sábado, 31 de enero de 2015

2055: una odisea corporal (III parte)

Despiertas. Estás apoyada en un portón, magullada y adolorida tanto física como mentalmente. Tus ropajes están llenos de sangre seca, los recuerdos de la violencia se agolpan en tu mente, estás inimaginablemente cansada. La ira te inunda y juras venganza, mientras tanto caminas, exploras el lugar donde te dejaron esos cerdos. Sobre el portón dice: "San Joaquín. Comuna de los inviables". Al principio no entiendes, pero pronto tus dudas se disipan, ves a los tullidos caminando y/o arrastrándose por las infectas calles del vecindario, niños a los cuales faltan brazos o piernas corren hacia ti para pedirte dinero. Te libras de ellos y cojeando entras a un restorán, "El pollo zapallo". Allí está lleno de viejos paralíticos ebrios y drogados, no te prestan la más mínima atención hipnotizados por la pantalla plana de 80 pulgadas ubicada sobre el bar. Las noticias son escalofriantes: se demostró científicamente la inutilidad de los campos de re-educación. Los internos serán exterminados a las 0:00 hrs., es decir, esta misma noche. 

Piensas, tu familia o lo que queda de ella está allí, tienes que hacer algo. Te hierve la sangre, deseas destruir a los que mandan en esta ciudad de porquería. En medio de tu desesperación vuela una muleta y la pantalla estalla en peligrosos y cortantes pedazos. El loco que la lanzó no entiende nada, fuiste tú la que lanzó el fierro ortopédico, eres tú la que está levantando -a su manera- a todos los tullidos. Eres tú de nuevo, has recuperado tus poderes mentales, te eriges en líder de un grupo de renegados, de un ejército de discapacitados, como los llama el gobierno.



* * *

En la sede de gobierno están preocupados, nadie entiende cómo los inválidos han podido llegar tan lejos, ya se acercan a la moneda, están a sólo dos cuadras, los tanques no pueden con ellos, por cada muerto aparecen diez nuevos monstruos, son imparables. Y tú estás detrás de todo, tú les das la fuerza, tu rabia ilimitada les da la energía para llegar hasta la entrada, donde los espera el capitán que ya conoces.


-Vamos a entrar -dices, con calma, como si el destino del Estado-Nación no dependiera de ello.

-No lo creo -responde el capitán-. Ya nos has dado muchos problemas, es hora de acabar contigo.
-O contigo -dices desafiante, haciéndote a un lado para dejar pasar a tu ejército, que a muletazo y bastonazo limpio acaba rápidamente con el capitán que tanto daño te hiciera el día de hoy, el día de tu nacimiento. 

No habías pensado en ello, en todo lo que ha pasado tan rápido, en lo que has tenido que vivir, pues de haber nacido y sido criada en un ambiente menos hostil podrías haberte convertido en un dios o una diosa, en alguien lleno de bondad, un aporte positivo a la humanidad. No fue así, te lamentas, sin embargo las cosas cambiarán, lo quieran los demás o no. 
En ese momento el Capitán-General en su bunker subterráneo, inundado por el temor de tu llegada, da la orden definitiva. Se lanza una bomba nuclear que acabará con toda la vida en dos kilómetros a la redonda. La ves caer, viene hacia ustedes, gritas.


¡BUM!

Despiertas. No sabes cómo, en el último momento, tu mente volvió a viajar. Te rodea el metal anti-nuclear, estás en el bunker del Capitán-General, pero ¿dónde está él? Miras a un espejo y te das cuenta: ahora eres él.



[continuará]

lunes, 26 de enero de 2015

Revelación de Silver Surfer (Estela Plateada para los picantes [Surfista de Plata para los más picantes])

Hace años que trabajo para mi jefazo Galactus. La paga no es mala, para qué andamos con cosas, sin contar el beneficio personal que saco de negociar con las naciones de los planetas alimenticios de mi amo. Pero las cosas no son cómo las pintan las historietas infantiles que la mayoría de ustedes disfruta. Me explico:

Casi todo el personal en Tierra cree que Galactus, el devorador de mundos, destruye totalmente los planetas de los cuales usufructa, pero no es tan así, no señores. Sucede que diversos planetas albergan nutrientes distintos, y a veces el antojo es sólo de minerales, organismos vegetales o, incluso, vida consciente. En este último caso es cuando las cosas se ponen más interesantes, porque el amo no es una bestia sin corazón que devora mundos a lo loco, oh no, nada de eso. Don Galactus es un gentleman interplanetario y negocia con calma los pasos a seguir para conseguir una comida decente en este absurdo cósmico. Ahí es cuando entro yo, su representante legal y maestro de los pactos alimenticios: si el míster necesita su buena cuota de vida consciente para nutrir su cuerpo energético -digamos, uno o dos continentes atiborrados de personas- yo me reúno con los líderes políticos del mundo en cuestión, para acordar los términos del negocio. En general otorgamos algunos adelantos tecnológicos a las aventajadas naciones a cambio de un continente subdesarrollado, que es uno de los platillos favoritos de mi amo. A veces, hay planetas muy desarrollados en los cuales no existe ni la pobreza ni el hambre, en esos casos la negociación es más compleja y debemos hacer competir a las naciones por nuestros adelantos, las cuales se enfrascan en guerras fratricidas que casi siempre tienen como consecuencia el fin de ese planeta a manos de una hecatombe nuclear, lo que está muy bien porque al jefe le encantan los platos asados o ahumados.

