domingo, 17 de abril de 2011

balas

En medio del recorrido de la micro dirigiéndose a mi morada, la cabeza hizo bang! y conectó tres canciones referidas al mismo tema, pero con 40 años de distancia. Maravillas del shuffle en mi reproductor y de la conectividad neuronal, más tardé recordé otra más, y acá van las tres.

La primera, interpretada por Víctor Jara a principios de los 70, basada en la canción popular venezolana del mismo nombre, critica el uso de las armas por parte de las clases dominantes, así como la complicidad de la iglesia en la represión y sometimiento de los pobres. Cabe destacar como no se desdeña el uso de la bala a favor de la causa revolucionaria:

Por otro lado, como parte del cuarto disco de Calle 13 lanzado el año pasado, viene este tema que prefiere usar las palabras en lugar de las armas, creativamente, se entiende, improvisando y resignificando el lenguaje como buenos representantes de la cultura urbana:

Finalmente, Bala perdida de Mano Negra, que si bien huele y suena a europeos marihuaneros maravillados por el continente americano, contiene su dosis de violencia que la equipara a las dos anteriores en la crítica, de forma más simple, sí, pero con una innegable carga explosiva:

Qué dice usted: ¿violencia o diálogo? ¿sirve uno? ¿sirve el otro?

lunes, 21 de marzo de 2011

Kutral. Instala/zión fotopoética en babilón warria


Desde las entrañas de la hibridez mapuche-urbanística llega "Kutral", el fuego vinculante que convoca e invoca, restableciendo un natural equilibrio y "llenando espacios vacíos de Ser" (y hartos no-lugares que hay en la city, ya lo diría Augé). Lo interesante es que no se trata de un grito en medio del cruel tráfago urbano, sino un respiro, aprendiendo a aguzar los sentidos y, ante todo, recordar:

Abrirte hacia dentro y viceversa
en todo sentido de la palabra y la no palabra
delinear los abismos

¿Qué soñaste anoche? -Preguntan los abuelos

Crítica y resistencia, hacen de Kutral un viaje tanto por la adaptación al nuevo medio, como una resignificación de la experiencia urbana y sus símbolos, tan naturalizados por el winka y su puto reloj. Por eso Manquepillanpaillanalan nos invita a un viaje de respiracción, reconociéndonos y desconociendo lo normalizado por el cansado ojo de la rutina citadina, encontrando la identidad warriache, así como hizo él en su exilio santiaguino (es originario de Osorno, según sé).

Y lo mejor, es que puede descargarlo por ACÁ!

domingo, 6 de marzo de 2011

cuestionga

pelacable ando
despertando
después de tanto fiasco
y encerramiento e' frasco
harto pajero el lapso
pero ahora navegando
esperando
o más bien improvisando
lentamente disfrutando
a nuevos mares adentrando
la existencia arriesgando
avispando
mientras olas van mojando
un pellejo que de pronto
se remece de lo tonto
que ha sido hasta hace poco
pues si fuera de otro modo
sería e' bobo, un robo
a la alegría del loco
que de repente
insconsecuente
olvidase de estar vivo
caminante distraído
que posterga sus latidos
a causa e' tanto ruido
sobrandole los motivos
porque el río está movío
entenderlo es desafío
pelúo, dirigío
aunque igual entretenido
generando entretejidos
de neuronas que han perdío
de tantos gritos, giros,
el sentío
colectivo conectivo
individual proactivo
barajando los aullidos
de la selva en la que vivo
me acuerdo que respiro
cuando acaba lo dormido
espabilo, atino:
la respuesta es el cariño

martes, 15 de febrero de 2011

poe en la música



sábado, 5 de febrero de 2011

ENTREdientes

En los comerciales de la tele y las fotografías alusivas al tema, siempre destaca de los dientes el poder de la sonrisa o su blancura, pues ellos han sido purificados del duro peso de la vida cotidiana: cigarrillos, dulces y oxigeno smogeado. Así, se ha recalcado la blancura y el aliento fresco cuales caretas de lo social, visibilizando a las personas y estableciendo ciertas pautas de excelencia en el teatro vital, las primeras impresiones etcétera, mi buen(a) contertulio(a) fragante a bigtime, pero déjeme que le diga: grandes tiempos de amargura, engaño y silencios ha traído el reino de los antifaces bucales.

