¿pero quién podría notar la diferencia?).

La noche de hoy brindamos con un exquisito vino añejado que me robé de la pensión, y comenzamos a planear nuestra primera gran obra de arte en el parque.

sábado, 14 de febrero de 2015

Arte y Vida 2

9 de febrero
Me llamó Faisán. Quiere que nos reunamos para mostrarme que las cosas no son como las imagino ¿y cómo sabe él lo que yo imagino, habrá leído mi blog acaso? En fin, quedamos para mañana martes a la entrada del Bellas Artes.

10 de febrero
Nos juntamos con Faisán, estuvimos en el forestal, conocí su casa. Es una caseta de guardia abandonada en un borde del río. No niego que el lugar es acogedor, con los dibujos y versos pegados en todas las paredes, con el par de chales sobre un puf (supongo que eso hará de cama), pero no es lo que imagino para mi amigo. Veo, además, que ahora tiene notebook, así que no tendrá problemas en los cybercafés, me alegro. Dijo que probablemente el otro día me llevé una impresión equivocada, y puede que tenga razón, lo veo bien en este lugar, irradia una energía distinta y, lo más importante, sus textos son excelentes, lo que me genera un poco de envidia. Mi cabeza comienza a divisar algunas ideas.

12 de febrero

Volvimos a vernos con Faisán, esta vez en la plaza ñuñoa. Tenía que pasarme unos libros que me debía (había olvidado mencionar que mi amigo "mueve" libros, es un dealer de la cultura). Luego de la transacción lo invité a fumar un guarisnaque, y buscando un lugar piola recordé un parque por el que solía pasear en mi infancia. Así, pusimos marcha hacia el Juan XXIII (parque de cuatro cuadras bien lindo y cerrado en las noches, lo que no será de menor importancia para lo que viene...), conversando sobre tal autor, tal corriente y una que otra impresión sobre las últimas novelas leídas. Ya intoxicados con los humos de la amistad, compartimos textos y proyectos, reconociéndole en un impulso de honestidad que los suyos eran superiores. Creo que te ha venido bien la independencia, veo mucha inspiración y mucho potencial, creo que seguiré tus pasos y cerraré mi blog (con todo lo que ello implica), le dije. Seguimos paseando por el parque, conociéndolo, observando sus escondrijos, entonces le propuse a Faisán: ¿y si nos venimos a vivir acá? Mira ese árbol, arriba es tan frondoso que nadie se daría cuenta si instalamos una pequeña casa en él. Además, piensa en la seguridad, en el forestal no hay rejas y los pelados andan agresivos con la gente que vive de un modo alternativo. Le di este y otros argumentos, hasta que aceptó. Estoy lleno de ilusiones ahora, si todo sale bien pronto comenzará una nueva etapa de creación desaforada.

viernes, 6 de febrero de 2015

Arte y Vida 1

3 de enero 2015
Mi amigo Faisán cerró su blog. Dice que se aburrió de la virtualidad, quiere crear y difundirse de un modo más concreto, intentando ganar plata en el proceso. Tiene sentido.

17 de enero 2015
Han pasado dos semanas y lo extraño mucho, me reía tanto con sus disparates. Además, era uno de los tres pelagatos que leían mi propio blog, tan botado por estos días. Tal vez debería seguir sus pasos y abrirme a la posibilidad de transformar el arte en vida, cerrar mi blog y perseguir mis sueños.

6 de febrero 2015
Hoy vi a Faisán a lo lejos. Estaba en la esquina de Eliodoro Yáñez con Providencia, sentado mirando pasar los autos y escribiendo algunas cosas en una libreta. Me acerqué para saludarlo, pero apenas el semáforo dio roja se levantó y paró frente a los automóviles detenidos. Comenzó a gritar versos furiosos, pequeños relatos fantásticos que no estaban nada mal, pero que muy pocos pudimos oír a causa del tránsito, los bocinazos y el tráfago general de la ciudad en su hora punta. Poco antes de la luz verde, Faisán se quitó el roído sombrero de copa y pasó junto a las ventanas de los autos pidiendo una colaboración por su trabajo creativo y honesto. Los conductores lo ignoraron sin importarles el ofrecimiento que mi amigo hiciera de un cidí con sus últimas declamaciones. En el intermedio (que ocurría en cada luz verde para los autos) me acerqué a Faisán para saber cómo le iba. Me contó que estaba viviendo en el parque forestal, que estaba vetado de casi todos los cybercafés de la zona a causa de sus griteríos cuando grababa sus discos, pero que pese a todo se sentía pleno. Confundido, le deseé lo mejor, le compré un par de cidís y me fui, pensando en que quizás no cierre mi blog después de todo.