Cuando las necesidades nutricias de Galactus apelan a la vida vegetal o a lo mineral, también negociamos con los líderes, por ejemplo: toda la madera de su planeta a cambio de las ecuaciones necesarias para los viajes estelares. Así, míster G se alimenta de madera mientras cientos de naves surcan el sistema en busca de nuevas aventuras, qué inocentes. Luego mi jefe, con el humor que lo caracteriza, clava las ingenuas naves en su anticucho cósmico y disfruta de algunos aperitivos antes de nuestra siguiente parada.

En fin, creí menester aclarar estas cosas, puesto que se nos achaca ser unos salvajes depravados hambrientos de mundos pletóricos de vida. Quizás somos hambrientos, pero somos decentes.

Una selfie del jefazo (cada día más guapo)

lunes, 19 de enero de 2015

aforismo inútil (infringiendo copyright)

Escribir la tesis en verano es igual a un académico en calzoncillos.

(Un académico en calzoncillos no suena muy académico, pero está bueno eso, es como decía un amigo: hay que leer a Borges en el baño, cagando, para desacralizarlo. En fin, es en calzoncillos y no desnudo para evitar llenar de sudor las superficies que albergarán mi peludo trasero).

lunes, 12 de enero de 2015

2055: una odisea corporal (II parte)

Sales rápidamente de la habitación, caminas por un pasillo blanquecino mientras a tus espaldas aumentan los gritos y las correrías de quienes hallaron el cuerpo destrozado del médico que insultó a tu madre. Antes de salir del edificio ingresas a la base de datos desde un computador abandonado a causa del alboroto, encuentras allí la dirección de tu madre: José Arrieta #10.300. Costó pero encontraste el lugar, ubicado en la parte alta de la ciudad, sitio preferido por quienes ostentan estilos de vida alternativos. En la entrada una cinta de seguridad policial te pone en guardia, algo sucedió aquí, la puerta está desmarcada y astillada. Gritas y no aparece nadie, un par de vecinos se asoman tímidamente desde sus ventanas, no te dicen nada, se esconden tras las cortinas. Entras y te das cuenta que el lugar está destrozado. Un niño aparece bajo los escombros de lo que fuera un invernadero, te saluda alegremente:

-¡Hola tía! Estaba mirando nomás.
-¿Qué pasó aquí? -preguntas, llena de dudas y temiendo lo peor.
-¿Cómo, no cachó el operativo? -responde el niño, con un gesto de curiosidad y desconfianza en sus ojos.
-¿Qué operativo? No sé nada, sólo venía a ver el lugar del cual proviene... provenía mi madre. -Ahora sí que tus pensamientos son funestos, esto no puede ser nada bueno.
-Ah, vinieron los pacos po, apalearon a todo el mundo y se los llevaron detenidos, de ahí hicieron pebre el lugar, dijeron que era un antro de perversión.
-¿Y nadie hizo nada?
-Sipos, claro que hicimos, aplaudimos la limpieza que hicieron. Ahora el barrio se libró de esos jipis cochinos... eso dice mi mamá por lo menos.

Con profunda tristeza exploras el lugar, hasta que por descuido tropiezas con un madero y te tuerces el tobillo, quedando coja. El dolor físico es algo nuevo para ti, lo experimentas con asombro. Estas levantándote cuando llega la fuerza pública, cuyo superior te mira con odio y se aproxima amenazante a ti. Te levanta de un tirón, te empuja, nota tu cojera y te encierra en la camioneta. Has sido tomada por otro miembro de la comunidad y tus gritos no surten efecto alguno en el accionar primitivo de la policía.

-Se había escondido la perla, ahora va a ver lo que es bueno -se jacta el superior-. Está rica igual la jipona, ¿y si hacemos una paradita antes de llevarla a donde pertenece?

Los demás oficiales celebran la iniciativa de su superior, saben que les tocará una parte del "botín". El superior abre la puerta trasera de la camioneta e ingresa a la cárcel-móvil. Con rostro sereno te mira y procede a darte una bofetada que te tira al suelo.

-¿A dónde me llevan? -preguntas atragantada en tu propia sangre, el golpe te ha roto el labio inferior.
-Usted tranquila, mamita. La devolvemos a su comuna, llena de tullidos y horriblidades como usted. Pero antes nos va a hacer un favorcito...
-¿Qué favorcito? ¿Dónde está mi familia, dónde están los demás?
-¿Los jipis esos eran su familia? Fueron llevados a distintos campos de re-educación. Ya debería saber que la independencia ideológica está penada por la ley. Debemos acoplarnos a las formas de vida promovidas por el Capitán-General.
-¿Capitán-General?
-¡Sshhh! ¿Naciste ayer? En ese caso, le vamos a enseñar un par de cositas sobre el ser mujer -dice el capitán con gesto malicioso. Luego procede a desnudarte con violencia, palparte, aferrarte, penetrarte: violarte.

Nunca imaginaste dolor semejante. En vano tratas de despegar de tu cuerpo, tal cómo habías hecho al salir del tanque, tal vez poseer a algún oficial, apoderarte de su fuerza bruta y matarlos a todos. Por una razón desconocida ya no tienes la capacidad de hacerlo y debes aguantar en este cuerpo mujeril las horribles vejaciones a las que se te somete por algo de dos horas, luego de lo cual pierdes el conocimiento.