No se deje embaucar, señora, caballero, chicoca, brocacochi: la clave es el ENTRE.

Cualesquiera puede blanquear sus dientes, ello no dice nada más allá de lo evidente, pero en esos recónditos espacios de difícil acceso, está la esencia. Allí pueden alzarse en armas los más fieros reinos de gérmenes que haya visto lengua alguna, pues tras aquellos bastidores fulgurantes de blancura las bacterias pueden golpear y tomarse el poder, amparadas en las secretas grietas del gran cañón ENTREdientes.

El entre, siempre el entre, he ahí la clave relacional de la existencia dental, una cuestión de supervivencia e interacción, cosa no muy distinta en lo social. Las personas se reúnen en comunidades no necesariamente físicas que vendrían a ser sus encías, y ahí se desenvuelve el tragicómico drama social. Omisiones, atropellos y oscuros intereses conducen al dolor, un dolor que puede proliferar si somos negligentes y obviamos la existencia del entre, concentrándose sólo en lo externo, lo superfluo y manifiesto: hay más que eso, mis dientes me lo dijeron cuando de caries los rellené.

Por eso, busque y purifique los ENTRE con sensatez, ello dará claridad mental y dental a su vida.

viernes, 4 de febrero de 2011

fauna cuasi autóctona de valparaíso

"/.../el punk le da sentido a mi vida ratadepuerto y la chatarra de las calles que fétidamente me circundan es una bendición del desperdicio. Nadie escapa de la realidad, por el contrario, me fundo en el cemento convirtiéndome en inverso reflejo del tráfago urbano de la cosmopólita y farándulera forma de vida actual. Esa árida y dinámica violencia del instante y del oro provoca en mí los más negros y luminosos deseos de desenfreno y extásis; vertiginosa carrera en busca del placer efímero, ¿qué placer no lo es?. Lo reconozco, la mugre otorga jerarquía, pero la botella un ebrio coro de ángeles caídos y oscuramente igualitarios de ceniza en una pútrida chimenea de CONGLOM-O. Encadenado a la contrariedad del macheteo, pasan los días..."

domingo, 28 de noviembre de 2010

preludio (dibujado) a un día ácido (el texto es de la noche ácida)

Nunca pensé que este dibujo sería tan premonitorio
del pinchudo y expansivo sentir que sería mi envoltorio
aquella tarde en que vería hasta microbios
y fractales en las nubes como teniendo microscopio
¿o telescopio?
lo macro y lo micro nuevamente en entredicho

Y espero usté sepa disculparme tanta dispersión
no puedo dormir pero mi mente como avión
despegándose del suelo pa' decir algo, ¿pero qué?
¡qué tanto!
Á-cido un largo día y me tranco
pero aquí voy y lo intento, me lanzo
en un decir intenso que es vivir o al menos eso pretendo
ja, claro, eso pienso
lo complicado es cachar el momento de decir versando
arrojado a la existencia y alojado en ausencias
¿el sentido es la presencia o la esencia?
da igual todo es carencia
yo voy hacia la luz, pero ella no me pesca

lunes, 22 de noviembre de 2010

the horror!