[continuará]

viernes, 9 de enero de 2015

2055: una odisea corporal (I Parte)

Despiertas. Estás dentro de una especie de tanque vital, nadando en caldos primarios que irrigan vida a tu organismo. No recuerdas cómo llegaste aquí, aunque en realidad te das cuenta que no importa. El espacio es reducido, pero lo exploras lentamente. Al girar te das cuenta que un cable une tu estómago con el tanque. Lo tomas en tus manos y comienzas a visualizar lo que está fuera de tu territorio: el mundo exterior. Al principio es difícil, hay mucha luz y esta te daña los ojos, poco acostumbrados a la luminosidad artificial del lugar en que te encuentras. Lentamente las formas se van definiendo, el firmamento es blanco, hay otros seres a tu alrededor, acostados, quejándose, durmiendo, observando una pantalla estruendosa y resplandeciente. Sin soltar el cable piensas en irte de allí y creas un efecto en el contenedor, que comienza a moverse. Descubres piernas, brazos, te levantas de la cama, te afirmas de los objetos que encuentras en tu camino y avanzas, cruzas un umbral, luego otro y ya estás fuera del edificio. Hace un día claro de cielo grisáceo como el piso que tus nuevos pies van aplanando ¿pero son tus pies? Sigues dentro del tanque y lo habías olvidado, al parecer te hiciste con el control del mismo. En la calle te inunda una extraña diversidad de colores, presente en las vestimentas y construcciones, así como en pantallas centelleantes. Como si eso no fuera suficiente para aturdirte, los chirriantes sonidos de la calle te desorientan al punto de atravesar descuidadamente una avenida y ser arrollado, sueltas el cable y vuelves a la seguridad del tanque, que se bambolea peligrosamente y te hace girar, golpeándote varias partes del cuerpo con su contorno, para finalmente perder el conocimiento.

Despiertas. Estás dentro de una especie de tanque vital, nadando en sintéticos caldos primarios que irrigan vida a tu organismo. Algo atontado dejas pasar los minutos mientras figuras borrosas se mueven de un lugar a otro en el exterior. De pronto recuerdas, buscas el cable y no lo encuentras, estás encerrado sin más remedio, comienzas a gritar. Las figuras se acercan a ti y reconoces las siluetas de seres como los que conociste en tu vida anterior. Sus voces son claras, aunque no las entiendes:


-¡Cómo llora, doctor! Pobre chiquillo. Ni siquiera estar listo para nacer y ya encontrarse solo en el mundo.

-Tampoco le esperaba un futuro muy prometedor, le recuerdo que la madre era drogadicta.
-Tengo entendido que vivía en una comunidad ecológica...
-Sólo formaba parte de un grupo de vagos, hijos de familias ricas con ínfulas de diversidad y ambientalismo. Una tropa de maniacos sexuales y toxicómanos, entregados a orgías diarias bajo los efectos del opio y psilocibes.
-Aún así, pobre guagua...
-Su loca madre tiene la culpa, intentó escapar y pagó el precio. Por la guagua no te preocupes, el Estado se encargará de su educación. Será un individuo útil para el desarrollo de nuestra sociedad.

Mientras las voces suben y bajan su frecuencia no dejas de gritar y lloriquear, te afirmas del vítreo contenedor que te alberga y éste explota en el acto, dirigiendo todas sus partes quebradas al pecho del hombre. La mujer que lo acompañaba, que ahora ves con claridad, grita desesperada, se acerca para tocarte, preocupada de tu bienestar, pero al palpar tu piel tu cuerpo se desvanece y te confundes, pues ahora estás mirando la camilla y buscando con tus manos algo que no está allí. Nuevamente controlas un cuerpo, y parte de la mente de su antigua dueña ha quedado contigo: ahora el lenguaje es tuyo. Logras comprender la conversación que hubo sobre ti y ello te permite decidir tu próxima acción: irás a la comunidad de la cual tu madre provenía.


[continuará]

miércoles, 19 de noviembre de 2014

orígenes poco glamorosos

El otro día fui a la llamada "Carpa de la Ciencia" a ver el video de mi amigo G en una competencia audiovisual. Dieron hartas volás buenas, aunque el de G era el mejor, de hecho ganó. La cuestión es que cuando terminó el asunto nos quedamos fuera de la sala de proyección, conversando, echando la talla, y decidiendo qué hacer a la tarde-noche. Ahí yo dije que no podía vacilar con G y sus amigos porque estaba comprometido a asistir a una muestra de música y danza árabe que organizaban estos cabros de la semana árabe por Palestina, ya que la Dani bailaría. Al decir que iba a eso T, un amigo de G, me dice "¿ah, y tú erís?", mirándome con una mezcla de burla e interés. "No, o sea, tengo ascendencia por mi bisabuelo pero no cacho nada, me quedó la pura pinta", le contesté. Luego de eso risas, hasta ahí todo bien, pero el cabro me pregunta "¿Y era de Palestina?" a lo que yo le respondo "No, de Siria". "Ah", me contesta, con una disminución notable en el interés. "De hecho ni siquiera era musulmán, sino cristiano", le dije, para ver qué pasaba. Me miró y ya ni contestó, cambiando el semblante que fuera de interés por uno de indiferencia e incluso de rechazo.

"Qué fome", pensé mientras pedaleaba hacia mi casa. A la gente le gusta la caricatura combativa y consciente, la otredad exótica y misteriosa, erótica incluso, pero cuando hay puntos de encuentro, cuando hay terrenos conocidos se pierde la fascinación. No es que diga que este cabro debiera interesarse por el cristianismo sirio, de hecho ni a mí me interesa, pero no por provenir de un lugar menos mediático (y en realidad es mediático, pero no da para el discursillo revolucionario facilista que puede darse entre los simpatizantes con la causa palestina) se debiese valorar menos. No sé, en realidad tampoco es que deba valorarlo siquiera, pero me aburre la comodidad desde la cual habla y se posiciona la gente. Ubicados privilegiadamente en los palcos del bien, muchas personas se han erigido como opinólogos de la geopolítica internacional sin un estudio serio de todo el asunto. Y ojo, que no digo que todos debiésemos ser hablantes-conscientes-coherentes-informados, sino lo contrario, que cuando hay ignorancia (la cual es válida, pues es el caldo primigenio desde el cual puede surgir el conocimiento) es mejor prestarse al silencio y la escucha. Y chao con los discursos cagones y antiintelectuales.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Day Tripper

14:15: Hace media hora me tomé el último trip que quedaba en el refri. Ya siento mis manos algo tiritonas y cierto malestar en la guata que creo no me permitirá almorzar. De hecho, el olor del almuerzo de la Dani me asquea un poco. Ahora, mientras ella come veremos los expedientes X.

14:35: Estoy re loco ya, caminando por Aníbal Pinto con destino al jardín botánico, en la isla Teja. Compraré algo de fruta en la gran feria.

14:45: Paré un rato en el torreón de Yerbas Buenas. Se me ha hecho muy largo el camino. Me he incomodado un poco conmigo y con la gente, quiero llegar y estar solo.

15:00: Estoy en el puente Pedro de Valdivia, cansado creo, pero de mi mente. Vivir solo esta experiencia sin alguien con quien conversar solo exacerbó mi naturaleza mental, de la cual me debería relajar. Por lo mismo, intento ver fríamente esta experiencia, despojándome de las ideas jipis al respecto.

15:20: Estoy sentado en una banca del jardín botánico. Olvidaba que esta experiencia puede ser oxigenante pero también atrapante. La sensibilidad es cuática, me siento vulnerable, quisiera estar solo, alejado del nido pero no tanto, le temo a la soledad... Acá ya me puse mental de nuevo, intentaré describir lo físico entonces: La humedad es intensa, veo muchos mandalas, al principio me asusté un poco, porque el piso comenzó a moverse y ciertas partes de él a flotar, pero es increíble. Creo que iré al borde del río.

15:30: Estoy excitado, muy sensible a todos los estímulos a mi alrededor. Mientras escribo las letras se mueven, incluso soy capaz de ver cómo la tinta que sale del lápiz es absorbida en el papel. La humedad, eso sí, me tiene loco.

15:45: Hay que estar en movimiento para no atraparse, y quizás fue un error venir tan cargado, con bolso botellas de agua y frutas, no he bebido ni comido nada, no me dan ganas. Estoy sentado en una calle y es donde me siento más apacible... hasta que aparecieron los autos. Si hasta puedo ver en detalle lo que emana de sus tubos de escape... Pero otra vez me estoy poniendo filosófico (aunque aquí no se note tanto, mi cabeza parece una locomotora de los rollo que me paso), es la sensibilidad que me domina pero mi mente trata de darle sentido.

16:00: Decidí volver a mi casa, necesito su paz. Vuelvo así a la soledad... aunque me cuesta lidiar con ella. Estuve mirando a quién llamar para que me acompañe y proteja de esta locura. ¿No soy también así cotidianamente, en ciertos aspectos? ¿No huyo diariamente de mí mismo acaso?

16:15: Llamé a Ricardo, viene al rato.

16:20: Ya estoy en mi casa y no está funcionando esto de escribir, pasé a la grabadora mejor.

16:30: Duró poco la batería, diez minutos y se descargó. Prendí el computador para cargar la grabadora, pensé que tal vez podría usarla mientras se cargaba pero no fue así. Me senté en la mesa a escribir, fui a subir el volumen del equipo, suena el lago de los cisnes.

16:35: Me fui a recostar a la pieza chica porque es más cómoda y silenciosa. Me puse los lentes, me los saqué. Estuvo bueno tener la grabadora ese rato, creo que diez minutos, a lo más. Ahora escribo en voz alta porque eso me ayuda a estar tranquilo y no atraparme tanto, que a fin de cuentas es el asunto con el ácido. 

16:40: Es raro, pensé que me estaba relajando pero paso de un estado a otro sin previo aviso. Voy a poner otro disco, el que acaba de sonar duró poco porque lo puse desde el lado dos. Ahora comenzó a sonar el primer disco de Almendra. Me doy cuenta de que estoy muy tenso. Me duele el hombro izquierdo y el cuello, tengo toda esa zona contracturada. Tengo miedo de que cuando llegue Ricardo piense que me volví loco, yo mismo tengo miedo de ello en estos momentos. Ha sido un trip intenso, de eso no cabe duda ahora.

Creo que entiendo mejor este tema ahora.

16:50: Intenté conversar con la gata de abajo. Guata al sol, le dije. Me miró y siguió en lo suyo, relajada. Qué envidia en realidad. Me acordé de algo que sentí cuando venía en la micro. Intentaba relajarme, calmarme, y justo sonó "easy" en la radio, entró algo de viento por la puerta abierta y pensé: necesito de esta magia, de estas sincronías, ¿por qué las niego?... es como lo que decía la carta del tarot que la otra noche me leyó ese hombre, la fortuna. Se supone que me la negaba a mi mismo, porque iba en contra de mis convicciones o algo así. Ahora estoy de guata en la cama de la pieza chica y son casi las cinco.