Yendo al súper de la otra cuadra, cuando menos se espera: la tristeza. Cómo no deprimirse viendo languidecer lentamente a la cajera, observar su silencio y su mano derecha con una marca de aguja y un ínfimo resto de gasa porfiada, teniendo que trabajar igual, pese a quizás haber salido recién del hospital, de la casa, de donde sea pero con claros signos de cansancio y dopamiento (y tal vez algo de suero sigue recorriendo su cuerpo). Nuestra forma de vida es de una crueldad aberrante que en todo caso no me sorprende, pues esas cosas se ven de cuando en vez, más de lo que quisiera. La mayoría de las veces las invisibilizo, cómo podría vivir con todo ese horror. Y no sé, hay que comer, hay que sobrevivir en la ciudad salvaje, y a quién podría interesarle la politiquería perfumada en tiempos de guerra, si hay que alimentar a nuestras crías, si hay que persistir en la vida aunque nos desvencije...

domingo, 21 de noviembre de 2010

viejo místico

Este mono ya había sido subido a un blog de dibujos, pero como nadie lo pescó le daré una nueva oportunidad de perecer en el olvido digital. Al igual que el cavilante Oliveira, pasó de retorcer su mente compulsivamente a desligarse de la tierra, aunque no se sabe cómo terminó. Hay que estar bien cargado para hacer operaciones dialécticas del simple hecho de tomar sopa, es como cuando la gente compite u odia por el simple hecho de no quererse a sí misma (creo, al menos cuando yo compito u odio es por eso, por no dibujar, por no callar, por no decir, por no ser).

Mejor un caminar sencillo, observador y silencioso, aunque no está mal gritar cuando nos entregamos a juegos en que el decir es importante. Respetar la palabra y su poder, callar y decir cuando venga de adentro, no por mascarear, no por construir falsos andamiajes en que sostener débiles personalidades. Según Lao Tsé en la debilidad está la fuerza, lo que en buen chileno significa que está bien pasar piola, no hay que demostrar nada a nadie más que uno mismo, querese y respetarse, como a la palabra.

jueves, 18 de noviembre de 2010

La imaginación Araucana

Corría el año 1997 cuando Pedro Mege lanza "La imaginación araucana", parte de la colección del fondo matta, donde han publicado también otros jugosos de la antropología.

"Lo más oculto de una cultura se muestra por revelación, por una larga sobreexposición a ella. Frente a la revelación repentina se produce el vértigo del etnógrafo, es la información única, exclusiva. Entonces se la registra con celo, para después contarla a los colegas, forrada del aparataje científico conveniente y retoque cosmético de moda, con mucho orgullo y algo de vergüenza. Y esto porque el etnólogo siente que, en contra de su ciencia, debería haber callado..."

Así, don PM se va de tarro y cuenta un poco sobre las machis, su llamado y forma de acción, un mito clásico y la etnopoética mapuche. Wena onda, tomando en cuenta lo poco que enseñan de estas cosas en la escuela ¿será que se silencian los docentes o acaso van poco a terreno? Mejor no pensemos tanto en la calidad de nuestra enseñanza y autoeduquémonos descargando el libro por ACÁ.

domingo, 14 de noviembre de 2010

atravesando cercos

Tengo ganas de tirar sus rimas locas, onda rapear, pero no hip hop necesariamante... cantar yo cacho, algo así, improvisar para trascender el instante lleno de vida que estoy viviendo aquí y ahora que me interné en la madriguera del conejo, iluminándome en medio del pantano junto al vaivén de las flores de loto y su despliegue, replegándose para volver a desplegarse y así, de un lado al otro del óceano sensitivo, observar la vibración de las ramas y el tambaleo constante de la hierba mientras mi paisano atraviesa el sendero para reunirse con nosotros. Hasta ayer pensaba en capturar aquellos momentos colmados de sentido, pero ahora los consagraría, les ofrendaría un arte salido desde el fondo de mis adentros, deslizándome en un decir terrestre y real: canto sagrado. Lo que salga, pero que salga, versos y bufonadas conectando los cuerpos con la vertiginosa música del mundo por conocer, desmadejando el alambre de púas que me limita día a día.

domingo, 7 de noviembre de 2010

rastaparagua

Así es, el jamming de nuestras palabras nos encuentra frente al dealer de la espiritualidad. Aquí el paragua’ se abre en flor como un corazón doko lleno de aire calcinado. Por algo nos reunimos en este muladar luego de caminar senderos de luz alógena: teníamos que bailar y escupir sobre los zapatos de nuestros mayores para comprender que somos las mismas bestias de la infancia excluídas en la mesa del pellejo, callejeando y vaciando los bolsillos en busca del desdichado pelpa que nos saque de esta pana. Rojo, amarillo y verde son los colores de nuestro reino, somos isla, somos plantas. ¡Aah esa planta! cuánta paz, cuánto ver más allá del sucio asfalto y sus renacuajos.