17:01: De pronto sentí gases en mi interior y después de ellos una nueva oleada de "volada" que se manifestó visualmente, Con el disco de Almendra me he sentido mucho mejor, todavía hiper volado pero tranquilo, sin miedo. Eso es lo rico, ya se fue el miedo, y aunque Ricardo se demore ya no importa.

17:18: Y pensar que los jipis hacían esto solos, día y noche, sin bitácoras. Con razón tantos se volvieron locos. Yo me sentí bien loco en un momento, pero ya me calmé. Se está terminando el disco, veremos qué ocurre con el siguiente.

17:25: Estoy relajadísimo comiendo mandarinas mientras suena Vengo de Ana Tijoux.

17:40: Mucho placer, he seguido en lo mismo, mandarinas, Ana Tijoux, sol (que salió firme de su timidez). Lo único que todavía me enloquece es escuchar el citófono-teléfono, me imagino el sonido todo el tiempo. Puede que ande muy pendiente pero no sé de qué. No sé. Ahora mismo me siento muy bien solo, a diferencia de un rato atrás.

18:00: Ricardo llegó hace 15 minutos. Lo recibí en calzoncillos, polera y calcetines. Me vio y se cagó de la risa cuando le dije "no estoy loco". 

18:20: Le propuse a Ricardo ir al puente Cruces, que fue mi objetivo del día desde el principio.

19:45: Estuvimos un buen rato disfrutando de la vista en el puente. Luego Ricardo me invitó a comer al Haussmann de la teja, nos mandamos un chacarero y un shop cada uno, el bienestar es supremo. Solo queda la realidad, ya sin figurar...

lunes, 13 de octubre de 2014

desventuras con el pis

A veces cuando va al baño a orinar, le embarga una cierta sensación de irrealidad. Mientras el pichi fluye desde su cuerpo hasta el inodoro, con su característico glugluglú, piensa en que tal vez todo es una ilusión, y quizás es un hombre o una mujer postrado/a en una cama, en coma o algo así, con pañales, soñando que va al baño, interrumpiendo una vida que no es real, mientras su entrepierna se inunda a causa de la micción.

Así, una simple transacción de fluidos activó una latente crisis existencial en el o la usuaria del W.C., desmayándose en el acto, golpeándose la cabeza con la loza del inodoro y generando un daño neurológico irreversible que le postraría de por vida, condenando a la o el usufructuario del baño a una vida de pañales y sueños absurdos, como ese de una o un joven con una vida normal, que mientras va al baño piensa en las diversas posibilidades de la realidad y la ilusión.

sábado, 11 de octubre de 2014

la vida social del feivu

Eres chico y todo son pendejadas [videos graciosos, música punk rocker, joteo masivo]

Entras a la u y todo es carrete [fotos indecentes, más joteo masivo, politización inconsecuente]

Empiezas un trabajo y todo es trabajo [seriedad, chistes internos, plata plata plata]

Tienes un hijo y todo son guaguas [fotos desde el útero hasta los 99 años, apróximadamente]

Eres viejo(a) y todo tiempo pasado fue mejor [video antiguos de yutuv, mini crónicas del siglo XX, etcétera]

Te mueres y tu muro es una lápida virtual en la que presentar nuestros respetos

(Pero al final cada quien se mueve en su propio grupo, con sus códigos, con sus autoritarismos. Y la comunicación, con todas sus imperfecciones, que en paz descanse)

lunes, 6 de octubre de 2014

el flagelo de los memes: la guinda de la torta

Oh, cruel ironía. Un meme es capaz de expresar mejor que yo mi punto:


¿Será este el meme único? 

"Un meme para gobernarlos a todos, un meme para encontrarlos / Un meme para atraerlos a todos y en las tinieblas atarlos"

miércoles, 1 de octubre de 2014

Don Chuma investigador privado, capítulo 1 (proyecto de novela gráfica)

ESCENA 1 (PRÓLOGO)

Dentro de una fábrica de Pin Cola está la oficina de Pepe Cortisona, el capo de la droga en Pelotillehue. La bebida no es más que un lavado de dinero. El rostro de Pepe en las sombras exige explicaciones. Frente a su escritorio hay dos empleados.

-¿Quién es el culpable de esto?
-Condorito y Huevo Duro, señor. Usted ya sabe…
-¡Cállate! Me refiero a quién se echó a la guatona culiá
-Usted sabe jefe, fue un accidente. Yo no quise... -Dice el segundo.
-¡Pues este también es un accidente entonces!

Por detrás alguien dispara una pistola con silenciador a quien hablaba, que cae a los pies del pistolero. Nos enteramos es Cabellos de Ángel, y el dueño de la pistola es Comegatos. El compañero del difunto Cabellos, Garganta, sólo emite un Glup!

ESCENA 2

Don Chuma camina por bellavista y se para en una esquina a encender un cigarro. La cámara sube y arriba hay un cartel que dice “Don Chuma Investigador Privado”, créditos, música, etc.
Dobla una esquina y llega a la fachada de su domicilio, un edificio algo viejo en Dardignac, junto a  una peluquería de caballeros.

-Buen día Don Eladio –dice Chuma.
-Hola Chuma, ¿me trajiste el encargo?
-Toma –dice mientras le pasa una navaja que se abre amenazadoramente, pero resulta ser una peineta-. Las tonteras que te entretienen.
-En algo hay que entretenerse pues –dice Don Eladio.
-Nos vemos a la tarde, tengo una reunión.
-Los vimoslos –se despide Don Eladio.

Al llegar a la entrada del departamento, una mujer está esperándolo. Don Chuma se saca el sombrero y presenta galantemente. La mujer lo mira de abajo a arriba, está vestida de luto, con un pañuelo tapándole la boca, sólo pueden verse sus ojos achinados.

-¿Podemos pasar?
-Claro, claro, disculpe –dice Chuma mientras apura las llaves del bolsillo a la cerradura.
El living es grande, Chuma lo utiliza como oficina, tiene un escritorio y algunos cuadros en la pared, de curso de colegio, grupo de amigos y equipo de fútbol.
-Veo que aún conservas estos cachivaches –dice la mujer mirando el cuadro del grupo de amigos.
-¿Yayita? –Chuma se sorprende, no había reconocido sus ojos, algo se han agrietado en estos años-. ¡Vaya visita! ¿Te puedo ofrecer algo de tomar?
-Un té nomás, o mejor un café, pa’ tirrar pa’rriba.
-Supe lo de tu madre, lo siento mucho, te acompaño en el dolor.
-Sí, ahí quedamos con el viejo. Precisamente vine por algo relacionado con eso.
-Dime nomás.
-Ya debes saber que la investigación se cerró sin encontrar a los culpables, lo ficharon como un asalto a domicilio y muerte por enfrentamiento a los ladrones.
-Ahá…
-Yo sé quién fue… fue Condorito.

Cara de sorpresa de Chuma, fin de la escena.

ESCENA 3

Chuma se mete a un edificio caracol y baja. Llega a un local cuyos vidrios polarizados destacan el título en neón rojo: CALI2. Entra y una negra tetona con bikini le pregunta qué se va a servir.

-Toma 20 lucas, voy a pasar al privado a ver a la Kena.
-Ok.
El detective atraviesa una cortina roja con burdeo y entra a una de las cuatro puertas disponibles. Allí se encuentra cara a cara con Kena, que lo mira sorprendida.
-¡Chuma! Tantos años sin verte, viste que somos como el vino, tamos cada vez más wenos –dice picarona.
-Necesito información, Ungenio…
-No conozco al tal Ungenio, mi nombre es Kena, pero te ayudaré, dulce extraño –dice Kena con una sonrisa. Se acerca a Chuma, quedan frente a frente, separados por escasos 10 centímetros. Chuma suda nervioso, hay a la vez rabia y deseo en su mirar- ¿En qué lo ayudo entonces, Don Chuma?
-Busco a Condorito.
-¿Bien y tú? Tanto tiempo sin verse y ni siquiera eres capaz de preguntar cómo está una. Igual de roteque que siempre, típico chileno, machista cavernícola, the chilean way for trogloditas.
-Perdona Ungenio, es que pasó algo grave. Supiste que se echaron a doña Treme.
-¿Y dices que tal vez fue Condorito? Me extraña Chuma, tú eras su amigo y deberías saber mejor que nadie…
-¡No he dicho que haya sido él! Aunque Yayita así lo piensa.
-¡Esa perra!
-De nada sirve enojarse, todo es agua bajo el puente… Ahora dime ¿sabes dónde está Condorito?
-No tengo idea, lo último que supe de él era que andaba de dealer en la población Pelotillehue. Se vino a menos este weón.
-¿Y cómo andamos por casa?
-No te respondo ni una weá más –espetó Kena, enojada.
-Ya, perdona, si me voy de todas formas. ¿Me avisarás si te enteras de cualquier cosa?
-Te va a costar un beso, guapo.
-Si logro desenredar este caso, un beso no será nada.
-Te lo cobraré…

ESCENA 4


Noche en la ciudad, la cámara desciende hacia callejones por los cuales camina una mujer que lleva un abrigo largo y tacos muy altos. De pronto llega a su destino, un antro de mala muerte: Bar El Tufo. Allí busca una mesa en un rincón poco iluminado y se sienta a esperar, fumando. Alguien se acerca y se sienta frente a ella.

- Permiso, hola.
- Hola plumífero, ¿cómo cresta es que seguís vivo? –Dice Kena.
- Siempre he sabido cómo vivir –Responde Condorito, vestido con un polerón grande que esconde su rostro en las sombras.
- Siempre has sido un vividor, diría yo.
-Simpática, movámonos de aquí mejor-. Salen a caminar por la costanera junto al río. Luego se sientan en una banca frente a los botes iluminados y alguna que otra rata a sus pies.
- ¿Cómo está Coné? –Dice Condorito.
- Encerrado en casa de la bruja, no he podido acercarme, aunque le pasé tu carta, hice la movía con una auxiliar de la escuela.
-Perfecto…
-¿Quién se echó a la vieja, Condorito?
- ¿Crees que fui yo?
- No sé…
- Me hubiese gustado, la verdad, pero hay líneas que un yerno no puede cruzar… Me la hizo el Pepe.
-¿Me estai weviando?
-No, y tenís que ayudarme en la venganza.
-Ay no, no quiero.
-Tenís que ayudarme, me lo debes [la besa].

Incluir al final del primer capítulo:

ANEXO 1: FOTO DEL GRUPO DE AMIGOS
ANEXO 2: DOCUMENTO JUDICIAL DIVORCIO CONDORITO Y YAYITA, PS CON ORDEN DE OTORGAR TUICIÓN DE CONÉ Y YUYITO.
ANEXO 3: CARTA DE CONDORITO A CONÉ.

[Continuará...]

martes, 30 de septiembre de 2014

El ocaso de un (no tan) grande

Hace algunos años, digamos, por ahí por el año 2002, daban un programa horrendo en el UCV: el show del Gigi. Lo pillamos de casualité mientras hacíamos zapping con mi familia (mi hermana, mis padres y yo, todos acostados viendo tele en la cama de estos), y lo encontramos tan absurdo, tan ordinario y chabacano, que se convirtió inmediatamente en uno de nuestros programas favoritos.