¡Manifiéstate con una monea po', Janis Joplin macho!

martes, 19 de octubre de 2010

recado al fundamentalista místico

"I really envy christians
i envy muslims too
it must be great to be so sure"

Robert Wyatt, Be Serious.

Talibán 13:20 de consecuencia salvaje, hombre topo de una urbe subterránea: la luz continúa cegándote a pesar de tus bosquíferos pasos y despiertas constelaciones, donde otros verdes guerreros de la consciencia ignoran como moscas al vulgo maquinal, construyendo ruralidades exclusivas y reproduciendo el desdén.

Perdóname por usar reloj, por no separar mi basura en el bloque de departamentos, el camión es uno solo. Lo siento por no atravesar el río contigo, nunca tuve los medios para ir a la playa o el campo y aprender el chapoteo profesional, los nombres de las especies vegetales, los cantos de aves, ni mucho menos a reikizarme y trancear al sóngoro cosongo.

Te despediste de la corporalidad, ahora vegano y reformador social. Espantaste la moral cristiana no superándola sino omitiendo las culpas. ¡Qué maravillas hace el yoga y el yoghurt light sobre tu maltrecho cuerpo! Semana sobre semana purificándose de tanta sombra que maya interponía en el camino. Ahora brillas en sociedad, blanco pañuelo lleno de luz que fluye por las blandas calles de la ilusión.

Llegando a casa te sacas los zapatos con los que flotas y tomas tu cetro, despótico dictador de la iluminación: ¡Callen y escuchen! -gritas, mientras impulsos cantarinos te conducen a un campo de tiro en donde te bañas de Ganges y Zapatismo ilustrado. Tus dientes caen pero la debilidad permanece Lao Tsé, y apaciguas la ira que inunda tu corazón envolviendo con una frazada de ampolletas Al Gore rítmicas tus infantiles negligencias.

Nunca tan distintos, ambos somos targets de la industria cultural, ¡es la consciencia en la época de su reproductibilidad técnica! Por lo menos coincidimos en eso, y en fumar marihuana.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Epígrafe para un ensayo sobre la modernidad

"Así como el Cristianismo no fue sino la degeneración bastarda de un neoplatonismo rebajado, la judaización del helenismo por el romano, así nuestra época, senil y cancerígena, es el desvío múltiple de todos los grandes propósitos, confluyentes u opuestos, de cuya falencia surgió la era mediante la que consumaron su fracaso".

Bernardo Soares, fragmento 86. Libro del Desasosiego.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

hola, sigo fluyendo

El pánico y la incertidumbre son los ingredientes que agriendulzan mis recorridos, venerando los temblores de cantares profanos y trastabillando por derruidas escaleras; anuncio mi regreso a casa. Sentirse caminante es sentirse perdido y sólo me tranquiliza el saber que no soy un máquina (ente mecánico aceitado de cotidianidad), vil asalariado cuyo pantanoso tránsito urbano es fiel reflejo de una rutina infértil.
Como no tengo cable (se han pelado con el tiempo), es difícil que muera frente al televisor, ahogado en el qué dirán y sentado en glúteos resquebrajados por el trabajo de gabinete. Comienzo un nuevo ciclo que me salvará de ser un pobre hombre de bolsillo perteneciente a una triste y solitaria raza de fantasmas. Vuelvo al lugar de donde vine: el horror del vacío, todas las posibilidades de ser en potencia. Claro que tengo miedo, claro que puedo caer, pero negar la inherente esquizofrenia de la existencia es cerrarse al canto humano visible en el día a día, como cuando me encarcelo en un fluir callejero de audífonos que acordonan la percepción, anteojeras que no dejan espacio más que para el sí mismo.