El video de arriba no es de la misma época, acá ya era un programa más sólido se supone, el 2008 (aunque también supongo que era la misma mierda). Pero volviendo a la época clásica del Gigi, contagié al Matías, mi gran amigo de esos años, con el fanatismo hacia esta bizarrez, y muchas veces lo disfrutamos y comentamos en su casa, para consternación de su madre, que no siempre entendía nuestro humor insensato. Recuerdo incluso un capítulo en que el Gigi le ofrece a su asistente, Rosita, una ecuatoriana de color, la oportunidad de enviar saludos a sus coterráneos mediante estas palabras: "Mándele un saludo a esos negros amigos suyos". Fue tanto nuestro gozo por la idiotez del Gigi que el Matías nombró a su gata Rosita, en honor al programa. La cosa es que el Gigi se convirtió en un referente en nuestras vidas, un cuico idiota admirable, supuestamente yunta del negro Piñera (pa' que cachen la ondita). Sin embargo, al irme de Santiago nunca más vi el programa, por olvido, por seriedad, no sé, pero lo dejé de lado. 

A fines del año 2005 estuve trabajando un rato corto en un Casa&Ideas de Viña del Mar, como empaquetador por la temporada navideña. En medio de ese infierno consumista apareció una vieja flaca, típica cuica teñida rusia, que compró un puf y lo quería para regalo. El manso cacho, pero yo ya me había entrenado envolviendo 3 pufs para viejas culiás, así que no fue problema, aunque igual harta pega, un proceso delicado, al menos. Envolví la porquería y se lo pasé a la mina, pero me pidió llevárselo al auto. Miré a mi jefa que me hizo el gesto técnico que significaba "anda nomás weón", si al fin y al cabo esta gente era parte de sus mejores clientes. Me fui cargando el puf envuelto en papel de regalo hasta el auto de la loquita, que estaba estacionado como a 3 cuadras, rumiando mi pobre destino, pues de seguro ni siquiera obtendría propina (típico fenómeno en estas clientes). Al llegar al auto donde la estaba esperando el marido, me llevé tremenda sorpresa al darme cuenta que era el Gigi. Alto, chascón, ordinario, no me dijo ni hola, sino que me quitó el paquete de las manos, lo metió en la maleta del auto y se fueron sin darme ni las gracias. A pesar del desprecio, a pesar de que no me dieran propina, me devolví a la tienda con una sonrisa de oreja a oreja: había conocido al Gigi. Era el hueón que siempre pensé, cuico, arrogante, pero lo conocí en vivo y en directo, tendría una buena historia para contarle a mis padres, a mi hermana y al Matías.

Nuncas más supe del Gigi, aunque obviamente siguió existiendo (el video de arriba demuestra que su programa continuó unos años más, para deleite de... ¿alguien?). El domingo en la noche hablé por teléfono con mi papá y me preguntó: "¿Viste al Gigi en Top Chef?" ¿QUEEÉ? le dije, no tenía idea de que había vuelto a salir en la tele. "Mira la página de TVN, te va a encantar", dijo mi padre, conociéndome. Y efectivamente:

Haga click en el chascón para ver porqué gocé nuevamente
Así es amigas y amigos, el Gigi sigue siendo el mismo rasca de siempre, hizo show en televisión nacional, picado por su eliminación del programa de cocina Top Chef. Luego de ver la corta escena en que manifiesta su desprecio a los jueces, recordé todo el gozo que el Gigi me dio en mi juventud y pensé: este es el ocaso de un grande. O más bien de un alto, porque grande, lo que se dice grande, nunca fue ni será. Comprobado (y más de una vez, se sabe).

lunes, 22 de septiembre de 2014

el flagelo del meme (postdata)

A raíz de vuestros comentarios, queridos y escuálidos lectores/as, vamos con una pequeña "coda" al estudio publicado recientemente.

Sí, el meme tuvo un potencial minimalista, incluso poético, pero se abortó a sí mismo en breve, como bien indica el amigo nómade. Acá un ejemplo del principio del fin (aunque destaco el carácter autorreflexivo del meme):

No deja de tener gracia que eso lo diga Neil deGrasse Tyson, uno de los científicos más reputados hoy en día en la tele. Y sí, la mayoría de estos memes son de fotos virales modificadas para representar una actitud o situación, diferenciándose de los memes prístinos, como estos (aunque hay un par de colados como Jackie Chan y el mismo negro de arriba): 



Estas caras también representan una actitud, pero fueron creados con ese fin particular, viralizándose rápidamente y siendo apropiados por los usuarios. En realidad, ese es uno de los aspectos más interesantes de los memes, su capacidad de adecuación a contextos particulares, su rápida difusión y su condición anónima. Precisamente, cuando el meme ridiculiza a políticos o personajes destacados del mundo del espectáculo hay una suerte de respuesta social a dichos o situaciones, pero como bien dice el amigo Igor, es sólo un ejercicio de desahogo sin incidencia en las prácticas cotidianas, mucho menos en las políticas.
Yo insisto en que el meme es nocivo, o sea, cabrxs que se la pasan metidos creando estas tonteras (muy divertidas gran parte de las veces, lo reconozco) y aquellos que las comparten no hacen mucho por la real-realidad. Y claro, también es cierto que en el mundo actual el discurso es clave, pero esta proliferación icónica parece perderse en las marismas de las redes sociales, hundiéndose en la página de inicio y quedando como lo que siempre fue: un grito al viento, un par de kilobytes sin resonancia en las carreteras virtuales del saber.

Según una amiga, aunque los memes sean charchas, al menos permiten conocer otras cosas, como Frida Kahlo o qué sé yo. No estoy de acuerdo, me parece un pobre consuelo. El ícono, la caricatura y el mensaje entregado por los memes viene y se va, dejando un par de risitas (con suerte una carcajada), pero poca o ninguna crítica al estado real del mundo. O quizás sí, hay una crítica, pero estandarizada, aprobada por la mayoría, y que permite al usuario parecer, aparentar conciencia y actitud, pero no ser más que otro pulsador de grasosos teclados perdido en el tráfago cotidiano de las redes sociales, donde nunca pasará nada verdaderamente relevante.

jueves, 11 de septiembre de 2014

otra investigación de 10 minutos: el flagelo de los memes

Yo creo que si te gusta Cortázar, por ejemplo, vas y lo lees, pero no te las das de sabihondo/a compartiendo un meme de él. ¿Cuál es la idea? ¿que todo el mundo sepa que eres fan de algo que en realidad no conoces? Los famosos memes, además de mutilar grandes obras, promueven una lectura superflua de las mismas y sus autores. Y ni hablar de filosofías o ideologías, que circulan por doquier, alivianándose cada vez más y ahorrando horas de lectura de todos los usuarios de las redes sociales. Pero nadie va a convencer a nadie con un meme, ¿o sí? En todo caso, hay memes para todos los gustos, veamos algunos de ellos.

1. El meme llomántico:
Me hace daño estético subir una foto así a mi blog, pero todo sea por la ciencia.
Generalmente con un paisaje digital de fondo, promueve el amor, la hermandad, el entendimiento y la amistad de la forma más cursi imaginable. Es el heredero directo de esa especie de "papiros" que antes se veían tanto en las ferias artesanales, aquellos que traían "bellas poesías" en su interior.

No encontré foto de alguno, pero eran algo así (el análisis del discurso en este caso va por cuenta propia).

2. El meme de autor:

Este es el meme que cita indiscriminadamente a diverso tipo de autores, tanto de literatura como de teoría, filosofía, guiones de televisión, entrevistas, canciones y más. En general la gente los lee y cree saber de qué se trata, es decir, supone que entiende mejor a los autores y su postura política, la que obviamente comparten (sino, ¿para que lo comparten?). Lamentablemente están equivocados, puesto que muchas veces las frases citadas están totalmente fuera de contexto.


En este ejemplo se presenta la frase de Lennon como si perteneciera a su filosofía, cuando en realidad es un fragmento de la canción "Beautiful Boy" del disco Double Fantasy de 1980 (bueno, puede ser parte de su filosofía, pero ¿por qué no compartir la canción mejor?). Revolucionarios críticos del sistema y también reaccionarios amantes del capitalismo salvaje utilizan este tipo de memes para justificar sus ideologías, muchas veces como base de las mismas. Curiosamente el meme de autor también tiene un parentesco con un artículo popular de las ferias artesanales: el cuadrito de cobre.

Igual son tiernas las casas donde hay de estos, junto a las fotos de cuarto medio y el diploma de kinder.
3. El meme humorístico:

Quizás el más amable de la familia, puesto que no pretende ser más que lo que es: una tontera. Se agradece la sinceridad, aunque finalmente también se ha convertido en un elemento de estupidización social. Todos hemos oído de cabrxs chicxs, e incluso a gente de nuestra edad, expresiones tales como "like a sir", "challenge accepted" o "(concepto), (concepto) everywhere". La mayoría de estos memes tienen un personaje que puede ser adaptado a diversos contextos o situaciones.

Sin embargo, es algo digno de celebrarse cada mes con un meme de Gardel.

En conclusión, los memes le hacen daño a la mentalidad humana, porque, en primer lugar, invitan a una reflexión mínima en torno a temas realmente importantes (política, hechos históricos, sucesos contemporáneos, filosofía e ideología) y en segundo lugar porque, así como los garabatos, han aportado a la economización verbal (y por ende cerebral) de nuestro hablar cotidiano, menguando la capacidad crítica y reflexiva del usuario. O quizás no es para tanto, pero son apestosos, yo los suprimiría.

martes, 9 de septiembre de 2014

atracción al vacío

No hay forma de evitarlas, se ha vuelto una práctica cotidiana deshacerse de ellas. Con regularidad llegan estas visitantes a apoderarse de él, que siempre se vio tan solo, que se consideró vacío. Pero ahora ellas, insistentes, vienen con la pretensión de instalarse en su centro. Alrededor de su ser ha crecido un frondoso bosque que favorece las inmiscusiones y la instalación de las forasteras permanentes. Una invasión diaria en un espacio inerme del cuerpo, un lugar receptivo por excelencia - ¿Tendrán algo de responsabilidad mis vestimentas, mis ropajes? 

No hay caso, las pelusas en mi ombligo se han vuelto cosa de todos los días. Y aprendí a quererlas, las tomo delicadamente con mis dedos, soplo y las invito a volar. Mientras flotan por la habitación reflexiono en torno a mi centro, percibiendo que no es tal. Nos asemejamos, las cosas, los cuerpos y las filosofías llegan, me atraviesan y luego siguen su camino. Me iré como llegué, vacío, pero mientras tanto conservaré este precario equilibrio entre asentarse y sostenerse en el aire, como ellas.